Cuidar una persona con demencia, independientemente del tipo que sea, no es tarea fácil. Según van pasando los días, semanas, meses o años, se va complicando esta gran labor. En esta página voy a describir situaciones de la vida cotidiana de varias personas. No voy a generalizar ni decir cómo se debe cuidar a todas las personas con demencia, porque cada caso, incluso en las mismas circunstancias, (misma demencia y mismo grado) es diferente. Hablaré de Tomás, diagnosticado con demencia senil frontotemporal en el año 2016. Voy a escribir sobre cómo le cuidé y cómo fueron sus reacciones. Esto será un ejemplo válido para otras personas en circunstancias iguales o similares. Mi experiencia con Tomás empieza desde enero del año 2018. Si no has vivido en primera persona una situación como esta, tal vez sea complicado entenderlo. Yo pondré todo de mi parte para que cualquier persona que lea esto se haga una idea .
Enero del año 2018.
Un mes antes, Tomás había ingresado en una pequeña casa-residencia a la edad de 88 años. Pasado este período, no podía comer ni hablar, por lo que fue derivado al hospital. Los médicos le daban por perdido. Su hija me comentó que le preocupaba una fina capa blanquecina que observó en la lengua de su padre, y su convicción de que era por la cantidad de medicación que le daban en aquel lugar. Por este motivo y por su rápida degradación física y mental en tan poco tiempo, decidió acudir a los medicos. Aparte, ella misma inició ciertos cuidados basados en la limpieza bucal de su padre, así como la supresión de tanta medicación y tranquilizantes que le suministraban para controlarle cómodamente.
Gracias a estos cuidados y la supresión de esta medicación, Tomás empezó a carraspear, a comer e incluso a intentar hablar y, poco a poco, se fue recuperando físicamente. Este desagradable asunto referente a las residencias, que desprestigia al personal sanitario, auxiliares y trabajadores, con alguna excepción, lo trataré con mayor detenimiento más adelante.
Mi primer contacto con Tomás fue el día 7 de enero de 2018. Él llevaba en casa unos días y su hija me pidió una labor de cuidados y control diario. Pactamos un horario amplio, que abarcaba todo el día hasta que ella llegaba del trabajo y me relevaba.
Hasta ese día Tomás no había tomado ningún tipo de medicacion relacionada con la demencia, aunque la tenía ya diagnosticada en grado 3 y pesaba 52 kilos; carecía de fuerza, la justa para andar unos pasos y barruntar algunos insultos sin destinatario, al aire, y coletillas fonéticas del tipo »tiroti, tiroti, tiroti», la más habitual.
Tomás, con grado 2, meses antes de entrar a la residencia.
Mis primeras semanas allí fueron difíciles. Mis labores principales consistían en asearle y darle de comer, pues eran los momentos de mayores carencias, provocadas por la mala praxis de la residencia. Tras dos semanas, conseguimos que comiera solo y cada vez más cantidad, de forma que hasta que no terminaba el plato no paraba de comer. Gracias a ello, adquirió fuerza física y empezó a caminar sin problemas. Podía estar horas deambulando por la casa, buscando la salida, moviendo objetos que veía en su camino, hablando sin parar prácticamente durante todo el día, mientras no paraba de repetir su coletilla habitual, tiroti, tiroti, tiroti… y aquellas palabras malsonantes que comenté. Concretamente, la expresión que más repetía era »desgraciado, hijo de puta». Estas malas palabras formaban parte de su vocabulario diario y se mezclaban con su inquietud, desorientación y momentos de agresividad que complicaron al máximo mis cuidados y atenciones, ya que era dependiente total y requería la atención de una persona las 24 horas del día.
Todo esto tenía una complicación añadida y constante: la presencia de su mujer, Dolores, de 85 años de edad y con otro tipo de demencia diagnosticada años atrás. Tenía Alzheimer en grado 2 y esto producía desencuentros constantes e incluso intentos de agresión de Tomás contra ella. Imaginen la situación. Según pasaban los días, iba probando acciones e inacciones para tranquilizar a Tomás, mantenerle ocupado y evitar nuestro abatimiento y cansancio por la situación.
Hasta abril del 2018, la medicación de Tomás era la habitual en personas mayores: azúcar, tensión, etc…; pero ningún medicamento para paliar la demencia. Decidimos ir al geriatra. Este tuvo la oportunidad de observarle en su modo natural, es decir, hablando sin parar, con sus coletillas e insultos continuos, nerviosismo e inquietud. Esto ayudó a que tomase la mejor decisión posible, basada en una nueva medicación: la Quetiapina. Desde el primer día se notaron los efectos, y fue una bendición, pues facilitó mis cuidados y atenciones. Para mí hay un antes y un después de aquello.
El antes del después
La primera tarde que le llevé a dar un paseo bajamos con su silla de ruedas, aunque podía andar con dificultad. Al inicio del paseo ya iba con su coletilla tiroti, tiroti con un tono de voz elevado, que llamaba la atención de los viandantes. A los pocos minutos íbamos por un parque y cambié de dirección; Tomás reaccionó gritando ¡por ahí no! ¡Por ahí no!, intentó levantarse de la silla echándose hacia atrás para cogerme y agredirme mientras me insultaba gravemente. Fue una situación complicada. Me inquietó y traté de reconducir la situación serenandole, pero no tuve éxito. Volvimos a casa rápidamente, de manera que mantuvo sus insultos y agresividad descontrolada durante el trayecto a casa y no paró en todo el día. Debo indicar que por las mañanas Tomás estaba mas sereno, por lo que me atrevía a pasear con él, pero por las tardes su reacción era siempre agresiva. Por las mañanas él quería dirigir el paseo y se enfadaba, pero no al nivel de las tardes. Con el tiempo y la experiencia diaria conseguimos dar los paseos sin sufrir lo comentado. ¿Cómo lo hicimos?. Tomas iba hablando sin parar por la calle, yo iba repitiendo sus palabras o frases, también le hablaba mucho, cosas incoherentes, rimas y cancioncillas inventadas, y él solía repetir mis ultimas palabras. Se reía cuando le decía alguna rima sin sentido, por ejemplo, «Tomás tenía un camión y se comió un melón» o sonidos como «pio pio, pio», cualquier rima le hacía gracia, y cuando quería cambiar de dirección le susurraba al oído cosas como «Tomás tuerce a la derecha»; el repetía mis últimas palabras, derecha en este caso, y al obedecer yo y dirigirnos a la derecha, aceptaba el cambio de dirección sin gritarme ni enfados. En algunas ocasiones no las aceptaba tan bien pero hacia otra cosa que funcionaba. Me situaba enfrente de él, donde pudiera ver bien mis gestos, y siempre le hablaba pronunciando su nombre antes de nada. le indicaba la dirección que el no quería llevar y le decía cualquier cosa que se me ocurría, por ejemplo; señalaba el camino con la mano y le decía, «Tomás, por ahí esta el gato azul que nos da la comida» este simple gesto hacía que el aceptara el camino, podía decirle cualquier cosa por muy incoherente que fuera, que había un dragón, un marciano o 110 pájaros comiendo gusanitos…con esto, desviaba su atención y en su cabeza perdía interes totalmente por dirigir el paseo. Lo importante era hablarle en tono calmado y con sentido del humor.
Tomás tiene muchas anécdotas curiosas que iré escribiendo sobre la marcha. Como venía hablando sobre su conducta en sus paseos, se me viene a la mente esta historia. No recuerdo el día, aún sin tomar Quetiapina, yendo de paseo por una calle bastante larga él estaba aparentemente tranquilo e iba diciendo su coletilla mientras yo le iba hablando de cosas que se me ocurren. A unos 100 metros estaban tres policías en la puerta de una comisaria. Yo le dije, »Tomás, mira la policía, escóndete, que te detienen y te meten en la cárcel». Él, sin parar de hablar su coletilla, según nos acercábamos los miraba. El coche patrulla estaba aparcado, y él empezó a leer la palabra ‘Policía’. Lo leía por silabas, po-li-cia. Cuando terminó de leer la palabra empezó a gritar, »¡¡¡Policía, hijos de puta, desgraciados, así os muráis!!!». Los tres agentes nos miraron; yo les salude. Lógicamente se dieron cuenta del estado cognitivo de Tomás y no dijeron nada. Aceleré un poco el ritmo y seguimos nuestro camino. al perderlos de vista el siguió en su estado normal, disfrutando del paseo, uno de los pocos placeres que aún le quedan en su vida.
No se le podía decir que no insulte o que no haga algo que normalmente alguien no haría, porque eso es lo normal en una persona con demencia. Él no entiende lo que está bien o está mal, es su realidad y haga lo que haga está bien hecho o dicho. Para reconducirle estoy yo o quien esté con él en cada momento.
Siguiendo con los primeros meses antes de empezar a tomar Quetiapina, yo intentaba seguir una rutina con Tomás. Le duchaba todas las mañanas, desayunaba, hacíamos unos castillos de piezas, o le ponía letras de plástico y según yo le indicaba con el dedo él me decía cuál es. Cuando ya le veía algo inquieto dejamos esas tareas y andábamos por la casa. Salíamos de paseo, en su silla de ruedas siempre, y tras volver, pasado un rato comíamos. La mayoría de las tardes le acostaba en su cama y dormía un par de horas de siesta. Merendaba sobre las 5 de la tarde y después de merendar, más de lo mismo. A veces aguantaba un ratito con los castillos y luego se ponía a deambular por la casa muy inquieto, sin parar de hablar y decir insultos, por lo general »desgraciado hijo de puta», una y otra vez.
Otras veces después de comer o de merendar ya se levantaba a deambular. Lo único que podía hacer en estos casos era estar pendiente él, y con la experiencia que iba adquiriendo a diario, se me iban ocurriendo ideas que ponía en practica. Aunque él hacía caso a todas mis indicaciones y yo le sentaba en la silla varias veces para que estuviera tranquilo, su cabeza le decía que tenía que levantarse. A los pocos segundos de que yo le sentara él se levantaba. Daban igual las veces que yo le indicara sentarse, aun siendo evidente que estaba cansado, su cabeza no le dejaba estar quieto.
Al estar tan inquieto a diario, su acción más frecuente era buscar la salida. Con su habitual verborrea, él siempre miraba a la calle por la ventana y quería salir. Siempre encontraba la puerta de la calle e intentaba abrirla e irse. Yo le reconducía a otra estancia de la casa pero él seguía deambulando. Es una situación agotadora para él y quien le cuida. Tuve que buscar soluciones para él, y para mí, en este caso. Tomás era capaz de estar sin parar de moverse horas y se me ocurrió darle una tarea en la que estuviese activo físicamente (ya que, aún sin medicación, es lo que le pedía la cabeza) y a la vez se mantuviera en un mismo sitio. Le di un barreño con agua y un rodillo, y le indique que pintara la pared. Eso le entretenía; podía estar un buen rato pintando con agua siempre la misma pared. Fue bastante eficaz para que los dos nos agotáramos menos, ya que los días son largos al estar tantas horas con Tomás.
Estos primeros meses antes de tomar Quetiapina se podría decir que Tomás solo disfrutaba de un placer de la vida: el comer. Por eso insisto en el cambio que dio al empezar a tomar esa medicación.
Tras la tarde, llegaba la hora de acostarle. Durante las primeras semanas del año 2018, le ponía el pijama y le acostaba en su cama. Estaba aún físicamente débil, y dormía sin problemas. Según fue cogiendo fuerza, se fueron complicando las noches. Cuando Tomás se dormía, tenía un sueño muy profundo. No se despertaba ni aunque los dos perros que convivían con nosotros ladraran a su lado.
Llegó un día que al acostarle él seguía hablando sin parar, y nada más tumbarle inmediatamente se levantaba de la cama y deambulaba por la casa. Aunque le volviera a acostar, él seguía levantándose. Cada día era diferente; muchos días entraba la madrugada y seguía deambulando. Podían ser las 12 de la noche o incluso las 3 de la madrugada. También podía ocurrir lo contrario, que se durmiera bien al acostarle y de madrugada despertarse y empezar a deambular. Esa situación ocurrió en raras ocasiones, ya que, como dije antes, él tenía un sueño muy profundo. Pero con este tipo de demencia estas situaciones están la orden del día. Cuando ocurren, intentas pensar acciones que puedan ayudar a resolverlas, o al menos intentarlo.
Se me ocurrió probar una idea que tuve en el mismo momento de acostarle una noche. Cuando le tumbé en su cama, no paraba de hablar y acto seguido quiso levantarse. Como comentaba antes, su cabeza no le dejaba estar tumbado esperando a dormirse. Le empecé a hablar, sin pausa. Él se quedó en silencio, mirándome y escuchándome. Le podía contar cualquier cosa que se me ocurriera: un cuento, una historia inventada sin sentido alguno… daba igual lo que fuera. La idea era que él estuviera en silencio tumbado. Lo último que le dije antes de dejarle en la cama fue »¡Tomás, que mañana tenemos que ir a trabajar!». Él ahí contestó en un tono más bajo. Seguidamente le bajé sus párpados con mis dedos, diciéndole »descansa Tomás descansa, duerme». Le bajé sus párpados varias veces mientras le hablaba y mientras él me miraba también. Hablando con más pausa le decía »hasta mañana» una sola vez, y al segundo desaparecía de su vista. Inmediatamente despúes de desaparecer de su campo de visión, él se quedaba en silencio, mirando al techo, con los ojos abiertos. A los pocos minutos se dormía.
Cualquier otra cosa que le dijera que teníamos que hacer al día siguiente le parecía bien y decía que sí. No sabría explicar por qué funcionó esta idea, pero sí sé que lo hizo durante más de un mes. Imagino que tenía la mente y el cuerpo débil, pero no lo sé.
EL DESPUÉS
En abril del año 2018, Tomás empezó a tomar Quetiapina, medicamento recetado por la geriatra para este tipo de demencias. Vuelvo a remarcar que fue un antes y un después en el estado de Tomás.
Lo primero que pasó al empezar a tomar esa medicación lo noté al día siguiente. O mejor dicho, deje de escucharlo, y fue que ya no volvió a decir palabrotas e insultos constantemente. El »desgraciado» o el »hijo de puta» que estaban en su boca a diario desaparecieron por completo. Fue algo increíble; creo recordar que, hasta febrero del 2020, fecha en la que ya no estoy con él, apenas volvió a decirlas un par de veces. También, como dato curioso, hasta ese día su coletilla habitual diaria, que era »tiroti tiroti», se transformó en »aririllo aririllo».
Los primeros días le noté más lúcido a la hora de hablar, y mucho más tranquilo. Había momentos largos en los que él estaba en silencio y calmado. Aceptaba mejor las indicaciones y, lo más importante tal vez, podía sentarle en una silla y darle una tarea que hacer, ya no se levantaba al instante de empezar, como era habitual en él. Podía estar sentado durante horas mientras hacía castillos o pintaba dibujos que yo le hacía.
Con la nueva pastilla cambió la rutina, tanto la de Tomás como la mía. Aunque estaba menos inquieto, seguía habiendo momentos cada día en los que él no paraba de hablar, eso sí, ya sin insultos y con su nueva coletilla.
Lo primero que cambié en la rutina fueron mis quehaceres, ya que podía estar él solo sentado en la silla haciendo sus manualidades incluso durante horas. Sin duda, hay que cuidar al cuidador para cuidar bien a alguien. Para despejar mi mente, colocaba la cocina, preparaba la comida (cosa que antes no podía por falta de tiempo, ya que tenía que estar pendiente de Tomás en todo momento. Antes de hacer yo la comida Loli era quien la traía de un bar a diario) o ponía lavadoras.
Normalmente Tomás dormía entre diez y doce horas diarias. Habitualmente yo le despertaba hablándole al oído con un tono de voz suave, tocándole las manos, la cara o la tripa. En algunas otra ocasiones, Tomás se despertaba al amanecer, sin parar de decir su coletilla y con un tono nervioso de voz. Esto venía provocado por algún malestar físico o escatológico. En el día a día hablaré más en detalle sobre este tema.
Los días solían comenzar de la misma manera, pero a partir de ahí cada uno era diferente. Lo primero que hacía era levantarle y llevarle al baño para desvestirle, ducharle y vestirle. Siempre le hablaba en positivo, fuera cual fuera la acción que quería que realizara. Para llevarle al baño, normalmente no hacía falta hablarle mucho. A veces incluso casi nada, un »nos vamos» le servía para colaborar. Lógicamente, él no sabía que le llevaba al baño para ducharle, y cada día le decía alguna ocurrencia mía para que se riera antes de levantarle de su sillón reclinable.
Aquí tengo que hacer otro paréntesis para explicar el cambio del lugar de descanso de Tomás. Al empezar a tomar Quetiapina, él estaba con más fuerza y despejado. Los primeros días, tras ponerle el pijama y acostarle en su antigua cama, se levantaba una y otra vez. Además, ya era costoso ponerle el pijama en la habitación. Se cabreaba y se ponía nervioso e inquieto.
Se nos ocurrió vestirle a diario con ropa cómoda que le sirviera también de pijama y su hija compró un sillón reclinable, que a partir de ese momento fue su cama habitual. Sin duda esto fue un gran acierto tanto como para Tomás que dormía en condiciones, como para nuestra tranquilidad. Se dormía en su sillón sin necesidad de cambiarle de ropa. Solo teníamos que sentarle (aunque a veces incluso se sentaba solo) y esperar a que se durmiera. Al mismo tiempo, evitábamos que se alterase al ponerle el pijama los que le cuidábamos nos quitábamos mucha presión de encima. Es agotador el día a día, y más a esas horas.
Tras levantarle, le decía »Tomás, nos tenemos que ir a trabajar» o tal vez , »Tomás, vámonos que tenemos que hacer 500 madalenas para desayunar». Como es normal, si estaba tranquilo sonreía y colaboraba mejor. Segundos después de incorporarle él ya empezaba a decir su coletilla. Le llevaba al baño cogido de la mano o de las dos manos, pero casi siempre se desviaba y quería ir en otra dirección, ya fuera la cocina, la puerta de la calle o el pasillo que sobrepasa el baño. Con el tiempo ya asumí esa desorientación como algo normal en nuestra rutina diaria. Para reconducirle había que hablarle con un tono de voz suave y directo, dándole indicaciones concretas que llegaban a ser órdenes directas dependiendo de si estaba inquieto, nervioso o agresivo.
En un día que estuviera tranquilo, y ya dentro del cuarto de baño, nos podíamos encontrar con diferentes comportamientos al desvestirle, ducharle, asearle o vestirle.
Quitarle la camisa algunos días no conllevaba ninguna dificultad. Sin decirle ni una palabra se la dejaba quitar; o le digo lo que iba a hacer y no se oponía. Otros días costaba más desvestirle. Podía estar nervioso, inquieto y a veces agresivo. En estos casos, mientras le voy desnudando, al mismo tiempo le decía, por ejemplo que mirara al techo diciéndole que hay una araña. También le podía decir que mirara el espejo y le preguntaba quién es el qué esta ahí. Le hablaba sin parar de cualquier cosa que se me ocurriera. La cuestión era despistarle y »cambiarle el chip», digamos. De esta manera le iba desvistiendo tranquilamente pero sin pausa. Esto funcionaba con Tomás porque casi siempre hacía caso a todas mis indicaciones.
Pero había días que la cosa se complicaba aún más y no acepta bien mis indicaciones. Esas veces no había manera de quitarle la camisa de lo nervioso y agresivo que estaba. No es conveniente ni recomendable forzar lo mas mínimo estas situaciones. Intenté hacerlo un par de veces, y muy agresivamente me arrinconó contra la pared, empujándome y haciendo amagos de golpearme con el puño a la vez que me insultaba y amenazaba.
En estos casos tan extremos, lo que yo hacía y funcionaba era quedarme en silencio y quieto unos segundos. Acto seguido, con tono suave y calmado, le daba indicaciones claras que podían llegar a ser en forma de órdenes concreta. Para calmarle, le indicaba salir del baño y cambiar la situación. También le podía echar la culpa a alguien que no estuivera ahí con nosotros. Yo solía echarle la culpa a Pichi, el perro, y al decirle eso, él lo buscaba. En cierto modo, yo me hacía su aliado y cómplice a la hora de buscar al culpable de su enfado. Con eso se calmaba y aceptaba mejor mis indicaciones. Andábamos por la casa unos minutos, le daba una gelatina o tal vez el desayuno, y después, ya mas tranquilo volvíamos al baño y retomábamos la rutina diaria de la ducha.
Una vez le quitaba la camisa, era el turno del pantalón. Tomás se solía enfadar con ello. Cuando yo se lo bajaba, gritaba »¡¡Que me desnudas!!», con un tono de voz enfadado. Inmediatamente después, le indicaba que se sentara en la taza del váter. Él solía aceptar aunque estuviera enfadado. Ya sentado, podía quitarle del todo los pantalones, En algunas ocasiones, si no le bajaba lo suficientemente rápido el pantalón, lo agarraba y se lo subía. Se enfadaba, blasfemaba e incluso en alguna ocasión me empujaba e intentaba agredirme.
A mí jamás llego a agredirme, pero a su hija, cuando le duchaba los fines de semana, sí, pellizcándole los pechos o pegándole con una toalla. Esas situaciones tal vez sucedieran por el distinto tono de voz, distinta rutina, distintas pausas a la hora de hacer las cosas o la forma más natural con la que Loli le hablaba, la cual Tomás no entendía bien. Yo le hablaba casi siempre indicándole lo que tenía que hacer, o incluso dando órdenes, pero lógicamente hablar a un padre así es muy duro emocionalmente, y a Loli o cualquier otra persona no le salía.
Al segundo intento de bajar el pantalón, lo hacía muy deprisa, sin que le diera tiempo a cogerlo con la mano. Se volvía a enfadar, pero el pantalón ya no estaba a su alcance. Intentaba agacharse a por él pero rápidamente le daba las indicaciones de sentarse en la tapa del váter. A su manera, con sus palabras y gestos, siempre se oponía, pero curiosamente, sí le ponía una toalla encima de la tapa, acto seguido se sentaba sin problemas. Los resultados mejoraban incluso más cuando le daba una vuelta sobre sí mismo para que perdiera de vista el váter. Si le decía algo positivo, se sentaba con más decisión y colaboración. Por ejemplo, le podía decir que ya estaba más blandito y calentito, o cualquier otra cosa que se me ocurriera. A veces, una simple indicación de que ya estaba preparado el asiento para él funcionaba. Cada día era diferente y le hablaba según viera yo su estado de nerviosismo.
Había días que estaba muy tranquilo y de buen humor, en los que no se enfada al desvestirle e incluso hacía caso a mis indicaciones con solo hacer gestos con las manos y sin decirle yo ni una palabra. Estos días, según avanzábamos en la tarea de su higiene personal, se reía mucho de las tonterías que le decía. Las exageraciones le hacían reír mucho. Por ejemplo, »Tomás, hoy vamos a desayunar 500 madalenas y 50 galletas». El respondía con un »¿siiii?», y riéndose, »claro, claro»’, decía de buen humor.
Algunos días Tomás se despertaba con caca en el pañal. Cuando esto ocurría, se solía despertar solo, con nerviosisimo e inquietud. Lo llevaba al baño como cualquier otro día que le despertaba yo, pero cambiaba la forma de desvestirle. Le indicaba claramente que pusiera las manos en el lavabo, le bajaba rápido el pantalón y el pañal con caca (como es normal él se enfadaba y se revolvía) y le decía que mirara para abajo. Cuando veía la caca, reaccionaba y con asombro y alguna exclamación como por ejemplo»¡hala!»
Ahí, Tomás se calmaba y colaboraba. Aceptaba todas mis indicaciones muy bien. Le volvía a indicar que pusiera las manos en el lavabo, le decía que le iba a limpiar y él se quedaba tranquilo y quieto hasta que acababa de asearle. Después proseguía con su higiene diaria como cualquier otro día que no se hiciera caca en el pañal durmiendo, con la diferencia de que primero le siento en el váter para quitar el pantalón y después la camisa.
Cuando se hacía caca en el trascurso del día, esta era la forma que yo más utilizaba para poder asearle correctamente, porque contaba con su colaboración. Siempre que le daba indicaciones, le hablaba poniéndome delante de él, y le dirigía a la vez que le hablaba; por ejemplo, dirigiéndole sus manos con las mías hacia el lavabo, o cogiéndole del brazo a la vez que le indicaba sentarse en el váter. Tomás, como alguna otra persona que he tratado teniendo algún tipo de demencia, tiene un gran sentido instintivo de saber cuándo está manchado y de querer estar limpio siempre.
Retomando la narración del proceso de higiene diaria de Tomás, ya desnudo tras quitarle camisa y pantalón, tocaba dirigirle para entrar en la ducha, siempre con indicaciones claras, ya fueran verbales o gestuales.
Ponía la alcachofa de la ducha en el suelo. Si veía el agua correr, rara vez entraba. De hecho, incluso con el agua cortada también se negaba a entrar en el plato de ducha. Pero con una indicación clara de ir dentro, lo hacía al mismo tiempo que se negaba verbalmente.
Le decía »Tomás, entra», y se lo repetía las veces que fueran necesarias, con tono suave y pausado. Al mismo tiempo, le dirigía sin fuerza hacia dentro, con una mano en su hombro o su espalda, y con gestos con la otra, señalándole el interior de la ducha. Él iba entrando despacio, aunque al mismo tiempo fuera protestando. En dos años, unas pocas veces no pude ducharle por su negativa, al estar demasiado nervioso o agresivo. En esos casos, con tiempo y paciencia lo aseé fuera con esponja y jabón.
Ya dentro del plato de ducha, abría el grifo, y caía el agua por sus pies. Lo normal es que se quejara o enfadara, pero al mismo tiempo, se dejaba duchar bien. Lo enjabonaba y aclaraba rápidamente. Aunque me insultara o blasfemara, en pocas ocasiones intentó agredirme o salirse de la ducha. Para bajar su nivel de agresividad en el momento de ducharle, solo le lavaba la cabeza una vez a la semana, ya que es la parte que más le molestaba, y normalmente hacía revolverse.
También hay que decir que hubo días en los que entró sin poner pegas en la ducha, de buen humor e incluso colaborando, aclarándose él con la alcachofa de la ducha. Pocos días sucedió eso, pero los hubo.
Ya aclarado, y con el agua cortada, le ponía una toalla, previamente calentada en un radiador, sobre los hombros. Él se iba secando la espalda mientras yo le secaba las piernas. Ya en este punto se encontraba más tranquilo, aceptaba todas mis indicaciones sin problemas, colabora a la hora de vestirle y se reía de las conversaciones que tenemos,ya que, como de costumbre, yo le decía muchas tonterías, exageraciones e incoherencias.
Inmediatamente despues de salir del baño, Tomás y yo nos dirigíamos a la cocina a preparar su desayuno. Lo primero que le daba siempre era una gelatina de fresa, que sacaba de la nevera antes de ducharle para que no estuviera muy fría. Solía tener un comentario positivo cuando le daba algo que le gustaba mucho. Tal vez dijera »esto es bueno», sentado en un taburete. Se la comía tranquilo, y si estaba algo inquieto, se la tomaba mientras deambulaba por la cocina. Tomás siempre disfrutaba con la comida y era capaz de distinguir que es lo que le gustaba más solo con verlo. Él no tenía capacidad de pedir lo que quería comer, pero sí podía elegir qué tomar primero cuando le ponía varias cosas delante.
Tomás está diagnosticado de disfagia (dicho muy simple, dificultad para ingerir alimentos y liquidos), aunque viéndole comer y beber, cualquiera lo diría. Todos los días le daba un zumo de naranja mezclado con una gelatina. Este zumo lo trituraba, y quedaba con una textura ideal para que se la pudiera beber con una pajita sin problemas. Mientras se lo bebía, hacía el sonido que podría perfectamente hacer un niño al beber algo que le encanta, »¡mmmm, mmmm!». Se lo tomaba todo del tirón. Al terminarlo, solía decir, »¡Ya está!», y me devolvía el vaso vacío, o lo dejaba en la mesa. Con el zumo ya en su barriga, y el desayuno preparado, lo reconducía al salón. Aunque acepta bien mis indicaciones, le colocaba el desayuno a la vista antes de dirigirle a la silla. De esta manera, se ponía más contento y deseoso de tomar su comida.
Según fueron pasando los meses, fue empeorando su disfagia, y hubo que adecuar su desayuno a su situación. Normalmente, le preparaba un descafeinado con leche vertido en un plato con unas galletas. Yo le colocaba la primera galleta en el plato, y el resto se las dejaba al lado para que él las fuera echando. Luego, a cucharadas se lo terminaba, dejando el plato limpio. Hasta que no se tomaba la última cucharada de café, no paraba. También le podía dar cereales en polvo mezclados con leche.
Como he dicho antes, con el paso del tiempo la disfagia se le notaba más, y de vez en cuando tosía si tomaba algo demasiado liquido. Tuve que cambiar nuevamente su desayuno de descafeinado con galletas o madalenas y cereales por una rebanada de pan de molde. La partía en 12 trozos ,y en cada uno echaba un poquito de margarina y un pegotito de mermelada sin azúcar. Sentado en su silla, se los comía de uno en uno, y despues le daba otra gelatina. Al cabo del día, Tomás podía haberse tomado unas 6 gelatinas a parte de distintos zumos de frutas, mezclados con avena. En un principio le intentábamos dar agua con espesante, pero no había manera de que se la tomara. En cuando se tomaba una cucharada de agua, separaba el vaso y decía »Está muy negra». Parecía imposible que bebiera agua, y de hecho desistimos de intentarlo, al menos agua sola. Loli y yo consideramos que tomaba suficiente líquido con las gelatinas, zumos y comidas.
La Quetiapina también se notó, y muchísimo, a la hora de pasear. Le ponía su silla de ruedas a la vista y, sin decirle yo nada, él se levantaba y se dirigía hacía la silla para sentarse. Colaboraba sin ninguna pega a la hora de ponerle el abrigo y complementos para salir de casa, y luego se sentaba él solo en su silla.
Cada día era diferente dentro la misma rutina diaria. Entenderán mas claramente esto que digo en el día a día que escribo en otra entrada de esta web. Unos días salía a su paseo tranquilo y en silencio. Otros, decía sin parar su coletilla y lo que de ahora en adelante llamaré sus monólogos, aparentemente nervioso.
Haciendo un paréntesis, quiero explicar el significado de monólogo hablado por Tomás. Empezaba a decir frases, algunas a la que se le podía encontrar algún sentido, pero la mayoría incoherentes. Hablaba sin parar historias, incluso preguntas que él mismo se respondía. No lo hacía cuando estaba solo sino que sus palabras siempre tenían un destinatario, ya fuera la abuela, Loli o yo. Siempre le seguíamos la corriente con contestaciones positivas y él continuaba hablando. No se encontraba alterado en estas situaciones. Cuando hablaba de esta manera era capaz de decir alguna exclamación o pregunta, o quizá algo que él estuviera viviendo en su cabeza. Es un misterio; solo podemos imaginar o intuir de lo que nos estaba hablando.
Volviendo a los distintos tipos de paseo, en los dos casos aceptaba la ruta que yo elegía sin querer reconducirme él a mi, sin enfadarse e insultar como solía pasar antes de empezar a tomar Quetiapina. Aunque algunas veces sí me daba a entender que quería tomar otro camino distinto al que yo elegía. En esas pocas ocasiones, y para tranquilizarle y que no se enfadara, yo paraba la silla y me ponía delante de él, indicándole la dirección que yo quería llevar. Al mismo tiempo le decía algo, cualquier cosa, que él entendía positivamente, y aceptaba sin problemas la ruta que debíamos tomar. Por ejemplo, le podía indicar con la mano el camino y decir: »Tomás, tenemos que ir por allí, que ahí abajo nos van a dar 50 magdalenas». O tal vez »Tomás, vamos a ir por allí, que abajo esta el dragón que se come a los políticos corruptos». Le podía decir cualquier cosa que él lo aceptaba bien.
Aparte de aceptar bien mis indicaciones, también se reía muchas veces de las tonterías que yo le decía, en ocasiones con asombro y risas. ¿Para qué decirle cosas serias cuando diciéndole incoherencias se ríe? Antes de la Quetiapina, yo pensaba que a Tomás solo le quedaba el placer de la comida en su vida, pero en esta etapa después de empezar a tomarla vi que iban surgiendo nuevos placeres para él, como los paseos y las risas.
Normalmente íbamos al supermercado a hacer la compra juntos. Algunos días iba deciendo sin parar su coletilla y mientras yo le empujaba la silla y le hablaba. Él repetía mis últimas palabras y se reía, ya que siempre le decía tonterías o cancioncillas con rima, como »1, 2, y 3, a Tomás le huelen los pies. Él, repitiendo pies, soltaba una carcajada. O también, »Pío pío pío, Tomás se ha comido un higo». Ahí él repetía se ha comido un higo y otra carcajada. Nos lo pasábamos bien en esos momentos.
En ocasiones, Tomás iba algo inquieto y nervioso, cosa que yo notaba al instante, ya que estaba a diario con él. Solo con su tono, sus gestos o movimientos, podía saber lo que quería o necesitaba.
En estas situaciones, no atendía o entendía bien las tonterías que yo le decía. Buscando soluciones para que atendiera y estuviese mas tranquilo, hacía varias cosas que fui aprendiendo según adquiría experiencia con él.
En un momento del paseo hacía una parada, me sentaba en un banco y le ponía frente a mí. Le miraba y, siempre dirigiéndome a él con su nombre por delante, le decía »Tomás, vamos a descansar», y le contaba cualquier cosa que se me ocurriese. Cuando le hablaba mirándole, él reaccionaba y atendía a todo lo que le decía (aunque otra cosa es lo que el entendiera). En esa parada de unos minutos, normalmente se tranquilizaba y se quedaba en silencio. Mantenía »conversaciones» con él. Le hacía preguntas directas y él las contestaba. Le contaba tonterías de las mías y se reía. También le indicaba objetos y animales que pasaran por allí, y yo les ponía nombres raros; era como un idioma nuestro que hablábamos a diario. A los gorriones les llamábamos pollos, a las urracas les llamábamos burracas, y los perros que veíamos pasar yo les cambiaba el nombre y a menudo se reía. Por ejemplo: »Tomás, mira un camello con cabeza de perro y cuerpo de perro». Él lo miraba, contestaba afirmativamente y despues sonreía.
No solo era decirle estas cosas; había que hacerlo con efusividad y con sentido del humor. No le hacía el mismo efecto al hacerlo con seriedad. En nuestro día a día le hablaba de esta manera a casi todas horas, excepto cuando le daba indicaciones directas para reconducirle.
Después de esos minutos de parada para tranquilizarle seguíamos el paseo. Ahí ya solía ir más tranquilo y de buen humor durante el resto del trayecto, y yo seguía diciéndole cosas que le hacían reír.
Algunos días, la parada para tranquilizarle no hacía el efecto deseado, y tenía que probar otra cosa. Entrábamos a comprar, y yo siempre me dirigía a los empleado del supermercado que le conocían, que le hablaban siempre con un buen buen tono y una sonrisa. Por ejemplo, las chicas de la frutería le hablaban con un gran sentido del humor y con mucho cariño. Habitualmente él les contestaba sonriendo y con positividad a todo lo que ellas le decían, y eso le tranquilizaba. »Tomás, nos vamos a ir de vacaciones tú y yo a la playa, y nos vamos a divertir mucho» le decía la chica de la frutería . Él se reía y contestaba »claro, claro». Tras pasar por el supermercado, seguíamos nuestro paseo, y él ya iba mas tranquilo y riéndose de las cosas que yo le iba diciendo.
Cuando Tomás ya salía de casa con algo de nerviosismo e intranquilidad, antes de salir de la urbanización, si era posible, buscaba al portero, Miguel. Él era otra persona que le hablaba con calma y buen tono. Conversaban y Tomás se tranquilizaba un poquito antes de empezar el paseo. En definitiva, cualquier persona que le hablara con sentido del humor, calma y buenas maneras, le hacía reaccionar positivamente y podía llegar a calmarle.
Por regla general, Tomás comía muy bien, con excepción de días sueltos y pequeñas temporadas. Estoy convencido de que esos periodos en los que dejaba de comer normal venían provocados por algún tipo de molestia física que, lógicamente, no nos podía decir por su estado cognitivo.
Pesaba 52 kilos cuando salió de la residencia, y llego hasta los 76 kilos en menos de un año. Al principio, le echábamos buenos platos de comida, muchos zumos y gelatina, para que recuperara la fuerza y el peso perdido. Una vez cumplido ese objetivo, le fuimos rebajando la ración en cada comida, ya que, si se pasaba de peso, sería difícil que lo perdiera, ya que con su poca movilidad física no gastaba suficiente energía. Era un placer ver cómo disfrutaba con la comida.
Un dato importante es que Tomás usaba dentadura postiza cuando ingresó en la residencia, pero cuando salió del hospital ya no la tenía. En un principio, le pusimos una dieta adecuada a esta situación, basada en purés y comidas que se deshicieran en su boca para que pudiera digerirla mejor. Comía todo perfectamente. Según pasaban los días, y viendo como disfrutaba comiendo, fuimos añadiendo a su dieta todo tipo de alimentos, en diferente estado de textura culinaria; macarrones y espaguetis cortados en trocitos pequeños, arroz, alcachofas machacadas, carne guisada machacada e incluso carne de cualquier tipo cortada en cachos pequeños. Era capaz de comer casi de todo, y podía disfrutar de sabores que en un principio ni habíamos imaginado, al no contar con su dentadura.
Al instante de sentarse delante del plato, Tomás solía coger él solo la cuchara que tenia al lado y empezaba a comer sin problemas. Pero no siempre era tan sencillo e ideal. En algunas ocasiones, le costaba empezar aun teniendo todo preparado frente a él, por estar algo inquieto, nervioso, más desorientado de lo normal, o probablemente alguna molestia física que no podíamos detectar.
Cuando Tomás no cogía la cuchara, yo se la ponía en la mano y le indicaba con palabras y gestos que tenía enfrente su comida, alentándole para que empezara comer. Algunos días funcionaba, mientras que otros no entendía la indicación y se levantaba con nerviosismo a deambular. En estos casos, solía ser siempre por el mismo motivo, y era que se hacía caca o pis. Al levantarse, tenía más probabilidad de hacerse sus necesidades encima. Así que, como yo no lo sabía con seguridad, le acompañaba en su paseo. Si era ese el motivo, al principio lo pedía a su manera (más adelante dejó de ser capaz de avisar, como narraré después), y a veces llegábamos a tiempo al váter, aunque otras se lo hacía en el pañal. Seguidamente. lo aseaba y lo sentaba en su silla. Por su cuenta, o con la ayuda de mi indicación, esta vez sí que empezaba a comer sin problema. Aunque seguía estando algo inquieto, ya comía.
Las veces que Tomás no empezaba a comer, y además, en un tiempo prudencial no hacía sus necesidades, le sentaba de nuevo y ya empezaba a comer. No siempre sucedía al primer intento, y se levantaba otra vez. En ese caso, repetía la operación, y tras varios intentos (2, 3 o los que fueran necesarios), comenzaba a comer, aunque habitualmente también se le seguía notando nervioso.
Cuando Tomás empezó a comer él solo tras salir de la residencia, comía con una cuchara sopera. Veíamos que engullía tan deprisa que terminaba en pocos minutos, por lo que se nos ocurrió ponerle una cucharilla de postre para todos sus platos. Resultó ser una buena idea, porque cuando comía con algo de nerviosismo tardaba más tiempo en terminar, y eso le daba tiempo a tranquilizarse. Con la cuchara grande terminaba tan rápido que a veces aún seguía inquieto cuando terminaba de comer, y se levantaba a deambular.
Después de comer, su rutina fue variando según pasaban los meses. Al empezar a tomar la Quetiapina y tener mas fuerza, dejó de dormir por las tardes, aunque, con el tiempo, su cerebro se iba degenerando por la demencia, y empezó a dormir la siesta casi a diario (en el día a día veremos los motivos con mas detenimiento).
Al principio, le ponía a construir sus castillos de piezas (ya que por las mañanas le entretenían con un buen resultado). Él iba juntando piezas en vertical hasta que las terminaba todas; entonces, yo le deshacía su obra, y vuelta a empezar. También le daba letras sueltas de plástico y, según le iba señalando de una en una, él me decía cual era. Reconocía casi todas, aunque solía fallar en la W y la X.
Al estar a diario tantas horas con Tomás, y para yo poder descansar (ya que es agotador estar pendiente de él tantas horas seguidas), pensé en alguna otra tarea en la que estuviera ocupado sin tener que estar yo con él mientras la realiza. Eso fueron los dibujos que yo hacía para que él pintara despúes. A veces, le dejaba tranquilo y rellenando bien con sus lapiceros. En otras ocasiones se mantenía nervioso, aunque era igual de eficaz para poder descansar. La diferencia era que, cuando estaba algo inquieto, no los rellenaba de la misma forma que cuando estaba relajado, sino que los pintaba por fuera de ellos, saliéndose todo el rato. Lo importante es que lo hacía sin tener que indicarle yo nada, solo al empezar a pintar en algunas ocasiones.
nervioso
tranquilo
Le llamaban la atención sobre todo los dibujos circulares y los pájaros. Le dibujaba cosas surrealistas y solía añadir frases con su nombre, palabras sueltas, nombres propios conocidos por él y números sueltos. A menudo, al mismo tiempo que Tomás los pintaba, iba leyendo lo que estaba escrito en el dibujo, o diciendo los números que veía.
Este mismo sistema es el que empecé a utilizar por las mañanas con él, después del desayuno. Fue un gran desahogo para Loli y para mí.
No todos los días empezaba a pintar cuando yo se lo indicaba. Dependiendo de sus molestias físicas, o simplemente por las circunstancias de su estado mental, a menudo se levantaba de la silla (ya sea al terminar de comer o incluso sin terminar del todo) y deambulaba por la casa. En ocasiones, nervioso; en otras tranquilo y en silencio, aunque por deducción algo inquieto. En estos casos, le acompañaba un rato, le observaba sin hablarle, y le reconducía las veces necesarias a su silla para que empezara a pintar. Podría conseguirlo a la primera, pero en otras, las menos, podía estar deambulando un buen rato, más de una hora alguna vez.
Según van pasando los meses, Tomás iba perdiendo fuerza física. Le costaba más y más andar, y cada vez iba más encorvado. En 2019, llego el día en el que después de comer se quedaba adormilado prácticamente a diario. Le llevaba a su sillón y empezó a dormir siestas otra vez. Lo necesitaba y se convirtió en rutina diaria (dos horitas no se las quitaba nadie). Estas horas de sueño extra no influyeron a la hora de dormir por la noche.
Hacia las cinco de la tarde le levantaba. El despertar de las siestas siempre era muy tranquilo; al abrir los ojos, lo primero que veía era el zumo que le había preparado encima de la mesa. Se lo señalaba, y al verlo hacía el amago de levantarse de su sillón. Le llevaba a su silla y se lo tomaba en un instante sorbiendo con la pajita.
Tras la merienda, llegaba la media tarde. En esta franja horaria, la rutina de Tomás fue bastante diferente entre el año 2018 y el año 2019. En el primer año tenía más fortaleza física, y podíamos realizar acciones fuera de casa, por el patio, e incluso él andaba por su cuenta, sin la silla de ruedas. En el segundo año, su cuerpo no le permitía aguantar mucho tiempo andando por espacios abiertos.
2018
Por lo general, después de merendar volvía a pintar sus dibujos, estuviera tranquilo o inquieto, con algún levantamiento ocasional para deambular por la casa. A media tarde, y casi a diario, hiciera frio o calor salíamos al patio. Solo dejábamos de salir si estaba lloviendo o hacía frio y aire al mismo tiempo.
Tomás siempre estaba dispuesto a salir de paseo. Mientras pintaba, solo tenía que preguntarle: »Tomás, ¿nos vamos de paseo?». Casi siempre contestaba positivamente. Algunas veces, por sus reacciones daba a entender que esperara: quería seguir pintando su dibujo. A los pocos minutos, le volvía a preguntar y aceptaba. Se levantaba de su silla, me daba la mano y nos íbamos al patio. En rara ocasión había que insistir más de dos veces; en esos casos, en vez de preguntarle si nos íbamos de paseo, lo que hacía era afirmárselo. Le decía lo mismo en modo afirmativo y, al mismo tiempo que movía su silla, le cogía las manos para levantarle.
Esas tardes en el patio eran un respiro para Tomás y para mí. La abuela no interactuaba con él durante un buen rato y nos relajábamos todos. También era una gran diversión, teniendo en cuenta la situación. Llegábamos a hacer gran variedad de cosas.
El patio era un cuadrado. Constaba de un jardín, una piscina comunitaria en el centro, y varias entradas a los distintos portale. Los días que salía algo nervioso e inquieto, dábamos unas vueltas al recinto y descansábamos en un banco de madera. Ahí podían ocurrir dos cosas: que se volviera a levantar casi de inmediato para seguir dando vueltas, o que se tranquilizara y descansáramos. Si seguíamos dando vueltas, volvía a intentarlo en otro banco minutos después. Al final, con un número variable de intentos, siempre acabábamos sentados y tranquilos.
Solíamos sentarnos en un banco frente a la piscina, sobre todo en verano. Observar a la gente mientras se bañaba le distraía y le divertía. Cuando alguna persona se tiraba y salpicaba, me lo comentaba a su manera riendo, y soltaba alguna exclamación o algún comentario. »¡Hala!, ¡vaya golpe!», decía, por ejemplo. Cuando veía pasar a alguien muy gordo, me miraba y exclamaba »¡bufff, que gordo!», y se reía al mismo tiempo. Al igual que en algunos paseos matutinos, iba describiendo lo que veía.
Los vecinos conocían el estado cognitivo de Tomás. Algunos de ellos interactuaban con él a diario; debo de decir que menos de los que hubiera querido yo. Estos vecinos le hacían preguntas, y conversaban con él con un tono suave y con sentido del humor. Él conversaba y se reía. También le calmaba en el caso de que estuviera algo nervioso. Eran las mismas situaciones que yo buscaba por las mañanas cuando íbamos de paseo yendo a hablar con personas que sabía que le hablarían del mismo modo. Por suerte, en los paseos de la tarde surgían solas estas situaciones.
Después de descansar en el banco frente a la piscina, dábamos una o dos vueltas más al patio y elegíamos otro banco. En verano, buscaba uno desde el cual se vieran niños jugar. También le distraía y le divertía ver niños en movimiento. Se reía si se caía alguno al suelo o daban un pelotazo fuerte al balón, y decía exclamaciones y comentarios, al igual que en la piscina.
En algunas ocasiones, mientras dábamos vueltas por el patio, nos cruzábamos con niños jugando a la pelota. Si por casualidad el balón iba en nuestra dirección, Tomas se dirigía hacia ella y le daba una patada, diciendo en voz muy alta »¡¡Toma!!». Interactuaba muy bien con los niños. Yo le pedía a algún niño que se la pasara otra vez, y daban unos pelotazos juntos. Después, seguíamos nuestro camino.
Otras veces, si algún niño pasaba corriendo por nuestro lado, Tomás salía detrás de él, corriendo y gritando en modo de broma, inmediatamentre después riendo. Imaginen a un abuelo de 88 años, lento pero ágil, en esa situación. Los niños no se asustaban, pero si se sorprendían. Tras hacer una pausa, seguían jugando.
No solo jugaban los niños al balón en el patio: sorprendentemente, Tomás tenía unos reflejos impresionantes. Pocos abuelos de su edad están tan ágiles como él en aquel momento, aunque sea gente sin ningún tipo de problema cognitivo. Todos los días llevábamos con nosotros una pelota. Podía ser de tenis, de frontón o incluso de goma, de las que botan muchos metros.
Cada una de las pelotas tenía su cometido. La de tenis la usábamos sentados en un banco; yo la tiraba rodando a ras de suelo, pegaba en un bordillo que estaba a unos ocho metros, y volvía a mi mano. Al verlo, Tomás decía alguna exclamación de asombro o hacia algún gesto con la cara y se reía. Despúes le tocaba a él: le daba la pelota, le decía que la lanzara e imitaba lo mismo que hacía yo. Sorprendentemente, lo conseguía hacer con éxito casi las mismas veces que yo. Nos podíamos tirar un buen rato jugando a este tipo de frontón, entre risas y momentos de tranquilidad.
La de frontón la tirábamos con fuerza contra las paredes de los entre portales. Medían unos veinte metros, así que imaginen la fuerza necesaria para hacer que rebote la pelota y vuelva a nosotros. Pues volvía la mayoría de las veces. Al igual que con la pelota de tenis, yo la lanzaba con fuerza, y él veía cómo volvía a mí. Se la daba a Tomás, y sin decirle yo nada, la tiraba con fuerza al mismo sitio. Al soltar la pelota, pegaba un grito de ánimo para sí mismo; decía, »¡Toma!». Cuando veía volver la pelota, no esperaba a que llegara: iba él a por ella para volver a lanzarla.
Por último, usábamos muchas pelotas de goma al cabo del año. Aparte de usarlas del mismo modo que las de frontón, también las botábamos con fuerza en el suelo. En las entradas de los portales había otro patio algo más pequeño. En una de sus paredes estaban las ventanas que daban a las escaleras. Ahí es donde golpeábamos la pelota contra el suelo con gran fuerza y veíamos hasta dónde llegaba. Como en los otros casos, yo tiraba primero, y al darle la pelota a el repetía mi acción, también dando el mismo grito de ánimo que con la de frontón. La tirábamos de tal forma que el rebote que salía disparado del suelo se dirigía a las ventanas de las escaleras del portal. Nuestra intención era que diera en el cuadrado de la ventana del segundo o tercer piso. Con este juego que teníamos entre manos, Tomás y yo llegamos a perder varias pelotas, ya que botaban demasiado y algunas se colaban en ventanas abiertas. Otras se quedaban aisladas en aparatos de aire acondicionado colgados en las paredes.
Con los tres tipos de pelotas que usábamos, también dábamos pases de mano a mano entre nosotros en una distancia de entre cinco y diez metros. Como ya he dicho, Tomás tenía unos reflejos increíbles: cogía las pelotas al vuelo en un porcentaje muy elevado de los lanzamientos.
Con el ejercicio que hacía al caminar, y añadiendo nuestros juegos con pelotas, Tomás se mantenía ágil, imprescindible para cualquier persona, esté enferma o no.
En alguna rara ocasión, salíamos andando fuera de la urbanización. Por fuera del recinto se cansaba mucho más, se ponía más nervioso, y le afectaban las cuestas y el clima. Al ir andando, era más vulnerable a las temperaturas, ya fueran bajas o sobre todo las altas. Se pueden contar con los dedos de la mano esas salidas. Tras ver sus reacciones, a los pocos minutos, volvíamos a nuestra rutina en el patio.
Volvíamos a casa sobre las ocho de la tarde todos los días. Al entrar, le sentaba en su sillón a esperar la cena, o lo llevaba conmigo a la cocina y me acompañaba mientras la preparaba.
2019
Este año, Tomás ya tenía mucha menos fuerza física. De hecho, ya a finales del año 2018 nada más salir al patio se le notaba el cansancio. Iba mas encorvado y se ponía nervioso. No paraba de decir su coletilla, y no aguantaba una vuelta entera al recinto.
En ocasiones ya iba muy nervioso incluso antes de llegar a la entrada del portal, sin duda por la molestia del cansancio físico.
Este año, las tardes las pasábamos en casa. Merendaba, pintaba deambulaba, se sentaba en su sillón, me acompañab en la cocina… Todos los días parecen iguales, pero ninguno lo es.
La cena es comparable a la comida, poco tengo que añadir. Se basaba en purés, verduras, ensaladas o pescado, y de postre un kiwi casi a diario, o tal vez un yogur. En un principio, le ponía toda su comida y bebida frente a él. Según iban pasando los meses, se desorientaba y mezclaba los alimentos, o cogía primero lo que más le gustaba. Para que no ocurriera esto, le ponía los alimentos por separado, primero le ponía una gelatina, podía estar mezclada con un chorrito de agua y triturada, una vez que ya se lo había bebido le ponía el plato principal, seguidamente el postre y por ultimo otra gelatina, de esta manera se solía comer todo sin despistarse.
Tras haber relatado de forma generalizada cómo fue la vida cotidiana de Tomás y de quienes le cuidábamos, me parece interesante hacer una descripción de su día a día individual. Esto es un pequeño resumen diario en el cual un lector se pueda imaginar cómo se siente un familiar o un cuidador. Son unas realidades bastante complicadas de las que ninguna persona esta exenta. A cualquiera le puede suceder, ya sea como enfermo, pasados los años, o como cuidador de un ser querido al que le diagnostican algun tipo de demencia.
Se intenta hacer todos los días lo mismo, tener una rutina. Pero según van pasando los días, y las circunstancias y detonantes que van surgiendo a diario, te das cuenta de que cada jornada es completamente diferente, aunque al lector le pueda sorprender.
31-12-2018Lunes
09.30: Le despierto despues de llevar dormido unas 10 horas. Le llevo al baño sin dificultad. Mientras le desvisto, y está tranquilo. Al entrar en la ducha, pone pegas, como es normal en él. Le digo algo positivo, y con algún gesto con la mano, entra sin dificultad.
Ya con su coletilla habitual, aririllo aririllo, desayuna bien y se deja afeitar sin problemas. Algunos días ponía alguna objeción a la hora de afeitarle. Lo hacía un par de días a la semana, dependiendo siempre de su actitud a la hora de intentarlo. No era conveniente afeitarle cuando ponía pegas, para que de esa manera evitáramos que se agitara más de lo que ya lo estaba, ya que afeitarse no es algo imprescindible para él.
Seguidamente del afeitado, le hago dibujos en folios en blanco. Le pongo el lápiz de algún color encima del papel, y él lo coge y va rellenándolo. Hay días que al poner el lápiz encima del folio no lo recoge y se queda mirando, lo que hago es ponerle el lápiz en la mano y dirigirle los primeros garabatos con mi mano sobrepuesta en la suya, en unos segundos sigue pintando el solo, se podría decir que en estos ratitos matutinos en los que se entretiene pintando esta en modo avión, a la vez que pinta los dibujos a su manera no para de hablar su coletilla.
12.00: Salimos de paseo en su silla de ruedas: Va tranquilo y en silencio todo el paseo, que dura algo más de una hora. Solo habla cuando le hablo yo o cualquier persona a la que ya conocemos y que denominamos desconocidos, ( conserje, fruteras, etc). De vuelta en casa, vamos a la cocina a preparar la comida. No para de hablar, pero esta tranquilo. Al mismo tiempo, le pongo alguna tarea culinaria que realiza con buena actitud e increíbles reflejos.
14.00: Come muy bien, tranquilo y sin pausa. Está de buen humor en la sobremesa, se ríe de las conversaciones que tenemos Loli y yo con él.
16.00: Hoy cambiamos la rutina diaria y vamos a visitar a su hermano José, a la misma residencia en la que casi acaban con Tomás en poco más de un mes. La tarde la pasa tranquilo; interactúa poco con su hermano, pero sí se ve algún detalle en el que se puede deducir que, en cierto modo y en su interior, sabe que ese hombre es un ser querido. Al reencontrarse con él, Tomás le da una palmadita en el hombro. Sin ninguna duda, no sabe que es su hermano, pero dentro de su cabeza parece tener ciertos sentimientos, que se perciben por ese gesto hacia él. Cuando cuidas a una persona con demencia a diario, cualquier gesto o movimiento que realiza te da mucha información. prácticamente deduces lo que quiere, necesita o incluso siente sin que articule ninguna palabra. Después de esta visita, se le nota más cansado de lo que estaría habitualmente.
19.30: Volvemos a casa. Una vez dentro, empieza a alterarse; se pone nervioso, inquieto y algo agresivo cuando la abuela se dirige a él. Andamos por la casa un rato, y se va tranquilizando mientras mueve objetos. Lo mantengo alejado de su mujer hasta que ya está más tranquilo, y me acompaña en la cocina mientras preparo la cena.
21.30: Cena bien, aunque sigue algo agitado, y sin parar de decir su coletilla. Después de cenar, deambula por la casa, aparentemente más tranquilo, pero sin poder quedarse sentado 3 minutos seguidos cada vez que lo intentamos.
00.00: Después de varios intentos de sentarle para que se quedara quieto en su sillón-cama y que pudiera coger el sueño, ya se durmió.
01-01-2019Martes
10.00: Le despierto y le levanto. Después, le doy parte de su medicación. Está muy tranquilo y sonriendo, mientras hace pequeños comentarios. Ya en el cuarto de baño, se deja desvestir muy bien. No pone ninguna pega ni oposición. Al entrar en la ducha, ve el chorro del agua correr por el suelo y se agita levemente. No quiere entrar, pero con algún comentario positivo entra sin problemas y se deja duchar. Desayuna bien, sigue tranquilo diciendo su coletilla habitual, y repasa con su lápiz un dibujo durante un rato.
12.00: Salimos de paseo. Está tranquilo y en silencio. Solo habla cuando le hablo yo directamente. A mitad de paseo le empiezo a decir frases y canciones inventadas con rimas. Se ríe, a la vez que conversa conmigo. De vuelta en casa, continua tranquilo y me acompaña en la cocina o sentado en su sillón, mirando la televisión en silencio.
14.00: Come tranquilo y en silencio. Seguidamente, empieza a pintar dibujos a la vez que dice su coletilla. Aunque no para de hablar (tanto su coletilla como frases suyas y contestaciones a preguntas que yo le hago de vez en cuando), pasa el día bastante tranquilo. Merienda y cena bien, siempre sin parar de hablar, y entre medias damos un par de paseos por la casa.
23.30: Se duerme después de deambular por la casa, moviendo objetos de un sitio a otro.
02-01-2019Miércoles
09.30: Le despierto y está tranquilo. Se deja desvestir bien, y se deja duchar muy bien. Prueba de eso es que se deja lavar la cabeza sin poner oposición ni enfadarse (rara vez ocurre eso). Una vez desayunando, le noto inquieto. Se pone a mezclar los componentes del desayuno, y eso es indicación de que algo le ocurre. Cuando termina de comer, se levanta él solo de la silla, otra pista de su inquietud, y deambula nervioso por los pasillos y cocina.
11.00: Mientras deambula por la casa se hace caca, aunque se deja limpiar bien. Puesto el pañal limpio, se tranquiliza. Tomás algunas veces se hace caca sentado, pero normalmente sucede con más facilidad cuando esta de pie. Lo suele pedir a su manera, y nos da tiempo a llegar al váter. De ahí que, cuando cualquier día empiezo a percibir su nerviosismo, pienso que es posible que sea porque se hace caca. Ahí, yo le levanto y le hago andar para que lo haga, por si es ese el motivo de su inquietud.
11.30: Sentado en su silla, pinta un dibujo, ya bastante más tranquilo.
12.30: Salimos a dar un paseo por el patio. Vamos sin la silla de ruedas para que ande un poco. Se agita levemente, probablemente por el cansancio físico.
13.30: Volvemos a casa. Está algo alterado. Hay diferencias entre inquietud, nerviosismo, agitamiento y alteración: cuando digo alterado, es por que está en un estado en el que no para de hablar en tono alto y agresivo, además de inquieto y poco colaborador a la hora de atender indicaciones. En estos casos, dejo que deambule y mueva objetos sin decirle nada, a no ser que hubiera peligro para él u otra persona. Después, ya le voy reconduciendo a la vez que se va calmando.
14.15: Come bien, sin parar de decir su coletilla. Le pongo dibujos y los pinta tranquilo. Cuando digo que está tranquilo, no estoy diciendo que está en silencio. Estando con él a diario, puedo afirmar que la tranquilidad es relativa. Puede estar sin parar de moverse o de hablar, y yo considerar que está en un estado tranquilo. También puede ocurrir lo contrario: puede estar aparentemente tranquilo, y que yo considere que está algo nervioso o agitado, por los gestos que hace y no por las palabras.
Durante el resto de la tarde-noche del día de hoy, va alternando momentos de tranquilidad y de agitamiento, hasta la hora en que se duerme. Merienda bien, cena bien e intercala momentos deambulando por la casa con otros de tranquilidad pintando o sentado en su sillón o en el taburete de la cocina, a mi lado.
02.00: Se duerme.
03-01-2019Jueves
10.15: Al dormirse tan tarde ayer, hoy le cuesta despertarse: Le despierto y le dejo adormilado varias veces antes de levantarle. Al estar algo adormilado y muy tranquilo, hoy no le ducho. Se deja desvestir y asear muy tranquilo y en silencio. Mientras desayuna se va agitando levemente. Pinta hasta la hora del paseo, tranquilo, diciendo su coletilla.
12.20: Salimos de paseo. No para de hablar, pero esta tranquilo. Hay días que va comentando lo que ve por el paseo. Tal vez un pájaro que ve en una rama, una persona que se nos cruza…. También puede decir algún monologo de los suyos.
13.30: Volvemos a casa. Sigue hablando sin pausa, a la vez que está tranquilo, haciendo la comida conmigo.
15.00: Come bien. Nada más empezar a comer deja de hablar, y come completamente en silencio. Es curioso cómo ocurren estas situaciones; como si fuera automático, se quedó en silencio al empezar a comer, pero también ocurre lo contrario en algunas ocasiones. Puede venir de estar en silencio y muy tranquilo y, al empezar a comer, no parar de decir su coletilla.
Después de comer, está muy tranquilo y en silencio. Vienen de visita su hijo, nuera y nietos. Está conversador y de buen humor. Interactúa muy bien con los niños y se ríe.
16.30: Vamos al podólogo, tranquilo y colaborado. Al volver se le nota agotado. Le siento en su sillón y se queda algo adormilado. Aunque ayer durmió unas horas menos que otros días, no le dejo dormir profundamente por la tarde, aunque podría haberlo hecho. Con esto conseguimos el objetivo de que duerma por la noche y todos podamos descansar correctamente.
21.00: Cena bien, con su coletilla en marcha. Durante una hora trás cenar, está algo inquieto y nervioso, deambulando por la casa.
22.30: Se duerme rápida y profundamente.
04-01-2019 Viernes
09.30: Le despierto. Estñaá hablador pero tranquilo. Se deja desvestir y duchar muy bien, ninguna pega por su parte, incluso colabora. Los días que esta así de tranquilo le ducho muy rápido, para prevenir que se cabree o se ponga nervioso. En 10 minutos está duchado y vestido. Para hacernos una idea de lo que es la ducha, el día que más tardé en ducharle fue más de una hora. Ese día pasó de todo, ya lo describiré en su momento. Desayuna muy bien, y seguidamente pinta tranquilo un dibujo.
11.30: Salimos de paseo, hablando sin pausa pero con tranquilidad. A mitad de camino, hacemos una parada de unos 10 minutos. Yo me siento frente a él en un banco y conversamos nuestras tonterías cotidianas, gracias a lo cual se ríe bastante. En la reanudación del paseo va muy tranquilo y en silencio.
13.15: Volvemos a casa. Me acompaña en la cocina mientras preparo la comida. Está tranquilo. sentado en el taburete mirando lo que hago. Al mismo tiempo le voy diciendo cosas que le hacen gracia. Nos echamos unas risas, y colabora cuando hay algo que pelar, ya sean patatas, zanahorias, tomates, etc.
14.30: Come bien, tranquilo y en silencio. Terminando de comer, interactuamos con Tomás más de lo normal, ya que Loli está de vacaciones esta semana. Está de buen humor y se ríe mucho. En estas interacciones puede demostrar complicidad con alguno de nosotro, con algún guiño de ojo o movimiento de cabeza al mismo tiempo que se ríe. Pinta un dibujo tranquilo y en silencio. Según avanza la tarde se va agitando levemente. Empieza a decir su coletilla, y hace algún amago de levantarse de su silla.
18.45: Le levanto a andar un ratito dentro de la casa, algo inquieto y nervioso.
19.30: Vamos a la cocina y me acompaña, ya más tranquilo, mientras preparo la cena. Deambula por la cocina, moviendo algún objeto o abriendo la terraza para mirar lo que hay en ella.
20.45: Cena tranquilo, diciendo su coletilla »aririllo» con un tono pausado. Después de cenar, nos dio por jugar a los dados, cosa que jamás hacemos, ya que la idea es que Tomás esté lo mas tranquilo posible (y más a esas horas en las que se acerca el momento de dormir).
Al empezar la partida, Tomásmueve el cubilete y tira los dados como un profesional, con mucha fuerza. Es un juego al que el jugó en su momento, y le gusta. Al mismo tiempo que lo hace, alza la voz y parece divertirse. Terminada la partida, media hora despues se empieza a alterar. Se levanta y repite su coletilla sin parar, con un tono de voz muy nervioso. No para de moverse por toda la casa. Al cruzarse con la abuela, y esta hablarle, el la insulta y se dispone a agredirla. Le dejamos deambular sin apenas dirigirle la palabra, para que se tranquilice. Tras varios intentos de reconducirle a su sillón, ya se va tranquilizando. Se duerme a las 00:00. Todos los intentos para que quede sentado antes de dormirse los hago con gestos, y hablándole lo menos posible. Su nombre es lo que mas repito, aparte de gestos con los brazos, señalándole su sillón cama.
07-01-2019 Lunes
10:00_Le despierto, lleva durmiendo unas 11 horas, esta tranquilo y en silencio, le desvisto sin que ni el ni yo diga una palabra, al entrar en la ducha empieza a decir su coletilla, aun así entra sin ninguna pega y se deja duchar muy bien.
Desayuna tranquilo y sin parar de hablar, pinta un ratito sin dejar de repetir su coletilla.
11:30_Salimos de paseo, desde que salimos de casa sigue hablando sin parar, llevados 10 minutos de paseo se queda en completo silencio y así continua todo el trayecto, normalmente cuando hacemos la parada es cuando se suele calmar dejar de hablar sin parar, como digo muchas veces , cada día es diferente aunque parezcan iguales.
12:45_Llegamos a casa, suelo levantarle de la silla antes de entrar en casa para que entre andando y al mismo tiempo quitarle el abrigo y complementos, aunque venia en silencio aparentemente muy tranquilo no quería levantarse de su silla, al indicarle que se levantara mientras yo le cogía las manos el se enfado y no atendía a mis indicaciones, llegando incluso a alterarse al acercarse la abuela a interactuar con el,cuando ocurre esta situación no insisto y le dejo sentado en la entrada de casa unos minutos, pueden ser 5 o tal vez 10 minutos, pasados estos minutos le metí en casa sentado en su silla, una vez dentro aun no quería levantarse y le deje sentado otros tantos minutos en su silla, estaba en silencio y tranquilo aparentemente pero cualquier intento por levantarle de su silla lo enojaba, por fin le levante pero no se dejaba quitar el abrigo, gorro y guantes, pocos días opone tanta resistencia a obedecer mis indicaciones pero no hay que sorprenderse, esto esta ala orden del día, es imprevisible lo que puede ocurrir cada día con Tomás, unos minutos despues de levantarle pide hacer pis, me meo , me meo, es una de las maneras en las que el pide hacer pis aunque lo normal es que no lo pida y se lo haga en el pañal, al pedirlo ya empezó a hacer caso a mis indicaciones, ya en el baño y afirmándole yo que tiene que mear se dejo quitar el abrigo y complementos sin problema e incluso le dio tiempo a sentarse en el váter y hacer pis sentado.
Mas tranquilo le senté en su sillón y esperó tranquilo hasta la hora de comer.
14:15_Come bien, tranquilo, le hablamos lo menos posible para que no se agite, pinta un dibujo tranquilo y en silencio.
dav
17:15_Merienda tranquilo y sigue pintando, pasada una hora aproximadamente se agita levemente, paseamos por la casa, visitamos todas las habitaciones,siempre con su coletilla y nuestras conversaciones, antes de cenar le siento en su sillón, le empieza a picar una pierna y se le nota algo mas agitado con nerviosismo, le rasco su pierna al mismo tiempo que le doy un masaje en la misma y se tranquiliza.
21:00_Cena relativamente tranquilo, con su aririrllo habitual en tono normal suave, digo relativamente por que nada mas terminar de cenar se levanta el solo y se sienta en su sillón, al rato de estar sentado se levanta algo nervioso, deambula por la casa, le cambio el pañal mojado y ya mas tranquilo le siento en su sillón, esta ahí tranquilo viendo la televisión hasta que se duerme sobre las 23:30.
08-01-2019 Martes
09:00_Se despierta el solo, muy tranquilo y de buen humor, conversamos unos minutos antes de levantarlo, nos reímos los 2 al mismo tiempo que le que le digo frases incoherentes o exageraciones.
Se deja desvestir sin problemas, sigue de buen humor y mientras le desvisto sigue riendo cuando le digo alguna frase que le hace gracia, sin indicárselo yo entra directo en la ducha, rara vez entra el solo en la ducha.
Desayuna tranquilo y despues pinta sus dibujos a la vez que empieza a decir su coletilla con tono suave y pausado.
Hoy no podemos salir de paseo por el mal tiempo, a media mañana lo levanto de su silla para que me acompañe en la cocina mientras hago la comida, sigue de buen humor y colabora en las tareas que le encomiendo.
13:30_Empieza a deambular por la casa algo nervioso y desorientado, yo le acompaño o le reconduzco por los pasillos y el baño, a diario y cuando deambulamos por la casa y entramos en el aseo le pongo delante del espejo, siempre le pregunto quien es el que se refleja, su respuesta mas habitual es que es su padre, otras veces no sabe quien es, y rara vez se reconoce a si mismo, en alguna ocasión habla consigo mismo en modo pelea y discusión, cuando ocurre eso lo llevo fuera del baño y se con mas certeza en que grado de nerviosismo esta.
14:00_Come bien, tranquilo con aririllo en boca, nada mas terminar de comer se vuelve a levantar a deambular por la casa, se le nota nervioso y se dirige a la puerta, la abre y le dejo salir al portal, le reconduzco a casa, a los pocos minutos vuelve a la puerta buscando la salida para ir a su casa, Tomás no dice directamente que quiere ir a su casa, estas cosas las se por que yo le hablo para reconducirle y le hago preguntas, en este caso le pregunte,¿ a donde vas Tomás?.
Le siento en su silla y le pongo dibujos, le doy un lápiz y empieza a pintar, a los pocos minutos se vuelve a levantar desorientado, va directo a la puerta otra vez y antes de que abra le cojo la mano y le reconduzco a su silla, vuelve a empezar a pintar y se repite la misma situación una y otra vez, al cuarto intento habiendo andado por los pasillos unos minutos le vuelvo a sentar y repitiendo la operación de poner el lápiz en su mano se queda tranquilo pintando hasta la hora de la merienda. Esta situación es bastante habitual en nuestro día a día y se complica aun mas cuando la abuela interviene e interactúa con el mandándole sentar con un tono de voz alto, de hecho Tomás, simplemente con escuchar el tono de voz que tiene la abuela aumenta su nerviosismo o agresividad, intento tenerlos separados lo máximo posible y sin que la abuela entienda que lo hago para que ella interactúe menos con el, si ella creyera o yo le dijera que es por ese motivo se enfadaría y dejaría de hablar, intentaría irse de casa o tal vez en protesta dejaría de comer hasta que se le olvidara lo que paso o la convenciera de que no es lo que ella piensa.
17:30_Merienda bien y sigue tranquilo pintando sus dibujos.
19:30_Le levanto y andamos un ratito por la casa, tranquilo y de buen humor, visitamos cada estancia de la casa, sentándonos en cada cama mientras conversamos y nos reímos, pasadas las 8 de la tarde le siento en su sillón, tranquilo y en silencio mientras mira la televisión.
20:45_Cena muy tranquilo y en silencio, despues de cenar y con la mesa recogida el sigue sentado con su chupachup en la boca, cara de tranquilidad mirando la televisión, contestando y sonriendo alguna conversación o pregunta que yo le hago de vez en cuando.
22:45_Le llevo a su sillón, en pocos minutos se queda dormido.
09-01-2019 Miercoles
09:15_Se despierta el solo, algo desorientado, dirección al baño va intentando coger objetos y cambiándole el nombre a todo, se deja desvestir bien, no quiere entrar en la ducha aunque le convenzo en poco tiempo, tal vez un minuto, se queja al ducharle con algún insulto pero en definitiva se deja duchar bien.
Desayuna bien aunque se le nota algo nervioso ya que repite muy seguidamente su coletilla mientras lo hace, pinta un rato, según va pasando el tiempo mientras pinta se va tranquilizando.
11:15_Vamos a salir de paseo pero hoy esta muy tranquilo pintando su dibujo, tengo que convencerle ya que al primer intento de levantarle dice que espere y sigue pintando, le podría dejar sentado y seguiría tranquilo en su silla pero tenemos que seguir con nuestra rutina diaria por varios motivos, se que el disfruta los paseos y también tengo que separarlo de dolores por bien suyo y mío, llegaría un momento de la mañana en el que le insistiría para que se levantara y lo agitaría, saliendo de paseo siempre que sea posible prevenimos esa situación y me despejo la mente.
Para convencer a Tomás de que se levante en estos casos cuando no acepta mi indicación a la primera le dejo unos minutos mas pintando y le pongo la silla de ruedas a la vista, con su nombre siempre por delante de cada frase le digo que mire hacia la silla, el la mira y al mismo tiempo le digo que nos vamos de paseo, le digo que tenemos que hacer cualquier cosa que se me ocurra, algunos días se levanta solo con ver la silla por que el la relaciona con el paseo, cosa que ya sabemos que le encanta, y en otros si le veo con dudas es cuando le digo la tarea que se me ocurre para que se levante hacia la silla, cualquier cosa positiva para el sirve, vamos a por comida, vamos a ver los pollos y burracas, etc. (pollos y burracas es como llamamos a los gorriones y las hurracas el y yo en los paseos).
Salimos de paseo, va tranquilo durante todo el camino, conversamos con rimas y risas, muy observador, cuando ve algún pájaro en un árbol me lo indica, incluso a veces me indica donde esta dicho pájaro y yo tardo en verlo pues esta entre varias ramas.
12:30_Volvemos del paseo, esta conmigo tranquilo mientras hago la comida, paseamos por la casa un rato y descansa tranquilo en su sillón otro rato.
14:00_Le siento en su silla y le pongo la comida, antes de empezar a comer se levanta de la silla, muy nervioso e inquieto deambula por la casa diciendo su coletilla sin pausa, le vuelvo a sentar delante de la comida en varias ocasiones sin éxito, a cada intento de se vuelve a levantar y continua deambulando, a las 4 de la tarde y ya mas tranquilo le vuelvo a sentar en sus silla, sin comer le pongo un dibujo y pinta tranquilo y en silencio.
17:00_Merienda bien,como no comió le di mas cantidad de merienda,zumo y gelatinas, transcurre la tarde con tranquilidad, pintando con su coletilla en tono suave y pausado.
20:45_Cena bien, tranquilo y en silencio, despues de cenar esta en sus silla tranquilo, andamos un ratito por la casa, le siento en sus sillón, se levanta y deambula otro ratito antes de medianoche.
23:45_Se sienta el solo en su sillón, Loli le da una cucharada de melatonina y antes de las 24:00 ya esta dormido.
10-01-2019 jueves
09:30_Se despierta el solo, parece tranquilo, cuando le estoy levantando del sillón empieza a ladrar a su lado Pichi, uno de los 2 perros que conviven con nosotros, Tomás se encara a Pichi intentado darle una patada e insultándole, Tomás se altera y cuesta mas reconducirle, con bastante dificultad y paciencia consigo desvestirle, no quiere entrar en la ducha, hablándole lo menos posible y con indicaciones directas y gestos consigo ducharle, despues de vestirle aun sigue bastante nerviosos y agitado, cualquier palabra que se le diga le altera aun mas, le pongo el desayuno y en principio no se lo come, se lo dejo a la vista y pasados unos minutos y despues de haber deambulado por la casa se lo come sin sentarse en la silla, sigue muy inquieto al terminar el desayuno, le pongo un dibujo en la mesa y empieza a pintarlo aun de pie, cuando esta así de alterado le hablo lo menos posible, poco a poco se va calmando, la abuela hace lo contrario y le regaña, le dice que se siente y se enfrentan, yo le digo a la abuela las veces que hagan falta que para que se tranquilice no hay que hablarle, recordemos que la abuela tiene alzhéimer grado 2y la mayoría de las cosas que le diga se le olvidan al instante, ocurre a menudo la situación en que la abuela le regaña y acaban enfrentándose con insultos e intentos de agresión por parte de Tomás, ella se aparta y queda abatida y en silencio o se aparta y también se cabrea.
(los días en los que Tomás se levanta muy alterado como hoy no le suelo duchar para que no vaya amas su agitación, le asearía con toallitas y le dejaría con la misma ropa, hoy si le duché por que tenia el pantalón empapado)
12:00_Salimos de paseo, ya no esta alterado pero si con algo de nervioso, no para de hablar, yo noto su nerviosismo por su tono, en algunas ocasiones no para de hablar pero por el tono deduzco que esta tranquilo y hoy no es el caso.
Llegamos al supermercado, voy directo a las dependientas de la frutería que nos conocen de vernos casi a diario, ellas le saludan y radicalmente cambia su tono y se tranquiliza, ellas le hablan con mucho cariño y le dan un abrazo, Tomas conversa con ellas a su manera y se ríe, se le ve contento y apaciguado.
Seguimos nuestro camino, fuera del supermercado sigue hablando pero con un tono de voz mas tranquilo, hablando un monologo de los suyos y con risas cuando le digo alguna exageración de cualquier cosa que vemos por el camino o alguna incoherencia que se me ocurra.
13:15_ Volvemos a casa, esta de muy buen humor y tranquilo,
14:00_ Come muy bien, tranquilo y en silencio, pinta su dibujo muy calmado
17:15_Merienda bien y sigue pintando, pasada media tarde lo levanto y andamos por la casa media hora, me acompaña mientras preparo la cena , esta de buen humor.
20:45_Cena bien, tranquilo y en silencio, deambula un ratito, sobre las 22:00 le siento en su sillón y esta tranquilo viendo la televisión hasta que se queda dormido sobre las 23:00
11-01-2019 Viernes
09:30_Le despierto, le llevo al baño aun adormilado y en silencio, le desvisto con alguna pequeña pega pero sin oposición, no quiere entrar en la ducha, en 30 segundos le convenzo sin problemas, cuando esta adormilado y pone poca oposición le hablo lo menos posible y en poco mas de 10 minutos hemos terminado el aseo.
Desayuna bien , ya con su coletilla aparentemente algo nervioso, pinta un dibujo hablando su coletilla habitual.
11:30_Salimos de paseo, va todo el camino tranquilo, como siempre con nuestras rimas y risas cotidianas si esta tranquilo.
12:30_De vuelta en casa sigue tranquilo, un ratito en la cocina conmigo y otro en su sillón esperando la hora de comer.
14:00_Come bien, lleva 3 días dejando algo de comida en el plato, en algo mas de un año es la primera vez que ocurre esto, media hora despues hizo de vientre y ya mas tranquilo y sin parar de hablar su coletilla pinta tranquilo un dibujo.
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Lleva unas semanas en las que le cuesta hacer de vientre, hace caca cada 3,4 o incluso 5 días cuando lo habitual era que hiciera a diario o como mucho 2 días, probablemente este es el motivo por el cual estos tres días se dejo algo de comida en el plato.
Al llevar cuatro dias sin hacer caca se pone muy nerviosos e inquieto por momentos, a su manera pide hacer caca o si no lo pide se lo noto yo por sus gestos y movimientos, suele poner su mano en el pantalon y eso me es señal de que quiere hacer caca, cuando llevas mucho tiempo cuidando una persona con este tipo de demencia sueles intuir lo que quiere o necesita sin que el lo pida.
Le siento en el váter y podemos estar esperando un buen rato a que haga caca pero no termina de hacer, podemos repetir varias veces esta operación sin conseguir el resultado deseado, llegados a este punto le pongo un pequeño enema y consigue hacer caca.
16:00_Se levanta de su silla y algo nervioso empieza a deambular por la casa, le siento en varias ocasiones para que siga pintando pero no tengo éxito, se acentúa su nerviosismo y no para de andar durante 2 horas excepto los pocos minutos en los que yo le siento y se vuelve a levantar.
18:00_Le vuelvo a sentar, esta vez coge el lápiz y empieza a pintar un dibujo, se toma una gelatina y sigue pintando hasta la hora de la cena, mas tranquilo hablando su coletilla sin pausa.
20:45_Al instante de empezar a cenar se queda en silencio y muy tranquilo, cena bien, le llevo a su sillón y esta sentado hasta que se duerme, antes de dormirse interactúo con el , se ríe , esta de buen humor.
23:00_ se duerme.
14-01-2019 Lunes
09:00_Lo despierto, esta muy tranquilo y nos damos los buenos días, aprovecho esa tranquilidad y en menos de un minuto lo levanto, (cuando al despertar esta con cara de serenidad y en silencio lo llevo lo antes posible al baño, de esa manera acepta mejor mis indicaciones, poca o ninguna oposición al desvestirle e incluso puede colaborar).
Hoy tiene el pantalón empapado, esta tranquilo mientras nos dirigimos al baño al mismo tiempo que no para de repetir que esta mojado, se deja desvestir bien mientras insiste en decirme que esta mojado, entra en la ducha sin poner ninguna pega, saliendo de la ducha sigue diciendo que esta mojado, totalmente seco y antes de vestirle sigue pensando que esta mojado, mientras le voy vistiendo le digo varias veces que ya esta seco y ya vestido se toca el pantalón y aun sigue diciendo que esta mojado, con un tono de voz suave le digo varias veces que ya esta seco, de esta manera a los pocos minutos y ya en la cocina preparando el desayuno se queda tranquilo, acepto que ya estaba seco.
Desayuna bien, se deja afeitar bien y seguidamente pinta tranquilo un dibujo, los días en que lo afeito le digo siempre una misma parrafada con una pregunta, Tomás, ha venido el barbero, ¿le digo que pase a afeitarte?, el siempre responde con positividad y a los 2 segundos ya le estoy afeitando, colabora estando quieto y poniendo la cara como cualquier persona que se estuviera afeitando a si mismo.
11:00_Salimos de paseo, va tranquilo y en silencio, normalmente cuando no dice ni una palabra yo no paro de hablar diciéndole tontearías en forma de rimas y cancioncillas inventadas terminadas también en rimas para que interactúe conmigo y se ría, rara vez no reacciona como yo quiero aunque en ocasiones como es el día de hoy da una respuesta en la que parece que esta enfadado, si ocurre esto dejo de hablar y seguimos nuestro paseo con normalidad y tranquilidad.
12:30_Ya estamos en casa, al instante despues de levantarle de su silla de ruedas y aparentemente tranquilo deambula por la casa buscando la salida, por sus palabra se deduce que quiere ir a un sitio que el solo sabe.
Momentos antes de comer se pone muy nervioso e inquieto, lo que yo llamo alterado, digamos que es un nivel de nerviosismo e inquietud superior al que se podría considerar normal.
Para sentarle a comer tengo que convencerle con indicaciones directas y gestos, al mismo tiempo que me hago cómplice de la abuela para que no interactúe con el ya que si lo hiciera se alteraría aun mas.
En estos momentos Tomás esta obcecado en buscar la salida para irse a donde el solo sabe, tras varios intentos reconduciéndolo a su silla para que se siente a comer, lo consigo, cambia su estado radicalmente y come muy bien, tranquilo y en silencio, se podría comparar ese minuto del cambio como cuando cambias un programa a una maquina, despues de comer pinta su dibujo calmado y sin decir palabra.
17:00_merienda bien, pinta su dibujo ya hablando su coletilla, pasado un rato se levanta con bastante nerviosismo y deambula por la casa sin parar de hablar y moviendo objetos, entra al baño y se ve en el espejo, al mirarse tiene una discusión consigo mismo, le cojo la mano y lo reconduzco por los pasillos y habitaciones, se va tranquilizando según pasa la tarde.
19:30_Le siento en su sillón, esta mas tranquilo aunque no para de hablar y aguanta sentado hasta la hora de la cena.
20:45_Cena bien, sin parar de decir su coletilla mientras come, paseamos un rato por la cocina, Loli el y yo conversamos y nos reímos en la cocina , estamos ahí media hora como si estuviéramos sentados en una terraza tomando una cerveza.
Le llevamos a su sillón, tranquilo y conversando ve la televisión, describe lo que ve en ella y se ríe.
23:30_Se queda dormido, hace un par de semanas le empezamos a dar una cucharadita de melatonina y parece que le va bien,coge el sueño con mas facilidad.
15-01-2019 Martes
09:15_Se despierta el solo, vamos al baño sin dificultad, pone alguna objeción al desvestirle, no quiere entrar en la ducha, hablándole lo menos posible, algún gesto e indicaciones claras entra bien.
Desayuna bien y pinta un rato, hablando su coletilla con un tono normal.
11:30_Salimos de paseo, al comienzo del paseo quiere guiar el camino, da igual el trayecto que yo elija, el siempre elige el contrario, normalmente siempre hacemos el mismo trayecto, salimos de la urbanización y bajamos la calle, a mitad de camino tenemos otra calle perpendicular hacia la derecha, los días que quiere elegir el camino siempre lo intenta en ese punto, si yo sigo recto, el quiere ir a la derecha y si yo tuerzo ala derecha el quiere ir recto, le convenzo fácilmente indicándole lo que vamos a hacer y alguna tontearía que se me ocurre, siempre diciendo su nombre antes de decirle nada y señalando con el brazo el camino elegido. en la tercera curva ya no quiere reconducirme y va tranquilo todo el camino. hace un año, cuando aun no tomaba quetiapina seria impensable poder convencerle con esta facilidad de hoy.
12:45_Volvemos a casa, me hace compañía mientras preparo la comida, esta tranquilo y de buen humor.
14:10_Come bien, tranquilo y en silencio, contrariamente a lo ocurrido ayer nada mas terminar de comer le levanta de la silla levemente nervioso e inquieto y se pone a buscar la salida, mientras andamos por la casa se cruza Pichi en su camino y Tomás le da una patada, el perro se enfrenta a el con ladridos y gruñidos al mismo tiempo que Tomás no deja de insultarle, la abuela se acerca enfadada a regañar a Tomás ya que ella siempre defiende al perro cuando ocurren estas situaciones, se enfrentan los dos en una discusión, Tomás la insulta y se echa hacia ella para intentar agredirla, sin duda esta alterado, lo cojo de la mano y me lo llevo a otras estancias de la casa, pasadas 2 horas se ha tranquilizado un poco.
La abuela con alzhéimer no comprende que Tomás no sabe lo que hace por su estado, da igual decírselo 10 veces al día, ella siempre piensa que el sabe lo que hace o dice, ella sabe que esta enfermo y al mismo tiempo no acepta que lo que hace lo hace inconscientemente.
Cuando ocurren estas situaciones en las que Dolores también es protagonista hay que tener en cuenta algo muy importante, siempre, y digo siempre hay que dar la razón a Dolores, hacerse aliado de ella, Tomás va a olvidar por completo esa discusión y si en esa discusión yo me pongo del lado de Tomás ella se enfadara, dejara de hablar, dejara de comer y tendrá una actitud negativa hacia mi, lo cual afectaría a nuestra convivencia y su aceptación hacia mi persona, a ella también se le olvidara el enfrentamiento con un poco mas de tiempo.
17:00_Le siento y merienda bien, aunque no para de hablar sus monólogos y coletilla esta tranquilo sentado, le pongo un dibujo y pinta, a los pocos minutos de empezar a pintar empieza a romper el folio en trozos muy pequeños, cosa que ocurre a menudo, hay tardes que le pongo 3 o 4 dibujos, cuando rompe los dibujos yo lo achaco a su inquietud y un leve nerviosismo, al cambiarle el dibujo que esta rompiendo por otro nuevo lo que intento es que empiece a pintar el nuevo y baje su estado de agitación, lo habitual al ponerle el dibujo nuevo es que lo empiece a pintar, por supuesto yo le doy la indicación de que lo pinte y el la acepta bien aunque tal vez a los pocos minutos empiece a romper otra vez el dibujo nuevo.
19:15_Esta muy tranquilo y en silencio, con el lápiz y el dibujo en las manos se le cierran los ojos, es casi la hora de cenar y no le dejo dormirse, por momentos me acerco y le hablo, le digo alguna tontearía y se ríe y sigue pintando y rompiendo sus dibujos tranquilamente.
20:45_cena tranquilo y en silencio, despues de cenar aguanta sentado en sus silla con el chupito en la boca, saboreándolo y disfrutándolo, el chupito es como llamamos al chupa chups en nuestra jerga, Dolores y yo estamos en el sofá sentados y le hacemos gestos extraños desde lejos para que se ría, y lo hace normalmente cuando esta así de tranquilo, no muchos ya que no queremos que se despeje y se ponga a deambular.
22:00_Se levanta sin que nadie se lo indique y se sienta en su sillón tranquilamente, mira la televisión un rato, pasada una hora se levanta a deambular, levemente inquieto, empieza a hablar mientras busca la salida, le reconducimos cada vez que se dirige a la puerta y deambula un buen rato por la casa.
12:30_le sentamos en su sillón y del agotamiento de un día tan ajetreado como el de hoy se queda dormido en un minuto.
16-01-2019 Miércoles
10:00_Se despierta el solo, le llevo al baño tranquilamente, pone alguna pequeña objeción pero se deja desvestir bien, desnudo y sin indicarle yo nada entra el solo en la ducha, (al llevar la misma rutina diaria, algunos días adquiere un instinto para realizar algunas acciones por si mismo las cuales normalmente le tengo que indicar yo que las haga, entrar en la ducha por su cuenta es una de ellas, según avancemos veremos alguna otra). Le enjabono la cabeza e instantáneamente se enfada levemente a la vez que exclama, ! me mojas !, los días que le lavo la cabeza lo enjabono entero de arriba a abajo y lo aclaro aun mas rápido para evitar que su enfados mas prolongados.
Desayuna bien, hablando su coletilla con un tono de voz bastante nervioso, sin terminar por completo el desayuno se levanta de la silla, yo intuyo por sus movimientos y tono de voz que quiere hacer caca o pis, al hacerle una pregunta directa, cuya respuesta debe ser un si o un no, el porcentaje de veracidad de esa respuesta es bastante alto teniendo en cuenta que en su vocabulario un si puede significar no y viceversa. Le pregunto, Tomás, ¿quieres cagar?, el responde que si, le siento en el váter, pasados unos 15 minutos no hizo caca, yo se que tiene ganas pero no puede, le llevo a la silla y pinta un rato, sigue nerviosos e inquieto aunque aguanta sentado, se vuelve a levantar y repetimos la operación, misma pregunta, misma respuesta y otra vez le siento en el váter, tampoco hace de vientre en esta ocasión, en total fueron 4 intentos en el día de hoy sin que pudiera hacer de vientre.
12:00_Salimos de paseo, esta tranquilo aunque no para de hablar en todo el trayecto.
14:00_Come bien, últimamente se deja algo de comida en el plato aunque la bebida, gelatinas y postres los termina sin problema, pinta tranquilo sin parar de hablar su coletilla.
17:00_Merienda bien, desde hace ya meses su merienda consiste en fruta batida mezclada con avena o gelatina de sabores, seguidamente se levanta y deambula bastante nervioso, le vuelvo a llevar al váter por quinta vez hoy y le pongo un pequeño enema, a partir de ahí se va tranquilizando, andamos 20 minutos por las habitaciones y pasillos, le siento a pintar y aguanta sentado sin parar de hablar su coletilla en un tono ya mas calmado hasta la hora de la cena.
Con lo ocurrido en el día de hoy parece claro que cualquier molestia física que padezca Tomás influye en su comportamiento habitual y aumenta su estado de nerviosismo e inquietud, a parte de multiplicar el estrés que cuidador y familia padecen por estas situaciones.
Tres o cuatro días sin hacer de vientre no seria problema si cuando lo hace no tiene que hacer esfuerzo, dicho esto por el geriatra, personalmente opino que para una persona con demencia senil grado 3 lo ideal seria hacer de vientre a diario o cada dos días máximo, lo conseguí regular en su momento, cuidando a una persona como Tomás y todo lo que le rodea lo vamos aprendiendo sobre la marcha.
20:45_Cena bien, algo ligero, espinacas, gelatinas y un kiwi, muy tranquilo y en silencio, despues de cenar sigue en la silla con cara de tranquilidad saboreando su chupachups sin azúcar, a las 22:00 le lleve a su sillón y alas 22:30 ya estaba dormido.
17-01-2019 jueves
09:00_Se despierta el solo, le desvisto y le ducho sin dificultad, desayuna bien , ya con su coletilla en la boca, pinta media hora tranquilo y sin parar de hablar, se levanta de la silla y deambula aparentemente tranquilo por la casa moviendo objetos de un lado a otro, al mismo tiempo que el coge objetos y los quiere cambiar de lugar interactúo con el pidiéndoselos, el me los da , yo los dejo en su sitio.
11:15_Hoy salimos un poco antes de paseo, aunque mientras mueve objetos aparenta tranquilidad yo considero que es una acción de inquietud y nerviosismo, de este modo le cambio de situación y minimizar su estado.
Va todo el camino hablando sin pausa, intenta dirigirme en alguna ocasión aunque no tengo problema en convencerle en todos sus intentos, esta tranquilo.
De vuelta en casa me acompaña en la cocina mientras preparo la comida, de buen humor y riendo con nuestras conversaciones.
13:30_Se agita levemente, deambula por la casa haciendo un recorrido completo por todas las habitaciones y moviendo objetos que le llaman mas la atención, muñecos que hay en las camas u objetos que ve en encima de las mesillas, a parte de mover objetos habituales en el, le llaman la atención las monedas y billetes que se encuentra por el camino, también papeles que parecen billetes, aunque esos objetos no los mueve, se los guarda en los bolsillos, probablemente es un material que utilizó toda su vida y sea instintivo para el.
14:00_Le pongo la comida, no quiere comer, le intento dar alguna cucharada pero no abre la boca, pasado un tiempo prudencial le acerco gelatinas y unas natillas, estas si las coge y se las come untándolas en una rebanada de pan de molde, cuando esta inquieto suele mezclar las comida y bebidas, a veces se las come mezcladas y otras solo es un estado de desorientación, no deja de mezclar todo lo que tiene alrededor y no se lo come.
Hace ya varios días en los que Tomás se deja algo de comida en el plato, a día de hoy imagino que el motivo de estas situaciones las provoca la dificultad que tiene para hacer de vientre.
Se levanta de sus silla muy inquieto y nervioso, tono de voz alto, le siento en un par de ocasiones intentado que coma algo, no aguanta 5 minutos en la silla sentado y se levanta una y otra vez, Dolores come a su lado, le dice que se siente a comer, eso altera mas a Tomás, el la responde agresivamente, les separo llevándome a Tomás ala cocina, se tranquiliza un poco y le llevo a su sillón, en el grado de enfermedad en que se encuentra cada uno en algunas ocasiones es una mezcla explosiva.
15:00_Le llevo a su sillón, nada mas sentarle se queda en silencio, pasada media hora le llevo a la mesa y le pongo un dibujo, pinta tranquilo y en silencio.
17:00_Merienda bien y sigue pintando, esta vez hablando su coletilla con un tono normal.
19:00_Se levanta de sus silla el solo y se sienta a mi lado en el sofá, se queda muy tranquilo y en silencio a mi lado, medio adormilado, no dejo que duerma profundamente ya que queda poco para la cena y es necesario que coja el sueño lo mejor posible por la noche.
20:30_Al llevar un buen rato adormilado adelanto la cena 15 minutos, si no le hubiera ido despertando durante ese rato se hubiera dormido profundamente varias horas.
Le pongo un plato de puré de calabaza, se que le encanta, la gelatina y el kiwi lo dejo fuera de su vista, quiero evitar que haga sus mezclas y se centre en lo único que ve en la mesa y coma, empieza a comer bien pero con algún amago de pausa entre una cucharada y otra, le pregunto si esta bueno y contesta que si, cuando hace una pausa que dura varios segundos cojo yo una cucharada en otra cuchara y se la doy, la acepta bien y sigue comiendo el solo, en el momento que ya le queda poco puré en el plato le pongo delante la gelatina y el kiwi, instantáneamente aparta el puré y coge la gelatina mientras mira el kiwi, para que no tenga dudas le aparto el kiwi, termina la gelatina y sigue comiendo su puré, mientras lo termina percibo en su mirada que esta buscando algo por la mesa, es el kiwi, termina por completo el puré y le doy el kiwi, en nuestra jerga le llamamos wiki, con la mesa despejada se lo pongo delante y le digo, Tomás toma tu wiki wiki, siempre tiene una exclamación positiva cuando le das algo que le gusta mucho, con el kiwi suele decir ,eso es bueno, para mi.
Inmediatamente despues de terminar de cenar se levanto de la silla muy nervioso e inquieto, deambula por la casa hasta que se duerme, tras varios intentos de sentarle y de que se vuelva a levantar se queda dormido a las 24:00.
18-01-2019 Viernes
09:00_Se despierta el solo, esta tranquilo, se deja desvestir bien, con un amago de objeción para entra en la ducha entra sin problemas.
Desayuna bien, tranquilo, hablando su coletilla sin pausa mientras come, hoy añadió nuevas palabras mezcladas con su aririllo habitual, decía, solo solo solo solillo solillo aririllo aririllo, en las ocasiones que añade palabras nuevas a su coletilla lo que me viene a la cabeza es que tal vez tenga alguna molestias física, estoy pendiente de el pero no tengo ningún indicador claro de que sea ese el motivo, le hago preguntas directas, ¿Tomás, quieres cagar?, ¿Tomás, te duele la tripa?, ya sabemos que en este tipo de preguntas su respuesta puede ser bastante fiable, en el día de hoy fueron negativas.
11:15_Salimos de paseo, hoy hace buen día y lo llevo al centro comercial, por el camino va tranquilo, conversamos , nos reímos, tardamos en llegar mas de media hora y se le ve disfrutando del paseo, entramos al centro comercial y esta lleno de gente y un gran bullicio de fondo, se empieza a agitar, se pone nervioso y sube su tono de voz, conozco bien este centro comercial y le llevo al lugar mas tranquilo, se tranquiliza en unos minutos y salimos por la salida mas cercana a la calle, de vuelta a casa sigue tranquilo, conversador y de buen humor.
14:15_Come bien aunque mas despacio de lo normal, pausas de algunos segundos entre cucharadas, con el plato medio vacío le coloco una gelatina a la vista, la engancha nada mas verla y se la toma entera, despues termina su plato de arroz por completo, con algo más de ritmo entre cucharadas, se come un yogur.
Despues de comer se le nota algo nervioso, en el tono de voz es en lo que mas se nota su nerviosismo normalmente, también en su inquietud aunque no es el caso hoy.
Antes de quitarle el plato ya le he puesto un dibujo y el lápiz en la mesa, pinta al instante sin parar de hablar.
15:30_Sigue pintando, pero ya en silencio y muy tranquilo, en el tiempo que trascurrió desde que empezó a pintar hasta que se quedo en silencio nadie interactuó con el, entretengo a la abuela para poder conseguirlo, si Tomás esta nervioso y al mismo tiempo alguien le habla demasiado o con un tono que a el le pone nervioso no se tranquilizaría.
17:00_Merienda bien su zumo, sigue toda la tarde pintando tranquilo y en silencio, entre medias un paseíto por la casa para que ande.
20:45_Le pongo un puré y se lo come sin pausas, le pongo un kiwi y una gelatina cuando va terminando, se lo come todo tranquilo y en silencio, todos los días al mismo tiempo que le pongo el plato en la comida y en la cena también le pongo una gelatina triturada con un pequeño chorro de agua, en un vaso y con una pajita, es lo primero que coge casi siempre y se lo bebe sin pausa hasta que lo termina completamente, en estos momentos de su vida necesita mas liquido que comida.
Despues de cenar esta tranquilo en su silla, tranquilo, observándonos a la abuela y a mi mientras hablamos, sobre las 22:00 se levanta el solo y se sienta en su sillón, ve la tele un rato, describe lo que ve de buen humor, se ríe con trancas y barrancas, las hormigas de un programa de televisión, nos reímos conversamos con el lo que el mismo describe.
23:30_Se queda dormido.
21-01-2019_Lunes
10:00_Le despierto yo, lleva durmiendo once horas, esta muy tranquilo y de buen humor, ya en el baño se deja desvestir muy bien, sin decirle yo nada entra en la ducha, se deja lavar la cabeza sin queja alguna, hoy es un dia en el que mientras le levanto, le desvisto y le ducho le hablo sin parar todo tipo de conversaciones que le hacen gracia, esta tan tranquilo que incluso cuando le estaba lavando la cabeza se estaba riendo, rara vez ocurre esto, normalmente le empiezo a conversar con el cuando ya le estoy secando.
Desayuna bien, esta levemente inquieto y nervioso, se levanta de la silla, le hago preguntas directas y deduzco que quiere hacer de vientre, le siento en el vater, esta un minuto y hace amago de levantarse, poniendo mi mano en su hombro le indico que espere, el acepta bien la indicación, sigue haciendo amagos de levantarse, mi intención es que este un buen rato sentado y haga caca, me asomo por detrás del váter y observo que asoma el excremento por el ano pero no termina de echarlo, le inclino hacia arriba y le estimulo el ano con mi dedo, consigo que eche un trozo de caca, se levanta y se deja asear bien.
Le siento y pinta un rato, aunque sigue levemente nerviosos aguanta sentado, el estreñimiento de Tomás en alguna ocasión puede ser una dificultad agrandada a la hora de cuidarle ya que si de por si esta situación le pone nervioso y le inquieta cualquier detonante externo le podría alterar y ponerse agresivo, pongamos como detonante a la abuela o al perro loco pichi, como yo le llamo.
12:00_Salimos de paseo, esta mas tranquilo, conversando y riendo a la vez que observador, volvemos a casa y sigue tranquilo sentado en si sillón.
Pocos minutos antes de las dos, hora de comer, se levanta del sillón algo inquieto de nuevo, del mismo modo que esta mañana le siento en el váter, esta un buen rato sentado, aunque le costo, consiguió hacer caca, esta vez bastante cantidad.
14:15_Come bien, por su tono de voz mientras come se que sigue algo nervioso, terminada la comida tiene un tono de voz mas relajado, suele pasar que antes de hacer caca se agite y despues de hacerla siga un rato algo nervioso.
Le pongo su dibujo, empieza a pintar, mientras pinta se levanta y deambula por la casa, le reconduzco a la mesa y se levanta repetidas veces, pasada una hora aguanta sentado pintando con un tono de voz elevado.
17:15_Merienda bien, sigue pintando con el mismo tono de voz en sus frases y coletilla.
19:00_Le levanto y le siento a mi lado en el sofá, nada mas sentarle a mi lado
, le hablo ininterrumpidamente durante unos minutos, el atiende y se queda en silencio, al mismo tiempo tengo contacto físico, le pongo la mano en la pierna y en el hombro, esta acción la pongo en practica habitualmente cuando lo considero necesario como en el día de hoy ya que llevaba varias horas con un tono de voz algo elevado y continuo.
20:45_Cena bien, al empezar a cenar comienza a hablar su coletilla en tono bajo, termina de cenar y se levanta a deambular levemente agitado, según avanza el reloj y sin ningún tipo de detonante, se altera, esta muy nervioso e inquieto, tono de voz elevado, no para de moverse por todas las estancias de la casa, le dejamos a su aire sin decirle nada, solo le controlamos visualmente.
23:30_despues de algún intento de sentarle sin éxito ya que se levantaba al instante, sobre esta hora se sienta el solo en su sillón y se queda dormido al mismo tiempo que sigue hablando.
22-01-2019 Martes
10:00_Sigue dormido, le voy despertando tocándole la tripa, hablándole al oído con un tono de voz bajo, sigue bastante dormido y lo repito a los cinco minutos, repito esta acción varias veces cuando considero que necesita.
Suele ocurrir que cuando la noche antes se altera se agota físicamente y de ahí que le cueste despertar la mañana siguiente aunque haya dormido suficientes horas.
Consigo despertarle, va muy tranquilo al baño, se deja desvestir y duchar muy bien, entre conversaciones y risas terminamos el aseo, las tontearías y exageraciones que le digo nunca fallan cuando esta tranquilo.
Desayuna bien, pinta tranquilo, durante toda la mañana, incluido el paseo esta super tranquilo y de buen humor.
14:00_Come bien, cuando empieza a comer comienza a hablar su coletilla, se va poniendo nervioso cada vez mas, termina de comer y rápidamente le pongo su dibujo, pinta con un leve nerviosismo, insisto , noto su nerviosismo en su tono de voz. Sobre las cuatro de la tarde sigue pintando, ya mas tranquilo.
17:00_merienda bien, sigue pintando tranquilo, esta bastante tranquilo durante toda la tarde, incluido el paseíto de las siete de la tarde por las estancias de la casa, cuando esta tranquilo le suelo llevar al espejo del baño y hablamos con su reflejo, le pongo delante de si mismo y yo hablo, el contesta a su imagen, doy los buenos días. mientras el se mira y el se contesta a si mismo, le hago preguntas a Tomás sobre la persona que esta mirando y el las contesta tranquilamente, nos despedimos de si mismo y seguimos nuestro camino.
20:45_Empieza a cenar y al mismo tiempo se agita levemente, le pregunto si le duele la tripa y me responde que si, aunque sigue comiendo, no puedo estar seguro al cien por cien de que sea ese el motivo del nerviosismo que se produce cuando empieza a comer, le bajo la ración de comida y le doy mas liquido y frutas, en la siguiente cita con el geriatra comentaremos estas situaciones y buscaremos soluciones posibles.
23:30_Despues de algún paseo por la casa aparentemente tranquilo y un rato sentado mirando la televisión se duerme en su sillón.
23-01-2019 Miércoles
09:00_Se despierta el solo, esta tranquilo, se deja desvestir bien y entra el solo a la ducha.
Desayuna bien, ya con su coletilla en la boca, hoy añade a su coletilla la palabra sola, ya ocurrió alguna vez, esta algo mas nervioso de lo habitual, esa palabra de mas es otro indicativo de ello.
11:00_Adelanto el paseo para intentar que se tranquilice, sigue mas nervioso de lo normal, de vuelta a casa esta mas tranquilo, ya dentro de casa se tranquiliza del todo, esta de buen humor mientras preparamos la comida, descansa en su sillón un rato, en silencio.
Quince minutos antes de comer se levanta del sillón, esta algo inquieto deambulando, le pongo la comida en la mesa, le dirijo a su silla, le siento y acto seguido se levanta, pasados tres minutos le vuelvo a sentar y se vuelve a levantar, al tercer intento ya empieza a comer, se comió todo bien, sin parar de hablar su coletilla.
Despues de comer le doy un libro con dibujos, algo inquieto va arrancando las hojas de una en una y las va tirando al suelo, la abuela le dice que no haga eso, aumenta el nerviosismo de Tomás según va hablando la abuela, engaño a la abuela para que se aleje de el y se tranquilice, le pongo un dibujo a la vez que le quito el librillo de dibujos y pinta levemente agitado.
Tanto a la abuela como ha Tomás hay ke decirles lo que necesitan oír y saber, a cada uno de diferente manera y formas, de la forma de actuar con tomas ya sabemos muchas cosas, la abuela es otra historia, por ejemplo hoy, para alejar ala abuela de Tomás rompí un folio en trozos muy pequeños y los tire en el pasillo si que ella me viera, la abuela siempre quiere colaborar en todo y aunque hace la mayoría de las cosas mal hay que dejar que las haga, se siente útil y animada, la dije que Pichi había roto el folio en trocitos, lo vio y directamente fue a por la escoba para barrerlos, cuando termino de hacerlo ella ya no recordaba que estaba regañando a Tomás por romper el librito.
17:15_Se toma su zumo bien, sigue pintando con su coletilla en la boca, aparentemente algo nervioso, pasan los minutos y va aumentando su estado de nervios, le levando y paseamos por la casa un ratito.
19:15_Le siento en su sillón, le hablo sin pausa y queda en silencio mientras me escucha, despues de mi charla se queda tranquilo y en silencio, esta sentado hasta la hora de la cena.
20:45_Cena bien, tranquilo y en silencio, aguanta en su silla dando vueltas al chupachup hasta las diez de la noche, a esta hora empieza a hablar uno de sus monólogos, no esta nervioso ni inquieto pero no para de hablar, , empieza a hablar frases suyas, algunas con sentido y la mayoría incoherentes, historias que el mismo se responde, a la vez que las habla también tiene un destinatario, mientras habla mira a alguien, a mi, a la abuela o a Loli, siempre le seguimos la corriente con contestaciones positivas y el sigue hablando, esta tranquilo, cuando habla de esta manera es capaz de decir alguna exclamación o pregunta, cuenta algo que ya ha vivido o esta viendo, es un misterio, solo podemos imaginar o intuir de los que nos esta hablando.
23:30_deja de hablar y se duerme.
24-01-2019 Jueves
08:15_Se despierta el solo, aunque estaba muy bajo el volumen probablemente le despertó el sonido de la televisión, cosa que nunca hacemos a estas horas, la mira muy tranquilo y en silencio tumbado en su sillón cama, pasada media hora lo levanto, camino del baño va cogiendo todos los objetos que va viendo y tiene a mano, un lápiz, un trapo, una toalla ,etc.
Se deja desvestir bien, estando desnudo no quiere entrar en la ducha y sigue algo desorientado cogiendo objetos que tiene alrededor, en unos pocos minutos le convenzo y le ducho rápidamente ya que se enfada al mojarle el cuerpo.
Desayuna bien y aparentemente tranquilo, le pongo un dibujo pero hoy se levanta muy rápido sin empezar a pintar, le siento varias veces a pintar y en todas ellas no aguanta sentado mas de dos minutos, aunque esta inquieto no parece que este nervioso, habla su coletilla con un tono normal y pausado.
Lo llevo conmigo a la cocina y me acompaña mientras preparo la comida, pongo una lavadora y recojo el baño.
11:15_Salimos de paseo, esta algo nervioso en intenta dirigir el trayecto en varias ocasiones, le convenzo fácilmente en todas ellas usando las técnicas ya explicadas anteriormente.
12:45_Volvemos del paseo, sigue algo nervioso e inquieto, no quiere que le quite el abrigo y los guantes, a cualquier intento de hacerlo se enfada, deambula por la casa, lo vuelvo a intentar a los pocos minutos y tampoco quiere, en cada intento se enfada, como ocurre a menudo sobre estas horas y cuando lleva un rato de pie e inquieto, pide hacer caca, hablándole con calma se suelo decir, vamos Tomás, le cojo la mano y le siento en el váter, se deja desvestir bien el abrigo y guantes, bajar el pantalón, y se sienta aceptando mis indicaciones, no llego a hacer de vientre, solo pis.
Cuando hace caca se deja limpiar bien, aunque siempre le digo que le voy a limpiar antes de hacerlo, si no se lo indicara se levantaría y empezaría a andar mientras se sube el solo el pantalón, al intentar ponerle el pañal se enfada y se da la vuelta preguntándome con un tono alto, ¿Qué haces?, esta muy nervioso, no hay que forzar y esperar otro momento, se subió el pantalón y nos fuimos a la cocina, andamos un poco por las habitaciones y le senté en su sillón, pasada media hora y estando ya mas tranquilo lo lleve al baño, le indique que pusiera las manos en el lavabo, le baje muy rápido el pantalón y se enfado, rápidamente le decía cosas para despistarle e insistiendo en que pusiera las manos en el lavabo, aunque se enfadaba hacia caso a mis indicaciones, le puse el pañal y le subí el pantalón.
14:00_come bien, según va terminando de comer sube su tono de voz hablando su coletilla, sigue algo nervioso, le pongo un dibujo y pinta sin parar de hablar hasta las cinco de la tarde, mientras pasaba la tarde también bajaba su tono de voz y se iba tranquilizando.
17:00_Merienda bien, sigue pintando y hablando su coletilla, ya con un tono mas suave.
19:00_Se levanta el solo de la silla y viene a sentarse conmigo al sofá, se queda muy tranquilo y en silencio, normalmente soy yo quien le levanta y le siento a mi lado para tranquilizarle, hoy hubo excepción y vino el solo.
20:45_Cena bien, tranquilo y en silencio, despues de cenar se levanta levemente inquieto y deambula por la casa, pasadas las diez de la noche le siento en su sillón y mira la televisión hablando su coletilla sin pausa.
23:30_ se queda dormido.
25-01-2019 Viernes
08:45_Se despierta, aunque está estirado su sillón, cogiendo impulso consiguió echarse para adelante y levantarse el solo, mientras se levantaba decía, me meo, me meo, desorientado buscaba el váter, le cojo la mano y le llevo al baño, se sienta bien en el váter y hace pis, hoy tenia el pañal seco al despertarse, no recuerdo que esto haya pasado algún día, es bastante raro ya que al tumbarse y dormirse se relaja el esfínter y es cuando las personas discapacitadas suelen hacer pis.
Se deja desvestir bien, pone alguna pega al entrar en la ducha pero entra a los pocos segundos, se deja duchar bien, sin enfados.
Desayuna bien, no para de decir su coletilla aparentemente tranquilo, pinta sin parar de hablar.
11:00_Salimos de paseo, levemente nervioso, intenta dirigirme en las primeras curvas, lleva cuatro dias sin hacer de vientre y se nota en su tono, todo el paseo va algo nervioso, ni las paradas por el camino ni las conversaciones con desconocidos le han tranquilizado.
12:30_Volvemos a casa, hace caso a mis indicaciones pero esta muy nervioso e inquieto, andamos por la casa un rato, pide hacer caca a su manera, yo le hago la pregunta directa y me responde que si, le siento en el váter, a los pocos minutos aun no ha hecho nada y le pongo un pequeño enema, Micralax, aun así le cuesta y tarda mas de diez minutos en hacer caca.
Despues de hacer caca Tomás parece otro, esta tranquilo y conversando conmigo, riéndose de cada tonteria que le digo.
14:00_Come bien, hace algún amago de levantarse mientras come, poniéndole la mano en el hombro, sin hacer fuerza por echarle para atrás y sin hablarle frena su intento, cuando termina de comer se agita bastante, llegando a estar casi alterado, durante mas de una hora deambula y habla en tono alto, enfadándose cuando la abuela le dirige la palabra.
16:00_En uno de los varios intentos por sentarle, drásticamente se queda en silencio y pinta tranquilo.
17:00_Merienda bien, sigue pintando muy tranquilo y en silencio.
18:30_Se levanta de la silla y se viene al sofá, se sienta a mi lado y tranquilo y en silencio mira la televisión, la diferencia entre hoy y otros días es que cuando viene el o le siento yo en el sofá es por que esta hablando y algo nervioso, hoy estaba muy tranquilo y en silencio y vino a mi lado por su cuenta.
Probablemente Tomás esta acostumbrado a mi presencia, los fines de semana yo no estoy y su hija me comenta que me suele buscar o eso interpreta ella, lógicamente el no sabe mi nombre ni es consciente de que no estoy.
20:15_Se levanta del sillón, empieza a hablar bastante nervioso a la vez que deambula, me viene a la cabeza que tal vez sea por que tiene hambre, se podría considerar que esta opción sea otro tipo de molestia física para el.
20:45_Cena bien, sigue algo agitado, según va cenando se va tranquilizando, baja su tono de voz aunque no deja de hablar, seguidamente se levanta y deambula por la casa, damos una vuelta por la cocina y las habitaciones y le siento en su sillón, aguanta sentado hablando a la vez que mira la televisión
23:30_ Se duerme.
28-01-2019 Lunes
08:45_Se despierta el solo hablando sin parar, tiene picores en los brazos, aunque no para de hablar su coletilla mientras le estoy rascando lo llevo al baño, escuchando su tono de voz considero que esta tranquilo, se deja desvestir bien, entra por si mismo en la ducha, mientras le ducho el colabora, le enjabono el cuerpo y le doy la alcachofa del agua, el mismo se va aclarando el jabón.
Desayuna bien, con el aririllo en su boca, tono pausado, pinta tranquilo sin parar de hablar.
11:30_Salimos de paseo, va casi todo el camino tranquilo y en silencio, cuando va así de calmado le intento hablar poco, su cuerpo necesita estos momentos relajantes, habla cuando le habla algún desconocido entre comillas o yo, en todo el paseo solo iniciaba el la conversación para decirme lo que observaba mientras paseábamos, sus primeras palabras de este paseo fueron para decirme que había una paloma en un árbol, yo miraba el árbol y no era capaz de verla, yo le preguntaba donde estaba la paloma, el me señalaba el árbol, tarde quince segundos en llegar a verle, estaba entre las hojas y ramas posada, como ya sabemos Tomás es un gran observador.
13:00_llegamos a casa, esta tranquilo me acompaña mientras preparo la comida, un ratito sentado en su sillón tranquilo y en silencio y a comer.
14:00_Come bien, algo despacio, tranquilo y en silencio en el comienzo de la comida, pasados unos minutos empieza a hablar su coletilla mientras come.
A diario le pongo a el la comida el primero, entre medias de las las primeras cucharadas que coge del plato le doy su medicación, se las doy escondidas en trocitos de pan de molde con un poco de margarina, de esta manera no hay problemas ya que no se da cuenta, de vez en cuando nota alguna pastilla y la coge con la mano o la escupe al suelo y sigue comiendo, no le pierdo de vista hasta que veo que las trago con seguridad.
Con Tomás cada día es diferente, es imprevisible cual puede ser su comportamiento o actitud en cada momento, nos podemos esperar cualquier cosa, hoy a la hora de comer por ejemplo, hasta que no me puse a comer yo a su lado no empezó a comer, cuando normalmente le pongo el plato delante y come sin problemas, es mas, si esta sentado en el sofá o en el sillón le enseño la comida a 5 metros y se levanta como un muelle para ir a cogerla, fue poner la comida de la abuela y la mía, sentarnos a comer y empezar el también a hacerlo, me levante dos veces de la mesa mientras comíamos y en ambas dejo la cuchara en la mesa, cuando yo me volvía a sentar cogía su cucharilla y seguía comiendo,
Despues de comer pinta sus dibujos, levemente nervioso, sin parar de hablar su coletilla.
17:00_Le pongo un zumo de coco y plátano, sorprendentemente no se lo bebe, ni lo intenta, se que le gusta pero ni lo mira, pasados unos minutos se lo indico, me responde positivamente pero sigue sin tomárselo, le doy una madalena y se la come muy bien, sigue pintando con su coletilla en la boca, aun algo nervioso.
19:00_Damos un paseo por la casa, seguidamente le siento a mi lado en el sofa, queda en silencio y tranquilo observando la televisión.
20:30_Cena bien, tranquilo y en silencio, termina y esta tranquilo en su silla con su chupito en la boca, al rato se levanta a deambular, levemente inquieto y hablando su coletilla.
22:45_Lleva sentado unos quince minutos en su sillón, mientras suaviza su tono de voz se queda dormido, un poco antes de lo que es habitual en el.
29-01-2019_Martes
08:15_se despierta el solo, hasta las nueve que le levanto esta bastante tranquilo en silencio, al levantarle empieza a hablar su coletilla y se le nota algo inquieto, cuesta desvestirle, no para de hablar y moverse cuando le intento quitar la ropa, con paciencia y despistándole le consigo desvestir, no quiere entrar en la ducha, se da la vuelta en la entrada, deambula por el baño, le insisto varias veces con gestos e indicaciones directas y un tono de voz suave, diciendo su nombre por delante de cada indicación que le doy, en unos dos minutos consigo reconducirle y entra en la ducha, le ducho rápidamente sin problemas, se deja vestir bien con el inconveniente que no acepta la indicación de sentarse en la taza del váter para poder ponerle el pantalón y zapatillas, tras indicárselo en varias ocasiones mientras le cambio de situación en todas ellas, se sienta y termino de vestirle.
09:40_Desayuna bien, sin parar de hablar su coletilla, pinta su dibujo tranquilo, cuando digo que esta tranquilo no estoy diciendo que este en silencio. Hoy hace mal tiempo y no salimos de paseo, a media mañana lo levanto y andamos un ratito por la casa, vamos a la cocina y me acompaña mientras la preparo.
14:00_Come bien, al terminar de comer, aparentemente tranquilo, se levanta a deambular hablando su coletilla en tono normal, le siento en la silla a pintar pero a los pocos minutos se levanta, realizo el intento en varias ocasiones sin éxito.
Sobre las cuatro de la tarde se pone muy nervioso al mismo tiempo que sigue teniendo la inquietud de despues de la comida, le acompaño mientras deambula, le hablo lo menos posible y le dejo andar por su cuenta.
17:00_Le pongo un zumo en la mesa, se lo bebe de pie sin pausa, sigue muy agitado moviendo objetos y cada vez con el tono de voz mas elevado, la abuela interactúa con Tomás, lleva viendo como en toda la tarde no paro de moverse y se acerca a el para decirle que se siente en el sillón, esta situación ocurre bastante a menudo aunque no siempre le llega a alterar como hoy, Tomás la insulta en repetidas ocasiones, se enfrenta a ella, todo esto en tono muy alto, la abuela responde y también se enfrenta a el verbalmente, mientras el perro ladrando entre medias de los dos, Tomás le pega una patada al perro, el perro le ladra y le gruñe, todo esto en unos minutos que fueron eternos para mi, cuando ocurren estas situaciones les dejo interactuar unos pocos minutos por un motivo, y este es que pasada la tormenta, la abuela, aunque sigue enfadada, desiste de intentar decirle lo que tiene que hacer y así evitamos que ande detrás de el en todo momento, mas tarde me hago cómplice de ella y se siente mejor, la digo lo que necesita oír, si no lo hiciera así la abuela no me aceptaría y estaría en silencio y abatida en todo momento durante la tarde, no querría cenar ni hablar, la abuela es otra historia con la que tengo que lidiar a diario.
Cojo la mano a tomas y me lo llevo a otras estancias de la casa al mismo tiempo que le doy la razón a la abuela para que no se sienta discriminada, ella tendrá esta discusión en su cabeza un buen rato pero no recordara exactamente lo que paso al cabo de las horas, por muchas veces que le diga ala abuela que Tomás esta enfermo y no sabe lo que hace no lo aceptara pues ella cree todo lo contrario, sabe que esta enfermo y que yo estoy ahí para cuidar a Tomás y al mismo tiempo cree que si sabe lo que hace o dice, aunque ella piensa que estoy ahí para cuidar a Tomás , lógicamente también estoy para cuidarla a ella, si la dijéramos que ella esta enferma y necesita ayuda no lo aceptaría y se pondría arisca, no hubiera aceptado mi presencia desde el primer día.
19:00_Despues de andar por la casa y estar bastante mas tranquilo, le siento a mi lado en el sofá y a los pocos minutos se queda tranquilo y en silencio, muy tranquilo, en diferentes días intente esta acción por la tarde en momentos que se encontraba alterado, no obtenía el resultado deseado, los días los dejo transcurrir según van viniendo, como ya dije en varias ocasiones, aunque parezcan iguales todos los días y mismas situaciones no siempre se solucionan de la misma forma.
20:35_Cena bien, tranquilo y en silencio, despues de cenar se levanta de la silla levemente nervioso y deambula por la cocina, mientras le acompaño hoy le da por coger las piezas de fruta de una en una y me las va dando a mi, según me las da yo las dejo en sus sitio, eso le va tranquilizando, andamos un rato por la casa, sobre las diez de la noche le siento en su sillón, mira la televisión tranquilo, con su coletilla en la boca.
22:45_Tras un día agotador para todos, se duerme, sin duda cuando se altera acaba muy cansado físicamente y es mas probable que se duerma un poco antes que cualquier otro día.
30-01-2019_Miercoles
10:00_Despues de un día como el de ayer, Tomás esta agotado, intento despertarle en varias ocasiones pero al abrir los ojos los vuelve a cerrar, le dejo descansar un ratito mas, lleva casi doce horas durmiendo, lo levanto sin problemas, se deja desvestir y duchar muy bien, de buen humor, hablándonos sin parar y de reírnos, colabora y acepta todas mis indicaciones entre risas y comentarios graciosos por mi parte, en menos de 15 minutos hemos salido del baño.
Desayuna bien, con su coletilla en un tono bajo y pausado, hoy no le pongo ningún dibujo y nos vamos de paseo pasadas las once de la mañana, durante todo el camino va tranquilo y de buen humor, conversador y observador al mismo tiempo.
hasta la hora de comer esta bastante bien, me acompaña en la cocina y descansa un rato en su sillón. Al estar tranquilo en su sillón suelo tumbarme delante de el, encima de la alfombra, le hago gestos y me mira fijamente, le digo cosas que se me ocurren y se ríe, algo que le hace mucha gracia es cuando le digo que me empujó Pichi y por eso estoy tirado en el suelo, al decirle eso me mira, observa al perro y se ríe, a menudo con alguna exclamación o simplemente haciendo un gesto un gesto con su cabeza.
14:00_Come regular, deja algo de comida en el plato aunque comió lo suficiente para el, empieza a pintar levemente nervioso, no deja de hablar su coletilla, según avanza la tarde se va poniendo cada vez mas nervioso e inquieto, la abuela interactúa con el y llega casi a alterarse, distraigo por momentos a la abuela para que no se acerque mucho a el.
19:00_Le siento a mi lado en el sillón, se va tranquilizando aunque sigue hablando sin parar, le doy una revista escrita en ingles y se pone a leer una pagina, lee el ingles como si fuera español, era gracioso escucharle.
20:30_Cena bien, bastante tranquilo, despues de cenar se levanta y deambula por la casa un rato.
22:30_Se duerme tras llevar sentado en su sillón mas de media hora mirando la televisión hablando su coletilla en tono bajo y pausado.
31-01-2019 Jueves
08:00_Se despierta, esta muy tranquilo mirando al techo y le dejo dejo descansar, es demasiado temprano para levantarle, pasada una hora larga lo llevo al baño, tiene el pantalón empapado y por el camino me lo va diciendo, repite varias veces que esta mojado, en esta situación el esta bastante incomodo y colabora muy bien a la hora de desvestirle, quiere estar cómodo cuanto antes y hace caso a mis indicaciones sin ningún problema al desnudarle, para entrar en la ducha pone alguna objeción, en menos de un minuto le convenzo.
Desayuna sin parar de hablar su coletilla, seguidamente pinta bastante tranquilo con un tono suave de voz,(cuando pinta por la mañana lo suele hacer con mas tranquilidad, no se sale de los limites de cada dibujo que le hago, esta despejado, por las tarde puede rellenarlos de la misma manera aunque según va avanzando la tarde y aumenta su estado de nerviosismo en inquietud, por lo general estos dibujos acaban garabateados por todas partes repasándolos una y otra vez, agujereados con por el lápiz). o destrozados en pequeños trocitos los cuales va tirando al suelo).2 DIBIJOS.
Según avanza la mañana se va agitando cada vez mas por momentos, tampoco acompaña el tiempo, le llevo a la cocina un rato y me acompaña mientras hago la comida, aunque esta inquieto y nervioso no se separa de mi entorno, deambulamos por la casa, volvemos a la cocina, lo intento tener separado de la abuela el máximo tiempo posible para evitar que lo llegue a alterar..
14:00_Al mismo tiempo que le pongo la comida y le siento en su silla se queda completamente en silencio y come bien, muy tranquilo. le pongo un dibujo y al instante coge el lápiz y pinta tranquilo y en silencio hasta la hora de la merienda.
17:15_Merienda bien, nada mas terminar de tomarse su zumo se levanta de la silla y viene a sentarse en el sofá conmigo, esta toda la tarde muy tranquilo, conversamos y se ríe bastante, le pongo un dibujo y pinta con el en una mano y el lápiz en la otra, sin apoyarlo en ninguna parte, a media tarde andamos un rato por la casa, ejercicio no nos falta ningún día, dentro de sus posibilidades lógicamente.
20:45_Al contrario de lo que ocurrió esta mañana a la hora de comer, nada mas sentarle y empezar a cenar empieza a hablar su coletilla, cena bien aunque según va comiendo aumenta su nerviosismo y su tono de voz, empezada la cena noto por sus gestos, movimientos y tono de voz que tal vez necesite hacer pis o caca, el no lo dice pero yo le hago la pregunta directa, Tomás ¿quieres cagar? no, contesta el, Tomás ¿quieres mear? contesta que si, le llevo al baño lo mas rápido posible al mismo tiempo que le afirmo que tiene que mear, colabora y se sienta bien en el váter, mea y volvemos a la mesa, sigue cenando con el tono de voz algo mas bajo pero sin parar de hablar.
Termina de cenar y se levanta, deambula por la casa aumentando su nerviosismo e inquietud según pasan los minutos, son las once de la noche pasadas y sigue deambulando sin rumbo, desde el salón le tenemos controlado y dejamos que deambule a su antojo.
23:30_Despues de un par de intentos de sentarle, al tercero ya aguanta sin levantarse, no para de hablar pero es cuestión de tiempo que se quede dormido, a las doce de la noche se duerme.
01-02-2019 Viernes
09:30_Sigue dormido, hablándole al oído con un tono de voz bajo y repitiendo su nombre le voy despertando, va tranquilo al baño, un ligero hilo de voz hablando su coletilla, pone leves objeciones al desvestirle y al entrar en la ducha, le convenzo con facilidad para ambas acciones, aunque esta hablando y puso alguna objeción le noto tranquilo, dentro de la ducha lo primero que hago es enjabonarle la cabeza, se revuelve muy enfadado, me insulta y me grita, !que haces! me dice al mismo tiempo que se abalanza sobre mi con el puño en alto, yo me echo para atrás sin decirle nada, retrocede un paso y a los pocos segundos le doy indicaciones directas de donde colocarse, siempre diciendo su nombre delante de cada indicación, aunque aun sigue enfadado se deja lavar la cabeza, le digo que tiene avispas en el pelo y se va calmando, quiere que se las quite.
Desayuna bien, ya mas tranquilo, se nos echa la mañana encima y salimos de paseo al terminar de desayunar, esta tranquilo durante todo el paseo, se ríe mucho con las dependientas de la frutería del supermercado, esta de buen humor.
12:45_Volvemos a casa, preparamos la comida, deambulamos por las habitaciones, en una de ellas me mira y me dice, me cago, lo llevo al baño, se sienta bien en el váter y hace caca, hoy hizo mucha mucha cantidad, que haga mucha cantidad le da tranquilidad a el y a mi, es un motivo por el cual lo mas lógico pase el día tranquilo.
14:00_Come bien, muy tranquilo y con ritmo, despues pinta con cara de relajación y sin decir palabra.
17:00:_Merienda bien, sigue pintando tranquilo y en silencio, pasadas las seis de la tarde empieza a hablar su coletilla en un tono normal, la abuela interactúa con el, inmediatamente despues se levanta de la silla, mientras hablan los dos Tomás se va poniendo mas nervioso según avanza la conversación, la abuela le hace burla, yo me lo llevo a andar por la casa un rato, le siento y sigue pintando hablando sin parar con un tono algo nervioso, alas ocho de la tarde se calma y sigue pintando tranquilo y en silencio hasta la hora de cenar.
20:45_Cena bien aunque algo despacio, entre cucharadas que va cogiendo el yo le doy alguna con otra cucharilla, despues de cenar esta muy tranquilo y en silencio sentado en su silla, mirando la tele y la ventana mientras saborea su chupito, el de fresa es el que mas le gusta.
22:30 le llevo a su sillón, mira la televisión tranquilamente, con cara de estar muy a gusto y satisfecho en todos los sentidos,( sin molestias físicas y sin hambre), a las once se queda dormido.
04-02-2019 Lunes
09:30_Se despierta el solo, aparenta tranquilidad, contesta a cualquier comentario o pregunta sin hablar su coletilla entre medias, Mis primeras palabras hacia el a diario suelen ser darle los buenos días, el siempre corresponde y también los da, aunque hoy también tiene el pantalón empapado, (por las noches es cuando mas cantidad de pis hace, a veces tanto que el pañal no es suficiente, también hay que tener en cuenta que lo habitual antes de dormirse tiene mucho movimiento y tal vez se le mueva un poco), va tranquilo al baño y se deja desvestir sin problemas, pone objeciones para entrar en la ducha, en un minuto le convenzo, al empezar a ducharle empieza a hablar su coletilla levemente nervioso.
Desayuna bien, sin parar de hablar, seguidamente pinta con un tono de voz medio alto, no se levanta en ningún momento.
12:00_Salimos de paseo, esta algo nervioso, cuando salimos del portal la silla entra por el hueco de la puerta muy ajustadamente, el alarga los brazos y frena la salida, suele hacerlo habitualmente y mas si esta algo nervioso, hablándole para despistarle o dándole una indicación directa de donde poner las manos y al mismo tiempo dirigiéndoselas yo con las mías salimos sin problema, al contrario de lo que es normal, según avanza el paseo se va agitando mas y mas, se enfada si no le gusta la dirección que tomo, habla sin parar subiendo su tono de voz, cuando ve un autobús se cabrea y le insulta, suele decir cuando ve uno, mira , ahí va otro, con un tono de enfado, hago varias parada para que se tranquilice, vamos a ver a las dependientas de la frutería y tampoco se calma, al estar así de nervioso le hablo lo menos posible durante todo el paseo.
13:30_Volvemos a casa, sigue bastante nervioso e inquieto, andamos por las habitaciones un rato, le siento en su sillón, hago un poco de teatro para intentar calmarle y da sus resultados, en el momento de sentarle en su sillón, mientras no para de hablar, me tiro al suelo de golpe, me hago la victima de un empujón, le digo que fue Pichi que esta a mi lado, me mira y se empieza a reír, le digo varias tonterias que se me ocurren y se sigue riendo, esta algo mas tranquilo y espera ahí sentado hasta la hora de la comida.
14:15_Come bien, muy tranquilo y en silencio, pinta igual de tranquilo, a las cuatro de la tarde se levanta de sus silla algo nervioso, deambula por la casa, le vuelvo a sentar a los pocos minutos y se vuelve a levantar, nos da la hora de la merienda con esta situación.
17:00_ Se toma bien su zumo, inmediatamente despues del zumo le pongo un dibujo y un lápiz en la mano, sigue levemente nervioso pero no se levanta, pinta con un ritmo nervioso, el zumo y el cambio de acción dándole sus bártulos rápidamente, con una metáfora, podríamos decir, le cambio un chip en la cabeza y empezó con otro programa.
19:30_Le siento a mi lado en el sofá, aparentemente esta bastante tranquilo, me levanto para ir a la cocina y hacer la cena, le dejo sentado con la intención de que descanse, cuando estoy saliendo del salón se levanta el solo del sofá y me sigue a la cocina, me acompaña mientras hago la cena bastante tranquilo.
20:30_Cena bien, tranquilo y en silencio, despues de cenar esta un buen rato sentado en su silla chupando su chupito sin azúcar, sobre las diez de la noche le levanto y le siento en su sillón, sigue tranquilo, conversando y de buen humor, viendo la televisión, como casi siempre que esta tranquilo a estas horas se ríe y le llaman la atención las hormigas de un programa, a las once de la noche ya esta dormido.
05-02-2019 Martes
09:00_Se despierta el solo, le levanto segundos despues de abrir los ojos, al mismo tiempo le doy los buenos días con un tono de voz muy suave, corresponde a mi saludo y continua en silencio, se deja desvestir muy bien, entra en la ducha el solo, se deja duchar muy bien, no dice ni una palabra mientras le ducho, colabora agarrando la alcachofa, se aclara parte del cuerpo, no recuerdo ningún día en mas de un año en el que al entrar en la ducha no diga ni una palabra y se duche con esta tranquilidad, recalco la situacion de levantarle segundos despues de abrir los ojos cuando esta muy tranquilo y en silencio, hoy se vio claramente su buen resultado.
Al salir de la ducha, mientras se esta secando con la toalla que yo le pongo en los hombros y al mismo tiempo la parte de abajo la seco yo, empieza a hacer caca de pie, al en ese mismo instante empieza a hablar su coletilla, le aparto del pañal usado de la noche que puse debajo de el, siempre lo tengo preparado por si ocurre esta situación, para que colabore y se deje asear le digo que mire la caca, dice alguna exclamación de asombro o tal vez no se da cuenta de que hizo caca, en cualquier caso al verlo y decirle yo que le voy a limpiar colabora estando quieto en la posición que yo le indico y se deja limpiar bien o muy bien, depende del día.( hay acciones que describo en varios días, considero que son importantes y no esta de mas recordarlas, al mismo tiempo quien lea esto se podrá poner en la situación de lo que puede ser cuidar a una persona como Tomás con todo lo que le rodea).
Desayuna bien, hablando sin pausa su coletilla, hoy añade unas letras a la misma, aririllo-aririrpan-ariripan-aririllo-ariripan, hizo mucha cantidad de caca hoy y tal vez tenga alguna molestia por la cual le hace añadir esas nuevas letras, pinta un ratito con su coletilla en marcha aunque aparenta tranquilidad.
12:00_Salimos de paseo, esta tranquilo y en silencio durante todo el trayecto, entre medias algunas conversaciones con los llamados desconocidos y conmigo, alguna sonrisa y de vuelta a casa, algunos dias entramos por el garaje, de esta manera le levanto de su silla de ruedas y hace un poco de ejercico en el trayecto que realizamos hasta llegar a casa.
Ya en casa esta bastante tranquilo, mientras yo hago la comida el colabora pelando unas patatas.
Come bien, tranquilo y en silencio, ocurre algo que no hacia desde abril del año 2018, inmediatamente despues de terminar de comer se levanta de su silla y se dirige a su sillón, se sienta y mientras mira la televisión se queda dormido hasta la hora de la merienda que le despierto.
17:00_Le despierto y le llevo a su silla, se toma su zumo de un sorbo, al terminar su merienda empieza a hablar su coletilla sin parar, pinta sin pausa, según pasa la tarde sube su tono de voz y añade letras y una palabra a su coletilla habitual, aririllopan, aririllopan, aririrllopan solo solo solo, no deja de pintar pero si se nota que va aumentando su nerviosismo.
19:00_Se levanta de la silla, esta muy inquieto, deambula por la casa acaparando objetos que ve por el camino, muy desorientado, la abuela le dirige la palabra y el se cabrea, la insulta mientras se cruzan por el pasillo, cogiéndole la mano y con gestos le reconduzco por las habitaciones esquivando a la abuela.
20:00_Con el tono de voz mas bajo le siento en su sillón, a los pocos segundos de sentarle se queda en silencio, muy tranquilo, con cara de una serenidad que pocas veces pone, mirando al frente fijamente.
20:45_Cena bien, tranquilo y en silencio, esta en sus silla muy tranquilo hasta pasadas las diez de la noche, le llevo a su sillón y a las once ya esta dormido.
06-02-2019 Miércoles
09:10_Se despierta el solo, va bien al baño, de deja desvestir sin problemas, hoy pasa una situación que normalmente ocurría en la comida, antes de indicarle que entrara en la ducha empezó a coger las prendas de ropa que le acababa de quitar, intentaba ponerse la camisa otra vez, según las iba cogiendo yo se las pedía al mismo tiempo que se las quitaba de las manos y las ponía fuera de su vista, en la comida ya sabemos que al ponerle demasiadas cosas a la vista algunas veces las mezclaba y luego se las comía o solo las mezclaba y no comía, se encontraba muy desorientado.
Con toda su ropa fuera de su vista le indico que entre en la ducha, con alguna pega entra sin problemas, se deja duchar bien, alguna queja al mojarle, se deja vestir bien, desayuna bien, hablando su coletilla sin pausa pero tranquilo.
11:15_ Salimos de paseo, levemente nervioso, sin parar de hablar, realizamos nuestra rutina de conversaciones y visitas y a la vuelta va muy tranquilo y en silencio.
14:00_ come bien, se levanta algo nervioso, según avanza la tarde se va agitando mas, sube el tono de voz , deambula por la casa, al interactuar con el se pone agresivo, me contesta con voz muy alta y enfadado cada vez que le hablo, le dejo a su ritmo, únicamente le acompaño yendo detrás de el, le hablo lo menos posible, hago varios intentos por sentarle a pintar sin éxito, se levanta al instante de sentarle.
16:45_Le adelanto la merienda, al tomarse su zumo se tranquiliza un poco, sigue agitado pero con menos intensidad en su tono de voz, sigue andando por la casa, le vuelvo a sentar en su silla con el dibujo y el lápiz a la vista, se lo pongo en la mano y le afirmo que pinte, aguanta sentado mientras lo hace sin parar de hablar su coletilla, aun con un tono de voz bastante elevado.
19;00_sigue hablando sin parar, tono de voz algo mas bajo, le levanto y le llevo al sofá, nos sentamos juntos, le enseño videos de gatitos en el móvil, le gustan y se ríe, en pocos minutos se queda tranquilo y en silencio, esta ahí sentado hasta la hora de la cena, hoy no me acompaña a la cocina, necesita descansar, no siempre que la abuela le habla se altera, lo hace cuando ella interactúa con el cuando ya esta nervioso o inquieto, cuando esta tranquilo como en el día de hoy y conversan los dos solos en el sofá pueden hasta tener una conversación, incluso algunas risas.
20:45_Cena bien, tranquilo, con un tono de voz suave y pausado hablando su coletilla, despues de cenar se levanta a deambular levemente nervioso,, a los quince minutos se sienta en la silla y se queda tranquilo y en silencio, pasada media hora se levanta a deambular otra vez hablando su coletilla, un pequeño paseo por la casa, le siento en su sillón, mira la televisión hablando su coletilla sin parar, con un tono de voz mas tranquilo, a las once y media ya esta dormido. hoy ha sido un día con bastantes cambios en el estado de Tomás, hemos pasado de tranquilidad a nerviosismo e inquietud y viceversa varias veces, un día duro el de hoy.
07-02-2019 Jueves
08:00_Hoy le van a hacer análisis de sangre y de orina a Tomás, esta profundamente dormido y hay que despertarle, para ello pongo su sillón cama en posición de sentado mientras duerme y le hablo en tono suave, al levantarle empieza a hablar su coletilla bastante nervioso, aun así hace caso a mis indicaciones sin problemas, para no agitarle mas le desvisto y le aseo con esponjas y jabón rápidamente, camino al ambulatorio no para de hablar con un tono de voz bastante alto, acepta sin problema que le quite la chaqueta y le remangue la camisa, se queja ligeramente del pinchazo pero no hay dificultad, colabora quedándose quieto mientras le extraen la sangre, camino de vuelta sigue algo nervioso, en todo momento aceptando bien mis indicaciones, para conseguir la orina le senté en el váter al asearle, si hay suerte y hace pis conseguimos la muestra y si no hace pis en un tiempo prudencial desisto y solo se le hace de sangre el análisis, otra opción, si se da el caso, es coger la muestra de pis el día anterior, menos es nada.
De vuelta en casa desayuna bien, se levanta muy inquieto y desorientado, le pregunto si si quiere cagar, ( con esa palabra es como mejor entiende esta pregunta ), me responde que si, le llevo al baño, le siento en el váter sin problemas y hace caca.
Seguidamente le siento en su silla y pinta un dibujo algo mas tranquilo, sin parar de decir su coletilla.ALGUN DIBUJO
11:00_Salimos de paseo, esta muy tranquilo todo el trayecto, de buen humor, conversador, observador y riéndose mucho cuando le hablo tontearías y cuando visitamos a ya mencionados desconocidos entre comillas.
14:00_Come bien, al empezar a comer empieza a hablar su coletilla en un tono algo nervioso, termina de comer y se levanta de la silla, algo nervioso y desorientado, deambula, va directo a la puerta de la entrada, dejo que la abra y salga al descansillo del portal, le acompaño unos metros, le cojo la mano y le reconduzco sin problemas a casa, le siento en su silla y acto seguido repite la acción, le vuelvo a reconducir a casa y deambulamos ambos por las habitaciones y pasillos, despues de varios intentos por sentarle y se quede quieto pintando lo consigo sobre las cuatro de la tarde, sigue algo nervioso pero aguanta sentado pintando un dibujo.
17:00_Merienda bien, algo mas tranquilo aunque sin parar de hablar sigue pintando, sobre las siete de la tarde le siento a mi lado en el sofá, se queda muy tranquilo y en silencio.
19:45_Mientras estamos sentados en el sofá se acerca Pichi a Tomás, el muy confiado le llama por su nombre repetidas veces e intenta tocarle, Pichi ven, Pichi guapo, Pichi ven, le acerca la mano , el perro loco , como yo le llamo, le gruñe e intenta darle un mordisco en la mano, Yo ya me espero esa reacción del perro pues no es la primera vez que ocurre, tengo preparado un cojín para poner entre medias o el brazo de Tomás agarrado por si tengo que echarle para atrás, en algunas ocasiones simplemente se enfada momentáneamente y vuelve a su estado de tranquilidad y en otras como en la de hoy se llega alterar, Tomás se enfrenta al perro muy enfadado e insultándole, le persigue para darle una patada, la abuela interviene defendiendo al perro, se enfrentan los dos y se insultan mutuamente mientras el perro no para de ladrar entre medias, le cojo de la mano y me lo llevo a la cocina, mientras preparo la cena el me acompaña y se va calmando, la abuela se enfada y se sienta a llorar en el sofá, abatida mientras llora hace comentarios como que va a coger la maleta y se va a ir a su casa, me deja de hablar y no cena, cuando viene Loli por la noche se encuentra el panorama y la tiene que convencer de que cene, al llevarme a Tomás a la cocina para evitar el confrontamiento la abuela piensa que estoy en el bando de Tomás y ocurren estas cosas, al día siguiente la abuela ya no se acuerda y todo vuelve a la normalidad, lógicamente este animal no debería convivir con los abuelos en estas circunstancias pero es inevitable tenerle en casa, es el perro de los abuelos desde hace nueve años y hay que aceptarlo como es, probablemente otra familia en la misma situación se desharía del perro, no es nuestro caso.
20:30:_Adelanto la cena para ver si se tranquiliza comiendo, come bien mientras se levanta varias veces entre cucharada y cucharada, termina de cenar y sigue bastante nervioso, sin parar de hablar, deambula sin pausa por toda la casa, estando con el a diario intuyes muchas cosas sobre su comportamiento y estado nervioso, a parte de estar alterado por el enfrentamiento con el perro y la abuela, también influye en el día de hoy el cansancio físico y el sueño, poco antes de las diez de la noche se va calmando, le siento en su sillón y a las diez de la noche se queda dormido.
08-02-2019 Viernes
08:00_Le observo mientras duerme, veo que abre los ojos y en dos segundos los cierra, repite dos veces mas esa acción hasta la hora de levantarle, nueve de la mañana, intento levantarle pero se echa para atrás, le dejo cinco minutos sentado y lo vuelvo a intentar, esta vez se levanta sin problemas, va tranquilo al baño, se deja desvestir bien, le indico que entre en la ducha y se opone, bastante nervioso se da la vuelta, insisto varias veces con gestos e indicaciones directas como ya sabemos y en un par de minutos entra mientras se va quejando y algo enfadado, una vez duchado esta algo desorientado, al vestirle a diario no suele haber mucha complicación ya que es algo positivo para el y lo acepta bien, le pongo bien la camisa, al indicar que se siente en el váter para poder ponerle el pantalón y las zapatillas pone varias pegas y no se sienta como lo hace habitualmente, le doy una vuelta sobre si mismo y le vuelvo a indicar que se siente, esta vez poniendo otra toalla encima de la que ya había puesta, se vuelve a dar la vuelta y quiere entrar en la ducha otra vez, repito la misma operación con la toalla y al mismo tiempo le afirmo que se siente , le digo cosas positivas, como que esta caliente y blandita la toalla, se sienta y termino de vestirle.
Sigue bastante nervioso pero desayuna bien, le hablo lo menos posible, mientras desayuna se va tranquilizando, a menudo, cuando Tomás esta en su silla comiendo, el perro se mete entre sus piernas y se sienta, por suerte para todos Tomás no esta pendiente del perro en estas circunstancias, pero la abuela si, le dice al perro que se quite de ahí, esta situación afecta mas a mis nervios que a los de Tomás que esta a lo suyo, comiendo, lo que hago es dirigir a la abuela comentando algo que hay que hacer en la cocina, ella que quiere ayudar siempre, me escucha y se va a hacerlo, de esta manera evito que interactúe con el perro al lado de Tomás cuando el esta bastante nervioso. Mientras pinta se va tranquilizando.
11:00_Salimos de paseo, esta muy tranquilo y en silencio, le voy hablando y diciendo tontearías para que reaccione a mis comentarios y se ría un poco, va tan tranquilo que únicamente disfruta del paseo en silencio, le llevo con las dependientas del supermercado y al hablarle con el cariño y el tono habitual Tomás sonríe al mismo tiempo que me mira, es algo frecuente que una persona con demencia dirija su mirada a la persona que le cuida y mas tiempo pasa con el,cuando alguien le habla o le hace alguna pregunta, el no sabe la respuesta y con ese gesto busca ayuda y seguramente seguridad, esta misma circunstancia ocurría cuando cuidaba a mi padre, diagnosticado con Alzheimer, dos ejemplos,1 estando en el geriatra, cuando le hacia pruebas de memoria, le decía tres palabras y el al tener que repetirlas no se acordaba y me miraba a mi, mi impresión es que buscaba mi ayuda para decirlas yo, 2 paseando por las mañanas hablábamos con vecinos y conocidos de toda la vida, le hacían preguntas en las cuales buscaba en mi la respuesta.
13:00_Volvemos a casa, en la entrada empieza a hablar su coletilla levemente nervioso, le doy la gelatina de estas horas, la deja en la encimera sin probarla y deambula por la casa, al rato volvemos la cocina, le señalo su gelatina, la coge y se la come tranquilamente al mismo tiempo que no para de hablar.
14:00_Le siento en la silla y come muy despacito y algo nervioso, comió la mitad de su ración, a la hora de empezar a comer le quite la comida que le quedaba y le puse un dibujo, acto seguido se levanto muy inquieto, con las manos se tocaba el pantalón a laaltura de la cremallera, gesto inequívoco que quiere hacer pis o caca, Tomás, ¿quieres mear?, responde afirmativamente, nos da tiempo a llegar al váter, orina sentado y le dirijo a su silla a pintar, esta mas tranquilo y aguanta sentado pintando sin parar de hablar su coletilla.
17:00_Merienda bien, sigue pintando sin parar de hablar su coletilla, sobre las siete de la tarde lo llevo conmigo a la cocina, me acompaña mientras preparo la cena, esta mas tranquilo aunque su aririllo sigue en su boca, se ríe cuando le digo alguna tonteria, pela algún ajo, deambula por la cocina y la terracita que hay dentro de ella, le vuelvo a sentar a pintar una media hora antes de empezar a cenar y sigue pintando en el mismo estado.
20:45_Cena muy despacio, con cada cucharada que come se va poniendo mas nervioso, sin terminar del todo la cena se levanta muy inquieto, deambula hablando sin parar con un tono de voz alto, mientras anda se hace caca en el pañal, lo llevo al baño, le cambio el pañal, hace caso a mis indicaciones sin problema, sobre todo despues del enfado que coge al bajarle el pantalón y el pañal rápidamente y le digo que mire hacia abajo y ve la caca, hoy hizo mucha cantidad de caca, importantísimo para el y para todos nosotros, nos da tranquilidad saber que es una molestia física solucionada, aunque sea por un día o dos, querer estar limpio es uno de los instintos que aun le quedan a Tomás, (en próximos días describiré acciones que sucedieron en los que se aprecia claramente otros tipos de instintos que aun se mantienen en el cerebro de Tomás).
Con un tono de voz mas relajado lo llevo a su sillón, sentado sin parar de hablar mirando la tele y con cara de agotamiento, sobre las diez y media cierra los ojos pero no se duerme, empieza a contar números, puede llegar al cualquier numero hasta el cien, y en cualquier momento empieza desde el uno, son las tres de la madrugada y sigue contando números, abre los ojos y se levanta del sillón, con un tono de voz bastante alto y muy inquieto empieza a deambular por la casa, le dejamos a su ritmo mientras estamos pendientes de lo que hace, por momentos se sienta el solo en su sillon y a los pocos minutos se vuelve a levantar, tiene fiebre y tose de vez en cuando, le damos otra quetiapina y un paracetamol machacado en una gelatina, aunque no la toma entera lo normal en el es que la primera cucharada la acepte si se la damos nosotros, a las seis de la madrugada se sienta y se queda dormido.
Estas situaciones agotadoras ocurrían con frecuencia meses atrás, cuando aun no tomaba quetiapina.
Fin de semana 9 y 10 de febrero 2019
Tiene fiebre, llega a 39 grados, su hija lo lleva a urgencias, le recetan un antibiótico para tres días, jarabe y paracetamol, durante el fin de semana se encuentra muy agitado, por momentos repite su coletilla sin parar, muy deprisa y sin pausa, come muy poco, no acepta bien las indicaciones y se pone agresivo por momentos cuando se interactúa con el mas de lo necesario, el domingo habiéndole hecho efecto la medicación esta mas tranquilo, sigue diciendo su coletilla con un tono mas bajo y mas despacio, se duerme a la una y media de la madrugada.
11-02-2019 Lunes
09:30_Se despierta el solo, despues de un fin de semana complicado y con fiebre no le ducho, se deja quitar la ropa bien, le aseo sin problema rápidamente y le visto, para quetomas este mas cómodo a la hora de desvestirley al mismo tiempo no ponga objeciones al entrar al baño, todos los días, y mas en invierno pongo un calentador de aire caliente unos minutos antes de que el entre.
Desayuna bien, levemente nervioso, 37,3 de temperatura corporal, para que no recaiga hoy no salimos de paseo, se encuentra algo inquieto y no termina de empieza a pintar, le pongo en la mesa unos cochecitos de juguete y con uno en cada mano los mueve hacia delante y hacia atrás.
Mientras transcurre la mañana se le va notando mas tranquilo y al mismo tiempo con mas inquietud, deambula por la casa tranquilamente y mueve objetos que ve por el camino y los cambia de lugar. Al estar a diario con el se que esta cansado físicamente, simplemente con su manera de andar lo intuyo, por muchas veces que lo siente en una silla o en su sillón el se vuelve a levantar a los pocos minutos, nadie sabe que estará pasando por su cabeza, solo podemos imaginar y actuar haciendo lo que es mejor para el en cada momento de su día a día
A media mañana le doy un antibiótico y un paracetamol, le siento a pintar y lo hace bastante mas tranquilo.
14:00_come bien, muy despacio y en silencio, nada mas terminar se levanta y se va directo a su sillón, en pocos minutos se queda dormido, se echa una buena siesta que sin duda le vendrá muy bien.
17:30_Le despierto, merienda bien, 36.8 de temperatura corporal, durante toda la tarde se encuentra levemente nervioso y muy inquieto, lo mismo que por la mañana.
20:45_Cena poco y muy despacito, se le nota cansado, se vuelve a levantar el solo y se sienta en su sillón, no deja de hablar al mismo tiempo que mueve los dos cochecitos de juguete por los reposabrazos del sillón.
22:30_Se duerme, esta noche me quedo a dormir con el en el salón, su hija Loli también esta con algo de fiebre y malestar, normalmente no se despierta en toda la noche pero yo estoy mas tranquilo si no se queda solo.
04:00_Se despierta muy agitado, repite su coletilla con un tono de voz nervioso, no duerme mas en toda la noche, deambula por la casa muy desorientado, de vez en cuando se sienta en una silla o su sillón, no aguanta sentado mas de 3 minutos y sigue deambulando, la casa en silencio, nadie le habla, en el transcurso de la madrugada baja su tono ligeramente por momentos.
12-02-2019 Martes
Sin duda no es recomendable que un cuidador o un familiar este largas temporadas dedicándose a una misma persona con algún tipo de demencia, en este caso dos,Tomás y Dolores, la noche anterior por ejemplo fue agotadora para mi, 24 horas seguidas, la noche en alerta esperando que no ocurra lo que ha ocurrido, según pasan los meses se va acumulando un cansancio físico y sobre todo psicológico que pasará factura, en este caso estamos su hija y yo cuidándoles, yo desconecto por las noche excepto días como el de hoy por motivos extraordinarios e inevitables y los fines de semana, antes de cuidar a Tomas ya estuve haciéndolo con mi padre durante varios años, tenia Alzheimer, escasa ayuda de familiares, y mucha menos ayuda de las instituciones de la comunidad de Madrid, se de lo que hablo.
08:30_Le siento en la silla y le pongo delante el desayuno, se queda mirando hacia delante en silencio, no come, pasada media hora le cambio de lugar el desayuno, se lo pongo en el otro extremo de la mesa, se lo indico con palabras y gestos, se levanta y se sienta en la otra silla, empieza a comer aunque no lo termina del todo.
Se encuentra muy tranquilo y no quiero indicarle nada para que no se agite, espero el momento adecuado para poder asearle, le pongo delante unas gelatinas y zumos con una textura ideal, mi propósito es que le entren ganas de hacer pis y aprovechar para asearle y cambiar el pañal, sobre las diez de la mañana pide hacer pis a su manera, levantándose llevando sus manos a la cintura del pantalón, le llevo al baño, le siento en el váter, acepta bien mis indicaciones, aunque ya se hizo pis en el pañal realizamos la acción igualmente, se deja asear muy bien, tranquilo, le pongo un pañal seco y le vuelvo a llevar a su silla, pinta tranquilo y en silencio,36.1 de temperatura corporal.
14:00_Come bien, despues de comer se le nota cansado y esta adormilado, le dejo sentado en su silla, no quiero que duerma profundamente para que por la noche pueda recuperar su horario habitual, le pongo dibujos y lapiceros en la mesa, cuando abre los ojos coge un lápiz y pinta, es como si fuera automático, al estar activo físicamente, aunque sea mover los brazos mientras pinta no se duerme profundamente.
17:00_merienda bien, tranquilo y en silencio sigue pintando, a las seis y media se levanta el solo y viene a mi lado en el sofá, empieza a hablar, no su coletilla, sino un monólogo de los suyos, esta tranquilo mientras me cuenta una historia incoherente, yo le escucho y le digo que si a todo lo que me esta contando, incluso en alguna ocasión responde a mi respuesta positiva, dice, con un tono de voz tranquilo, !pues claro!.
20:00_Se levanta y deambula levemente nervioso, lo llevo a la cocina y esta por allí dando vueltas mientras hago la cena. le siento a cenar, sigue algo nervioso, empieza a comer muy despacio, en principio parece que no va a cenar, poco a poco y muy despacito termina la cena, se levanta aun nervioso e inquieto y deambula por la casa un rato, a las diez y media le siento en su sillón, mientras habla su coletilla en tono normal y pausado se duerme a las once de la noche.
05:00_Se despierta y empieza a hablar su coletilla con un tono de voz elevado, se le cae el moquillo pero no tiene fiebre, le damos un paracetamol y en una media hora se queda dormido otra vez.
13-02-2019 Miércoles
08:00_Se despierta el solo, esta muy tranquilo y en silencio, (llevamos cuatro días complicados y sin ducharle), a los diez minutos lo levanto, nada mas levantarle empieza a hablar su coletilla algo nervioso y desorientado, se deja desvestir bien , le hablo lo menos posible, solo indicaciones y afirmaciones, con alguna objeción entra bien en la ducha, al mojarle se enfada, se revuelve contra mi sin amago de agresión mientras suelta por la boca un me cago en dios, al vestirle se tranquiliza.
Desayuna mas o menos bien, lo hace muy despacio y se deja las ultimas cucharadas del descafeinado, tiene algo de mucosidad y habla su coletilla con un tono algo nervioso, le pongo un dibujo y mientras pinta se va tranquilizando, se queda en silencio.
Por precaución hoy tampoco salimos de salimos de paseo, pasadas las once de la mañana se hace caca en el pañal mientras esta pintando, me di cuenta por el olor al acercarme, el no lo pidió ni hizo movimientos nerviosos con los cuales yo intuyo que necesita ir al baño, seguía tranquilo y en silencio pintando, ( normalmente lo pide el a su manera o me doy cuenta cuando hace ciertos movimientos y esta algo nervioso, con alguna excepción).
En alguna ocasión nos hemos encontrado en estasituación, al llevarlo al baño y bajarle el pantalón se enfadaba de tal forma que llegaba casi a alterarse, insultaba y se revolvía, se subía el pantalón y en ocasiones se manchaba de caca la ropa, había que cambiarle todo y era mas complicado solucionar el problema.
Para intentar prevenir que ocurra esta situación le doy una gelatina y un zumo, espero un tiempo prudencial para que le entren ganas de hacer pis, al los veinte minutos se levanta de la silla algo inquieto, le pregunto si quiere mear y me responde que si, le llevo al baño y se sienta en el váter, al bajarle el pantalón no se enfada cuando tiene ganas de mear o cagar, se deja asear bien, en caso de que a la media hora de darle liquido no hubiera pedido hacer pis le hubiera llevado al baño a cambiarle y asearle, tal vez se hubiera enfadado o se hubiera dejado limpiar bien, tomar precauciones para evitar que se pueda agitar no esta de mas.
Le llevo a la silla y sigue pintando muy tranquilo y en silencio hasta la una de la tarde que se levanta a deambular por la casa, esta bastante tranquilo, recorriendo las habitaciones y pasillos, le acompaño unos veinte minutos y lo siento en su sillón, conversamos a nuestra manera, se ríe, esta tranquilo y de buen humor.
14:00_Le siento a comer, le pongo el plato de comida y no come nada, esta tranquilo pero no hace amago de coger una cucharada, le intento dar yo la comida y no la acepta, no abre la boca,, pasados unos quince minutos y comprobar que no come, le pongo en un plato aparte un plátano partido en rodajas y unas gelatinas, se lo va comiendo muy despacito, cualquier persona cuando esta enferma y toma medicación,(jarabe, antibiótico, etc)también come menos, es lo que se me ocurre a mi para imaginar el motivo del por que esta comiendo peor estos días, con el tiempo me lo confirmo su medico de cabecera, por intuición tengo la sensación que los purés en estos días no le entran por la vista y los come muy mal o como es el día de hoy ni lo prueba, ayer mismo se comió unas albóndigas perfectamente, aunque muy despacito, normalmente los purés le gustan mucho, unos mas que otros.
Despues de comer empieza a hablar su coletilla, esta bastante nervioso, según transcurre la tarde va subiendo su tono de voz, hasta a hora de la merienda aguanta sentado pintando en este estado.
17:00_Le pongo un zumo delante y solo se bebe la mitad, no para de hablar y pintar, le doy una madalena y ni la intenta comer cuando lo normal es que se la coma de 4 bocados y se ponga muy contento cuando la ve, suele decir, eso es bueno , para mi.
Durante toda la tarde se le cae el moquillo, sin duda esta incomodo con esa molestia física, durante toda la tarde esta nervioso e inquieto, se levanta varias veces y le vuelvo a sentar en otras cuantas, nada de lo que le tranquiliza otros días funciona hoy.
20:45_Cena muy despacio, va cogiendo cucharadas dejando pausas alargadas entre una y otra, yo le voy dando alguna entre medias, poco a poco se come casi todo, en definitiva ceno bastante bien.
21:20_Se levanta el solo y va directo a su sillón, inmediatamente despues de sentarse se queda en silencio por completo a la vez que saborea su chupito, a las diez de la noche ya esta dormido.
14-02-2019 Jueves
08:30_Esta despierto y tranquilo, va bien al baño, aunque hoy tiene el pantalón empapado no colabora en el momento de desvestirle, lo contrario de lo que es normal en el, no para de moverse y se opone a que le quite la camisa, con paciencia y convenciéndole tardo varios minutos en desnudarle, simplemente lo aseo sin entrar en la ducha ya que aun tiene bastante mucosidad y no quiero que coja frio, una vez seco esta mas cómodo y se deja vestir muy bien, se ríe con alguna tontearía de las mías.
Apenas come lo suficiente en el desayuno para tomar la medicación, vamos a la doctora y a la vuelta esta tranquilo hablando su coletilla y palabras sin sin sentido y significado alguno, (según la doctora es el antibiótico lo que le quita el hambre)
11:00_Deambula por la casa bastante nervioso y muy inquieto, 36,6 de temperatura corporal, por su inquietud y algunos gestos que hacia con las manos considere que tenia que hacer pis o caca, le lleve y le senté en el váter cuatro veces en toda la mañana, en todas ellas le hice la pregunta directa de si se meaba o cagaba y me respondió positivamente, en ningún intento hizo nada y en cada intento ponía pegas para sentarse en el váter y se enfadaba.
14;15_Come bien aunque muy despacito, instantáneamente, al empezar a comer se quedó completamente en silencio, despues de comer se queda adormilado en la silla, le dejo ahí sentado hasta la hora de la merienda, coloco dos sillas con unos cuantos cojines a su alrededor por seguridad suya y tranquilidad mía.
17:00_Le despierto con su zumo a la vista, se lo bebe bien y despacito, toda la tarde esta muy tranquilo y en silencio pintando sus dibujos, hoy ni le levanto a andar, necesita descansar.
20:45_Cena bien y tranquilo, al terminar la cena empieza a hablar su coletilla con un tono de voz ligeramente nervioso, deambula un rato por la casa, mientras anda por el salón ve que Loli y yo estamos sentados en el sofá, se acerca y se sienta entre los dos, empieza ha hablar un monologo de los suyos, nosotros le escuchamos y de vez en cuando le decimos que si a todo lo que dice, mientras no para de habla se queda dormido sobre las diez y media, para no despertarle le tumbo en el sofá y hoy duerme ahí.
15-02-2019 Viernes
08:00_Se despierta el solo, habla mucho sin pausa con un tono de voz algo nervioso, con un movimiento rápido, metiendo un brazo debajo de la espalda y el otro debajo de las piernas le dejo sentado en el sofá, antes de levantarle le damos unos muñecos y le decimos alguna tontearía Loli y yo, sonríe y en unos minutos va bajando su tono de voz, se va tranquilizando, no duerme nunca en el sofá y tal vez se sintió incomodo y desorientado al despertar.
Le llevo al baño sin problemas, le quito la camisa despistándole con palabras y gestos, se mueve mucho y no colabora, al querer sentarle en el váter para poder quitar el pantalón se desorienta y se da la vuelta en varias ocasiones, insisto varias veces con indicaciones y afirmaciones directas, consigo sentarle y desvestirle aunque hoy es de los días que mas tarde en hacerlo, ya desnudo le indico la ducha, se levanta y entra el solo, se deja duchar bien aunque se enfada y alza la voz al mismo tiempo que se da la vuelta para regañarme, se deja vestir sin problemas, se sienta a la primera indicación en el váter esta vez.
Se toma la mitad del desayuno, aun tiene mucosidad, menos que otros días, pinta un rato sin parar de hablar su coletilla y alguna palabra suelta, (le doy su jarabe mezclado con un poco de sirope de agave, algo dulce que acepta muy bien), en el momento que le veo mas tranquilo le tomo la temperatura, (cuando le tomé la temperatura sin estar lo suficientemente calmado, se agitaba mas, me cogía el brazo con fuerza y no habia manera, cuando le tomaba la temperatura estando aparentemente tranquilo se quejaba igualmente pero lo permitía, decía que le pinchaba, mas bien me acusaba a mi directamente, decía, me pinchas, terminábamos el proceso diciéndole cosas positivas para el). Hoy no tiene fiebre.
11:00_Despues de varios días sin salir, hoy salimos de paseo, esta muy tranquilo y en silencio, le hablo lo menos posible para que siga así todo el trayecto.
13:00_ volvemos a casa, al levantarle de la silla de ruedas se pone algo nervioso e inquieto, deambula por las habitaciones, hace caca y se va tranquilizando, mientras hago la comida me acompaña sentado en el taburete por momentos y andando por la cocina..
14:00_Come muy despacio, sin parar de hablar, deja algo de comida, comió lo suficiente, hasta la hora de la merienda no deja de andar por la casa algo nervioso y muy inquieto, le senté en varias ocasiones a pintar, en todas ellas se levantaba a los pocos minutos.
17:00_No termina la merienda y lo que come lo hace muy despacito, esta agotado y cuando le acerco yo una cucharada la acepta mejor.
Despues de merendar aguanta tranquilo en la silla, hablando en tono bajo su coletilla , algo adormilado, con el lápiz en la mano y los dibujos delante, no le dejo dormir profundamente, por momentos, si veo que se duerme a los pocos minutos le despierto y sigue pintando con los medio dormido, a media tarde y algo mas despejado pinta tranquilo sus dibujos, hablando igualmente con un tono de voz bajo y pausado.
Es asombroso como cada día es diferente en las acciones y estados de Tomás, pero también lo es como puede cambiar todo en el mismo día.
20:45_Cena muy poco, se bebe todo el liquido que le doy, se levanta algo nervioso y deambula con cara de agotamiento, el antibiótico que tomó, como bien dijo la doctora, es el probablemente motivo del por que esta comiendo muy poco estos dias, por suerte toma suficiente liquido que es mas importante que la comida ya que tomas tiene algo de sobrepeso.
21:30:_Le siento en su sillón, hablando en un tono bajo su coletilla mientras se le cierran los ojos por momentos se queda dormido a las diez de la noche.
Fin de semana 16 y 17 de febrero 2019
09:00_ Sigue dormido, Loli se queda a cargo de todo, durante todo el fin de semana come muy poco y y lo que llega a comer, muy despacio.
18-02-2019 Lunes
08:30_Se despierta solo, esta tranquilo, pasados unos minutos le levanto y le llevo al baño, se deja desvestir bien, poniendo alguna pega al entrar en la ducha entra sin problemas y se deja duchar bien.
Le pongo el desayuno y no empieza a comer, bebe un sorbo de zumo y lo aparta en la mesa, acepta unas cinco cucharadas que le voy dando, dejando un espacio de tiempo entre ellas y otras tantas que coge el.
El sábado su hija ya no le dio el jarabe para la mucosidad y la tos, Tomás parece estar mejor , en principio creímos que comía mal por culpa de los antibióticos que ingirió y es posible que sea este el motivo.
Hoy me entraron dudas a este respecto, leyendo el prospecto del jarabe, y los efectos adversos que tiene, llego a la conclusión que el motivo principal de su mal comer esta relacionado por su ingesta durante una semana, nauseas, alteración del sentido del gusto, sensación de adormecimiento de faringe y boca, al no estar completamente seguro de que este es el motivo real de oposición a comer no puedo nombrar el nombre de dicho jarabe, se tendrá que tener en cuenta si en algún otro momento necesita algún tipo de jarabe.
Pinta un dibujo con un tono de voz bajo, aparentemente cansado, algún levantamiento ocasional para deambular, en pocos minutos le vuelvo a sentar y continua pintando.
11:30_Salimos de paseo, va algo nervioso diciendo su coletilla durante el principio del trayecto, entramos en el supermercado y voy directo a la frutería, las dos chicas le hablan como es habitual, buen tono, cariño y con sentido del humor, hoy no las contesta, esta distraído, semblante serio y en silencio, no reacciona a ningún comentario o pregunta directa que ellas le dicen, hacemos la compra y volvemos a casa, de camino empieza a hablar con un tono de voz muy nervioso, enfadado me regaña en cada desvió que que realizo, me ordena muy enfadado que tome la dirección contraria a la que yo elijo, dentro de lo posible y si no nos desvía mucho de camino a casa le hago caso para que se altere lo menos posible, le hablo lo imprescindible hasta llegar a nuestro destino.
13:00_Llegamos a casa, esta mas tranquilo, habla en con un tono mas calmado, andamos por las habitaciones un rato, me acompaña a mi habitación y espera de pie cogiendo objetos mientras yo ,me pongo cómodo, le siento en su sillón y se tranquiliza, que se queda en silencio.
14:00_ le siento en su silla y le pongo la comida, al ver el plato lo aparta echándolo al centro de la mesa, se echa para atrás y sigue en silencio mirando hacia delante, intento darle una cucharada pero no abre la boca, pasados unos minutos le pongo delante una mandarina con los gajos separados, los dos primeros gajos se los doy con la medicación dentro de ellos, se los come bien, el tercer gajo no lo acepta, le dejo la fruta frente a el veinte minutos pero no come nada, en silencio se levanta de la silla, se dirige a su sillón, se sienta el solo y pasado un rato se queda dormido.
17:00_Merienda muy bien, se toma un zumo de naranja, medio plátano en rodajas, una gelatina de limón y media mandarina, se lo come todo con ganas y sin pausa, como era habitual en el antes de que empezara a comer mal, estos días atrás la fruta es de los alimentos que mejor aceptaba, tras merendar le pregunto si había merendado bien y su repuesta fue: un poco amargo, despues de esta respuesta y lo que leí en el prospecto estoy convencido que fue el jarabe lo que le hacia no comer.
Pinta unos dibujos, levemente nervioso, en el trascurso de la tarde se levanta y deambula por la casa bastante inquieto y nervioso, me acompaña mientras preparo la cena al mismo tiempo que va sacando cosas que encuentra en la terraza de la cocina, me las da a mi y yo la vuelvo a dejar en su sitio sin que el lo vea.
20:30_Cena bien, muy despacio ya que se levanta en varias ocasiones a deambular, cada vez que le sentaba en la silla comía un poco y se volvía a levantar, despues de cenar se levanta y se va a su sillón, no para de hablar con un tono de voz algo nervioso, poco a poco se va tranquilizando y sobre las diez y media se queda dormido.
19-02-2019 Martes
09:10_Le despierto yo, mientras le llevo de la mano intenta dirigirse a la puerta de la calle, a la cocina y y al pasillo, sin problemas le reconduzco al baño, para prevenir una recaída en el catarro que tenia estos días atrás hoy solo le aseo y le cambio el pañal.
Le preparo un zumo de naranja y medio plátano en rodajas, toma dos cucharadas de zumo y dos rodajas de plátano, dándole yo el zumo con la cuchara se llega a beber la mitad.
pinta su dibujo diciendo su coletilla con tono normal, sobre las once llega la chica que viene a limpiar un par de días a la semana, mientras yo voy a comprar se queda ella con Tomás, sentada a su lado pintando, ella interactúa con el mientras pintan ambos, el se tranquiliza y pinta en silencio conversando con ella, al volver de la compra siguen pintando los dos, Tomás bastante tranquilo, diciendo su coletilla con un tono suave y pausado.
13:00_Se levanta de la silla , deambula por la casa bastante inquieto, buscando y cambiando objetos de sitio.
14:00_Le pongo la comida en la mesa y le siento, acto seguido se levanta muy nervioso e inquieto, una vuelta por la cocina y en un minuto le vuelvo a sentar, no coge la cuchara para comer e intento dársela yo,, me grita muy enfadado: que no, dice el, se vuelve a levantar, intento sentarle varias veces para que vea la comida y coma pero no hay manera, para conseguir que tome su medicación le despisto diciéndole que mire hacia un lado, al volver la cabeza le pongo un gajo de mandarina con la pastilla y por instinto abre la boca y la acepta, se enfada pero mastica con sus encías el gajo hasta que se lo traga. Seguidamente se levanta y se sienta en su sillón, no deja de decir su coletilla con un tono de voz muy nervioso, trascurrida media se queda en silencio y se duerme.
Viendo que se alargaba en el tiempo el problema de la comida, consulte a dos profesionales, al medico de mi padre que a fecha de hoy, 19 de febrero del año 2019, esta en una residencia de la comunidad de Madrid, y a una psicóloga especializada en tratar personas todo tipos de demencia.
El medico de mi padre me dijo que estas situaciones suelen pasar por problemas respiratorios, darles comida que suelan aceptar en mayor medida y esperar varios días para que vuelvan a la normalidad, me comento que en los casos que persiste este problema demasiado tiempo, digamos mas de 10 días, les da un medicamento que no es especifico para este problema pero da buenos resultados, como comprenderán no puedo escribir el nombre de dicho medicamento ya que no lo llegue a utilizar y debe de ser un medico o geriatra quien lo prescriba.
La psicóloga me contesto básicamente lo mismo, añadiendo información sobre el jarabe que le tomó Tomás, conocía muy bien este jarabe, deja un fuerte sabor en la garganta y en la boca y tarda bastante tiempo en desaparecer, se tiene sensación de tener el estomago lleno y varios efectos secundarios como pueden ser nauseas o falta de apetito, dieta blanda y coincidiendo con el medico, darle alimentos fáciles de digerir y acepte mejor.
17:00_Le preparo una merienda que jamás rechazaría si comiera como lo hacia habitualmente, un chocolate, ni lo probo, dijo que estaba negro, mismas palabras que decía cuando en su día le daba sorbos a los vasos de agua, le preparo un zumo, unos gajos de mandarina y unos trozos de plátano, se lo pongo todo delante, se toma tres cucharadas de zumo, dos gajos de mandarina y dos trocitos de plátano, se levanta muy inquieto y deambula por todas partes, dejo toda la merienda en la mesa para que la vea cada vez que pasa por ahí, le siento en un par de ocasiones pero se levanta rápidamente y sigue su camino, por momentos le acompaño o controlo sus movimientos desde el sofá, la abuela le indica que se siente en alguna ocasión, el no la hace caso pero tampoco le altera como era de esperar.
18:30_Le vuelvo a sentar, se queda en silencio y se bebe todo el zumo a cucharadas, la mandarina, el plátano y hasta una gelatina extra que le doy, hasta la hora de la cena esta sentado , con semblante de tranquilidad, conociendo a Tomás como le conozco, intuyo que estos momentos de inquietud que tiene a menudo pueden ser causados por la necesidad que tiene de hacer pis o caca y de no poder.
21:00-Teniendo en cuenta su estado cena bastante bien, se come casi todo el plato de pisto, una cucharada yogur y dos gelatinas, esta muy tranquilo, le llevo a su sillón y a las diez de la noche ya esta durmiendo.
20-02-2019 Miércoles
11:15_Le despierto hablándole al oído y tocándole la cara, sigue adormilado aunque lleva mas de trece horas durmiendo del tirón, inmediatamente despues de levantarle del sillón empieza a hablar su coletilla con un tono de voz algo nervioso. En el baño esta inquieto y no colabora al desvestirle, se mueve sin parar y coge objetos que tiene a su alcance, mientras le indico que mire a diferentes lados del baño diciéndole que busque cualquier cosa que yo le digo que esta ahí y con mucha paciencia consigo desvestirle, ya desnudo entra en la ducha muy bien, con solo una indicación, se deja duchar bien, una pequeña queja al empezar a enjabonarle, para vestirle lo hago del mismo modo que al desvestirle, se empieza mover en todas direcciones algo inquieto y no acepta mis indicaciones ala primera.
Para desayunar le pongo un zumo y fruta en trozos,(estos últimos días en los que esta comiendo mal por norma general, la fruta es lo que mejor digiere), no come nada. ni lo intenta, le doy un gajo de mandarina con la pastilla dentro y la acepta, a los pocos segundos la escupe, de vez en cuando se da cuenta y la expulsa hacia el suelo, siempre que le doy su medicación espero a que se la trague antes de perderle de vista, incluso pensando que se la trago, algunos días me encuentro alguna pastilla por el suelo, seguramente se le quedaría debajo de la lengua, le dejo el desayuno a la vista por si en algún momento lo ve y come algo, lógicamente no le puedes obligar a comer a la fuerza, acción de la que fui testigo en la primera residencia que estuvo mi padre ingresado, casualmente el día que fui a recogerlo para trasladarlo a otra, en ese momento no tenia la experiencia que tengo ahora y no dije nada, ver como una auxiliar le metía a una abuela indefensa en la boca una madalena y seguidamente un café con leche mezclándolo todo en su boca, viendo como le chorreaba todo por los lados, la señora con la cabeza hacia arriba, el babero empapado de café con madalena, personalmente me impactó ver esa situación.
Durante toda la mañana deambula por la casa, inquieto y algo nervioso, moviendo objetos de lugar, entre paseo y paseo se sienta varias veces en la silla o en sus sillón y a los pocos minutos o segundos se vuelve a levantar para seguir deambulando.
14:00_Le siento en su silla, le pongo delante un puré de calabaza, ni lo mira y se vuelve a levantar, sigue deambulando, por el camino acepta algún gajo de mandarina, se le nota en la cara y por su tono que esta cansado pero su estado mental no le permite estar quieto.
Buscando posibles soluciones por internet encuentro alguna bastante creíble y sin ningún riesgo para la salud de Tomás, la menta, el limón, la miel y el perejil pueden ayudar a hacer desaparecer el amargor que pudiera tener en la boca y faringe en el caso de que ese fuera el motivo del por que no esta comiendo apenas nada, en los próximos días añadiré estos productos en sus comidas o bebidas.
15:30_Tras varios intentos se queda sentado, le pongo un papel y un lapiz en sus manos y pinta al mismo tiempo que se va tranquilizando, sin parar de decir su coletilla en todo momento, ya con un tono mas bajo.
17:00_Le preparo una merienda variada, un chocolate, gelatinas y algún gajo de mandarina, le llevo a la silla, nada mas sentarle se vuelve a levantar, empieza a deambular de nuevo, le siento en varias ocasiones y el se sienta por su cuenta en otras tantas, cada vez que se sentaba en su silla daba un par de cucharadas al chocolate y a la gelatina y comía algún gajo de mandarina, pasadas las seis de la tarde pide hacer pis, le llevo al baño, esta bastante nervioso e inquieto, no entiende las indicaciones, con mas dificultad de lo normal consigo bajar el pantalón y el pañal pero no consigo que acepte la indicación de sentarse en el váter, con la ropa en el suelo y muy nervioso da vueltas por el baño, empieza a hacer pis, le coloco el pañal de tal forma que vaya cayendo el pis encima de el y no se moje el pantalón ni las zapatillas, va aumentando su nerviosismo e intenta subirse el pantalón antes de cambiarle el pañal, con bastante dificultad consigo cambiárselo y rápidamente se sube el el pantalón.
Damos un breve paseo por las habitaciones, se va tranquilizando, nos sentamos en el sofá, mientras mira la televisión se queda tranquilo y en silencio, por momentos algo adormilado, cuando cierra los ojos le despierto a los pocos segundos, se ríe de algunas escenas que ve en la pantalla, esta tranquilo y de buen humor.
20:30_Le siento a cenar, come una cucharada de pisto y otra de gelatina que le doy yo mezclada en ella su medicación, en los siguientes intentos por darle comida subía el tono de voz y muy enfadado, dice en voz alta :QUE NO, se levanta a deambular algo nervioso, despues de sentarle en varias ocasiones en su silla y levantarse segundos despues, deambula por la casa moviendo objetos de lugar hasta las once de la noche, le siento, aguanta sentado en su sillón y se queda dormido.
21-02-2019 Jueves
08:15_Al entrar en el salón ya esta despierto, tranquilo y en silencio, al levantarlo se agita bastante, no se deja desvestir, desviando su atención haciendo que mire objetos que que se encuentran en el baño le desvisto relativamente bien, esta bastante nervioso y únicamente le aseo y le cambio de ropa.
Le preparo un zumo, media mandarina, medio plátano y una gelatina, al sentarle en la silla no quiere comer nada, le doy un gajo de mandarina con la quetiapina dentro y la aguanta dentro de la boca, no la traga, muy inquieto y sin parar de decir su coletilla, se levanta y se sienta en su sillón, durante un buen rato va cambiando de silla por su cuenta al mismo tiempo que deambula por la casa.
En el año 2018, Tomás engordo mas de quince kilos, tras de varios días en los que esta comiendo muy pocoy en alguna ocasión apenas nada, no parece haber perdido fuerza física, lo que si se esta notando es que haya habido algún día en los que no pudo tomar su medicación completa o la haya tomado a deshoras, le cuesta mas entender las indicaciones que le damos y esta bastante mas inquieto y desorientado.
12:00_Se sienta en la silla y come unos trozos de plátano y algún gajo de mandarina que tenia en la mesa desde la hora del desayuno,, le pongo un dibujo y pinta sin parar de decir su coletilla , esta mas tranquilo.
Mientras esta pintando pide un vaso de agua, cosa que desde hace mas de un año no bebe ya que en todos los intentos que hicimos para que la bebiera, la probaba y decía que estaba negra y la rechazaba, aunque Tomás esta diagnosticado de disfagia no se le notó claramente que la tuviera en ninguna ocasión, por precaución le dábamos los líquidos con una textura ideal o gelatinas, se bebió un vaso y medio con una pajita y sin hacer ninguna pausa, ¿será un instinto esa petición?, hasta el die que empezó a comer bien le ponía vasos de agua a la vista y se los bebía muy bien, despues de eso volvió a decir que estaba negra y no la bebió mas.
14:00_Come algo mejor, sin llegar ni mucho menos a lo que en el es habitual, dejó la mitad de un plato de espinacas con huevo y parte de la fruta, esta muy inquieto y nervioso, se levanta de la silla y despues de andar unos minutos, hace caca en el pañal, no entiende mis indicaciones y me cuesta bastante cambiarle y asearle, hablándole mucho, atrayendo su atención hacia objetos o cualquier historia que se me ocurriera y con muchas indicaciones concretas al mismo tiempo que teniendo mucha paciencia, consigo bajarle el pantalón , cambiarle el pañal y asearle, le llevo a su sillón, mientras dice su coletilla sin parar se queda dormido sobre las tres y cuarto.
17:00_Le despierto y le llevo a su silla a merendar, se toma una gelatina y media magdalena, parece mejorar su apetito aunque levemente, muy inquieto y nervioso se levanta y empieza a deambular sin parar de hablar por toda la casa al mismo tiempo que cambia objetos de lugar, no atiende a mis indicaciones, le llevo al baño para sentarle en el váter ya que por sus movimientos con intuyo que quiere hacer pis, al intentarlo no acepta las indicaciones y se enfada cada vez que intento bajarle el pantalón, como solo es una intuición mía le dejo que siga su camino, le acompaño yendo detrás de el sin hablarle.
19:00_Nos sentamos juntos en el sofa, al mismo tiempo que no deja de hablar se esta adormilando y tranquilizando, dejo que descansen sus parpados sin dejar que se llegue a dormir.
20:30_Cena algo mejor que días atrás, va cogiendo cucharadas y con mucha pausa entre una y otra va comiendo, yo le voy dando alguna otra mientras deja su cuchara llena de comida en el aire a mitad de camino entre el plato y su boca, esta sentado y bastante tranquilo durante toda la cena, pasada una hora aun seguía cenando, de vez en cuando le calentaba la comida en el microondas, despues de cenar se encuentra muy tranquilo y en silencio, poco antes de las diez le siento en su sillón y en pocos minutos se duerme profundamente.
22-02-2019 Viernes
10:15_Todavia sigue dormido, acariciándole la cara abre los ojos, en menos de un minuto le levanto, esta mas despejado y tranquilo que días atrás, ayer ingirió su medicación completa y se nota, le desvisto bien, alguna pega pero colabora, con alguna pequeña pega entra bien en la ducha, una vez ya enjabonado, le doy la alcachofa y se va enjuagando el mismo, esta a gusto y tranquilo, sin parar de decir su coletilla con un tono normar y pausado, le dejo unos minutos echándose agua, le tengo que pedir la alcachofa para que la soltara, si por el fuera seguiría debajo del chorro, lo que unos días le altera hoy parece tranquilizarle.
Habitualmente para realizar la acción de bajarle el pantalón ya sea por la mañana o a cualquier hora del día lo hago de cierta forma que el colabora y no se queja, antes de bajarle el pantalón, le indico claramente que se lo baje el, al empezar el la acción de bajárselo, entro yo en acción y se lo bajo, de esta forma parece entender que fue el quien lo bajo y no se queja, estos días atrás, al no atender mis indicaciones se lo tenia que bajar sin que el colaborara y en algunas ocasiones se enfadaba bastante, con el pantalón en el suelo y hablándole con tranquilidad e indicaciones precisas se olvidaba de que le baje el pantalón de golpe y se iba calmando, en meses venideros empecé a desnudarle de tal manera que no tuviera que indicarle que se los bajara el, le costaba mas entender mis indicaciones, sobre todo la de bajar el pantalón, fui probando otras maneras con las cuales el no se alteraba ni se enfadaba la mayoría de las veces.
10:45_Empieza a comer su desayuno, un descafeinado y una madalena, cuatro cucharadas y deja la cuchara en el plato, se levanta y se sienta en varias ocasiones, esta algo inquieto, pide un vaso de agua como hizo ayer, se bebe un vaso con su pajita, con alguna pausa pero se lo termina.
Le pongo un dibujo y pinta aparentemente mas tranquilo, durante toda la mañana acepta muy bien mis indicaciones, me acompaña en la cocina mientras preparo la comida y un rato sentado en su sillón hasta que llega la hora de comer.
14:00_Le preparo unos macarrones con tomate y chorizo triturados con la batidora, gelatina, gajos de mandarina y un vaso de agua, en un principio solo se toma la gelatina, le doy cucharadas de comida pero no las acepta, en 20 minutos a parte de la gelatina solo comió algún gajo de mandarina, pasado este tiempo empieza a comer su plato de macarrones, se levanta y a los pocos segundos le reconduzco a su silla y sigue comiendo, esta bastante inquieto y se levanta en varias ocasiones, en todas ellas le vuelvo a sentar a los pocos segundo y seguía dando cucharadas, al mismo tiempo mezclaba todo lo que tenia en la mesa y se lo comía muy despacio, cada vez que le siento le digo que ya puede comer dándole a entender que es el principio de la comida, termino de comer a las tres y cuarto, no comió mal del todo, medio plato de macarrones, una gelatina, una mandarina, un trozo de pan de molde y un vaso de agua.
Pinta su dibujo bastante tranquilo, diciendo su coletilla con un tono bajo, se levanta un par de veces antes de las cuatro de la tarde, en ambas le vuelvo a sentar a los pocos minutos y sigue pintando.
17:30_Merienda bien, con su pajita se bebe un zumo de naranja y melocotón y una madalena, sigue pintando bastante tranquilo, hasta las siete de la tarde se volvió a levantar un par de veces, dos paseos cortos y de vuelta a su silla sin problemas a seguir con su dibujo.
19:15_Se levanta y se viene a mi lado al sofá, tranquilo , hablando y adormilado por momentos, ayer y hoy tomo correctamente su medicación, hace caso a todas mis indicaciones y se le nota mas lúcido en todos los aspectos.
20:45_Cena muy bien, en un principio parecía que no iba a empezar a cenar, le di yo el primer trozo de tortilla a la francesa y acto seguido se comió todo al ritmo que era habitual en el antes de que pasaran estos días de malcomer, se comió una tortilla, una ensalada de tomate en trocitos muy pequeños, una gelatina y un kiwi.
Reposa la cena un buen rato sentado en la silla mientras saborea su chupachups, sobre las diez le siento en su sillón, mira la televisión bastante tranquilo, poco antes de las once de la noche ya esta dormido, hasta que no se queda dormido no ponemos su sillón en posición estirada, si lo pusiéramos antes de que se durmiese se agitaría y no se dormiría.
25-02-2019 Lunes
09:30_Se despierta el solo, al instante le doy su medicación y le levanto, se encuentra tranquilo, se deja desvestir bien, entra sin problemas en la ducha y se agacha a coger la alcachofa que esta en el suelo echando agua, se empieza a mojar el por encima del hombro mientras yo le enjabono el cuerpo.
Desayuna muy bien, el fin de semana empezó a comer con mas regularidad, parece que le esta volviendo el apetito despues de muchos días comiendo mal, le afeito sin ningún problema, ya esta diciendo su coletilla con un tono de voz levemente nervioso.
11:00_Salimos de paseo, esta tranquilo aunque no para de hablar, de vuelta en casa empieza a agitarse, deambula por la casa con bastante inquietud, hace cuatro días que no hace caca y eso es motivo de que esté mas nervioso e inquieto por momentos.
Momentos antes de comer, Dolores interactúa con Tomás, le habla dándole ordenes y con un tono de voz algo elevado, le dice que deje de andar y se siente a comer, estas palabras acentúan su agitamiento llegando casi a alterarle.
Le pongo la comida y le intento sentar, al estar tan nervioso no entiende las indicaciones y sigue deambulando, hablando con un tono muy alto, la abuela insiste y le dice que se siente, Tomas se enfrenta a ella con agresividad verbal, ella deja de hablar y tampoco quiere comer, se sienta en el sofá alejada de nosotros, con la abuela fuera del campo visual de Tomás le siento en su silla, le doy dos cucharadas y las mantiene dentro de su boca, no las traga, se vuelve a levantar y deambula por el pasillo y la cocina aun muy nervioso, pasados unos minutos pasa al lado de la comida, se sienta el solo en su silla, se queda en silencio por completo y empieza a comer, come muy bien, un filete en trozos muy pequeños, mezclado con patatas cocidas, gelatinas y una mandarina, todo ello sin pausa y buen ritmo.
Le pongo unos dibujos y los pinta muy tranquilo y en silencio, la abuela sigue en silencio y sin comer, la intento convencer pero no contesta, cuando pasan estas situaciones ella piensa que en cierto modo todos estamos contra ella, pasado un rato se levanta en silencio y se pone ella misma la comida en la cocina, coge lo que dejo a la vista, ya que ella no sabe donde están las cosas en general, no distingue el liquido que pueda haber en cada envase de la nevera, en el trascurso de la tarde y si la cosa esta calmada voyinteractuando con ella, le ofrezco café, frutos secos etc hasta que empieza a hablarme, ya no recuerda lo que ocurrió en la comida y volvemos a la normalidad.
17.:15_Merienda bien, sigue pintando sus dibujos, hasta las siete de la tarde se levanta un par de veces, anda unos minutos, le vuelvo a sentar y sigue pintando. Se levanta y se sienta conmigo en el sofá, muy tranquilo comenta lo que ve en la televisión y se ríe mucho.
20:45_Cena bien , a buen ritmo, como era y vuelve a ser habitual en el, terminada la cena se levanta diciendo su coletilla con un tono algo nervioso y deambula por la casa, sobre las diez y media le siento en su sillón, mientras sigue hablando se queda dormido a las once de la noche.
26-02-2019 Martes
09:30_Abre y cierra los ojos en varias ocasiones, dejo que descanse un rato mas, la abuela que le ve abrir los ojos le empieza a hablar, le dice que se levante, normalmente ella no interactúa con el ninguna mañana ya que yo le suelo levantar en cuanto abre los ojos, al oír a la abuela, Tomás empieza a hablar con un tono bastante nervioso, al levantarle sigue interactuando con el y va aumentando su agitamiento, a parte también se despertó con bastante mucosidad y si añadimos esta molestia física con la actitud de la abuela hacia el, raro seria que no estuviera muy nervioso.
Le llevo al baño y aunque esta muy nervioso con un tono de voz elevado, le desvisto y le ducho con menos dificultad de la esperada, hablándole lo menos posible, acepta todas mis indicaciones a la primera.
Le pongo el desayuno en la mesa y le siento, no quiere comer nada, le doy la quetiapina en un gajo de mandarina pero la escupe, aguanta sentado sin parar de hablar, pasados veinte minutos esta algo mas tranquilo, le cambio el color y la textura del zumo y se lo bebe del tirón, dentro del zumo esta triturada la pastilla del azúcar y la de la tensión, como es habitual, la quetiapina se la tengo que dar entera , considero esta medicación imprescindible y si la trituro tal vez pierda algo de efectividad o incluso es posible que no se termine el zumo por completo, acabado el zumo se tomó la quetiapina en un trozo de plátano.
Dolores es el mayor detonante para que Tomás se agite o altere, hace varios meses, en 2018, a dolores le salió un bulto en el cuello a causa de una enfermedad la cual no es importante mencionar, estuvo tomando una medicación bastante agresiva durante varios meses, eso hizo que ella tuviera menos fuerza física y por ese motivo no estaba a todas horas pendiente de Tomás, parece que ya va cogiendo fuerza y es una complicación nuevamente añadida en nuestro día a día.
11:15_Pinta un dibujo bastante mas tranquilo, al mismo tiempo va cogiendo cucharadas del café con madalena que aun sigue en la mesa, viene la chica de la limpieza y se queda con Tomás un par de horas, yo salgo a comprar y despejar mi mente, pasa el resto de la mañana bastante tranquilo, pintando y conversando con la chica, riendo por momentos.
14:00_Come muy bien, al empezar empieza a decir su coletilla sin pausa, cuando termina de comer se levanta y algo nervioso e inquieto, lleva cinco días sin hacer de caca, probablemente, por no decir que estoy completamente seguro, este es el motivo del porque cuando empieza a comer empieza también a tener molestias físicas en el estomago y de ahí que se levante nervioso e inquieto. Damos un paseo por el patio rodeando la piscina, de vuelta en casa le siento en su sillón y se queda dormido.
17:00_Le despierto, se bebe muy bien un zumo en el cual le echo un laxante, DUPHALAC, se levanta algo inquieto y deambula algo nervioso hasta las siete de la tarde, varios intentos para que se siente a pintar sin éxito, se levanta al minuto de estar sentado, sobre las siete de la tarde se sienta a mi lado en el sofá y en cuestión de minutos se queda tranquilo y en silencio.
20:45_Cena bien, (hasta que no haga caca le daré menos cantidad de comida), para cenar hoy le doy un puré y un par de gelatinas, terminada la cena se levanta y deambula algo nervioso durante mas de una hora, a las diez y media se sienta en el sofá, entre su hija y yo, mientras sigue diciendo su coletilla se duerme a las once de la noche, le colocamos bien, abre los ojos un instante en el movimiento y sigue durmiendo.
27-02-2019 Miércoles
09:30_Le despierto susurrando su nombre al oído, al haber dormido hoy en el sofá, antes de levantarle le siento en el mismo, con un movimiento en el que hago un giro de su cuerpo moviendo las piernas y el tronco al mismo tiempo, estando aun adormilado empieza a decir su coletilla con un tono algo nervioso.
Al desvestirle se encuentra algo inquieto, cada acción que realizo para desvestirle se la voy diciendo segundos antes, de esta manera y con alguna dificultad le termino de desnudar, mientras le voy quitando prendas las voy dejando en el suelo, el las ve y las quiere coger para ponérselas de nuevo, se las pido y me las da en la mano, las voy dejando fuera de su vista y eso me facilita la labor, entra bien en la ducha, se deja duchar bien mientras no deja de hablar su coletilla.
Le siento a desayunar y le pongo un zumo en la mesa, esta algo inquieto y en principio no empieza a bebérselo, se pone a estornudar varias veces seguidas:aaaacchiissss aiaiaiaia, aaaachiissss aiaiai, de esta manera lo hace, esto le hace ponerse mas nervioso de lo que ya estaba, una vez pasado el ataque de estornudos coge el zumo y se lo bebe despacito con una pajita, cuando lo esta terminando le pongo su café con una magdalena y se lo come todo algo despacio.
11:00_Salimos al patio a pasear, en espacios abiertos se le nota mucho mas el cansancio físico despues de andar unos minutos, descansamos en un banco, una vecina que nos conoce y le habla con el cuando nos ve, interactúa con Tomás, eso le tranquiliza un poco., volvemos a casa y le siento a pintar, durante media hora lo hace sin parar de hablar con un tono bastante alto, le llevo a la cocina, me acompaña mientras preparo la comida y se va tranquilizando, le siento una hora en su sillón y se queda tranquilo y en silencio mirando la televisión.
14:00_Le siento en su silla y le pongo la comida delante, de nuevo en principio tampoco quiere comer, come dos cucharadas y se levanta muy inquieto y desorientado, (recordemos que con el día de hoy van seis sin hacer caca) mueve algún objeto y en dos minutos le vuelvo a sentar en la silla , acepta bien mis indicaciones, da otras dos cucharadas y se vuelve a levantar, repetimos esta acción en innumerables ocasiones en el día de hoy, cada vez que le sentaba en la silla come un poco mas, el resultado final fue que comió bastante bien, tardo en comer una hora, sobre las tres pasadas se levanta, se va a su sillón y se duerme en pocos minutos.
17:00_Le despierto, se bebe su zumo del tirón, le pongo un dibujo y algo desorientado y adormilado lo va agujereando a la vez que lo va pinta, se encuentra tranquilo, según se va despejando le pongo otro dibujo y este ya si lo empieza a pintar.
dav
A media tarde le llevo a la cocina, mientras hago unas tortilla el me acompaña, conversamos y nos echamos unas risas viendo videos de gatitos en el móvil y hablando tonterias.
20:45_Cena muy bien y muy rápido, tranquilamente, nada mas terminar de cenar, se levanta el solo, se sienta en su sillón y saborea su chupachup en silencio con semblante de tranquilidad.
Estando yo aun sentado en la mesa Tomás mirándome desde sus sillón, ocurrió algo mágico, los que yo llamo momentos de lucidez mental, se levanto del sillón, se acerco a mi y me pregunto: ¿Hola, que tal estas?, que aproveche, al mismo tiempo que me decía esto me dio unas palmaditas en el hombro y siguió su camino dirección a la cocina con tranquilidad y en silencio, estos momentos, que son muy pocos, para mi son muy gratificantes.
Deambula por la casa muy tranquilo, pasadas las diez le siento en su sillón, mira la televisión en silencio y se duerme a las once y media.
28-02-2019 Jueves
09:45_Le despierto hablándole con un tono bajo y tocándole la cara y la barriga, esta muy adormilado y le intento despertar cada cinco minutos hasta que veo que deja los ojos abiertos, va muy tranquilo y en silencio al baño, una vez dentro empieza a hablar muy nervioso e inquieto, en cada intento por desvestirle se enfada y alza la voz protestando o insultando, con bastante dificultad consigo bajarle el pantalón y cambiarle el pañal, tiene la ropa seca y creo conveniente no ducharle ni asearle en este momento.
Desayuna bien aunque no para de decir su coletilla con un tono algo elevado y con repeticiones muy seguidas, mientras pinta y trascurre la mañana se va tranquilizando, pasado el medio día se levanta pidiendo hacer caca, con palabras y y con el gesto inconfundible de llevarse las manos a la cintura,, le siento en el váter , acepta la indicación sin a la primera y sin poner ninguna pega, lleva unos diez minutos sentado y no es capaz de hacer nada, en todo momento estoy con el, dándole un masaje en círculo en la barriga, apretando con mis manos intento acelerar el proceso, no consigue hacer de vientre y nos vamos a andar por la casa, media hora despues vuelve a pedir hacer caca, le vuelvo a sentar con su colaboración, esta muy nervioso pero aguanta sentado, al cabo de varios minutos le indico que se levante un poco y le pongo un pequeño enema, (MICRALAX), al ponérselo alza la voz diciendo: me pincha, se sienta otros tantos minuto y si sigue sin hacer nada, (hoy es el séptimo día sin hacer de vientre).
14:00_Come medio plato de alcachofas , gelatinas y un kiwi, esta muy tranquilo y en silencio, andamos unos minutos por la cocina y le llevo a su sillón, en pocos minutos se queda dormido.
17:00_Le despierto, desde la mesa le enseño el zumo y se levanta inmediatamente nada mas verlo, esta reacción era la habitual en el antes de que estuvieras dias atrás comiendo muy mal por causa de la medicación que tomó, se lo bebe emn un periquete y pinta muy tranquilo y en silencio.
A las seis de la tarde se empieza agitar, sigue pintando pero ya sin parar de decir su coletilla y con bastante inquietud, se levanta en varias ocasiones durante toda la tarde, anda unos minutos y le vuelvo a sentar en todas ellas, compagina el pintar sus dibujos con los levantamientos ocasionales, acepta bien mis indicaciones.
20:00_Le llevo a la cocina, me acompaña mientras preparo la cena, esta algo nervioso e inquieto deambulando a mi lado.
20:45_Cena bien, no para de hablar pero esta tranquilo, reposa la cena un buen rato , le siento en el váter, esta vez sin que lo pida el, con la esperanza de que haga caca ya que esta bastante tranquilo, no se pierde nada por intentarlo, en esos momentos conversamos, le digo algunas tonterias y se ríe, pasados unos quince minutos le levanto y andamos un rato por las habitaciones, le llevo a su sillón, mientras ve la televisión se queda dormido sobre las once de la noche.
01-03-2019 Viernes
09:45_Le despierto, parece estar muy tranquilo, al levantarle se empieza agitar, le quito la camisa sin problemas, al intentar que se siente en la taza del váter para quitarle el pantalón se desorienta de tal manera que no acepta mis indicaciones y hablando con un tono muy nervioso, va cogiendo todos los objetos que va viendo en el baño, le hablo sin parar sobre cualquier cosa, le hago gestos indicándole que mire el techo o un rincón del baño, le despisto diciéndole cualquier cosa que le suele llamar la atención, le digo que hay un ratoon en el suelo, una avispa en el techo etc, le quito el pantalón estando el de pie, mientras ninguno de los dos paramos de hablar, una vez desnudo entra bien en la ducha todo vuelve a la normalidad diaria, se deja vestir bien y al mismo tiempo se va tranquilizando.
Desayuna un zumo solamente hoy, quiero que no coma mucha comida hasta que consiga hacer caca, (el pequeño enema de ayer y el duphalac no parece ser suficiente),
11:00_»Me cago, me cago», dice Tomás, le siento en el váter rápidamente, en el baño estamos su hija, Pichi y yo acompañándole, no consigue hacer nada pasados unos minutos y le pongo un pequeño enema como el de ayer, con mucho esfuerzo, por fin consigue hacer de vientre.
En el momento que Tomás estaba haciendo un gran esfuerzo para evacuar, Loli y yo animábamos con gritos y vítores, hasta el perro «Pichi» parecía ponerse contento ladrando sin parar debajo de nosotros tres, una gran anécdota en el día a día de Tomás y nuestra.
Tras ocho días sin hacer caca y una vez solucionado el problema, percibo en el, algo mas de claridad mental, una persona que no esta con el a diario, probablemente no lo podría percibir como lo hago yo.
11:45_Salimos de paseo, esta tranquilo, sin parar de hablar, de vez en cuando se nos cruza alguna persona o ve un autobús y suelta alguna palabrota al aire. Volvemos a casa y deambula cambiando de sitio algunos objetos.
14:00_Come bien, despacito, pinta sus dibujos muy tranquilo y en silencio, pasadas las cuatro se levanta el solo y se acopla en su sillón, se duerme hasta la hora de la merienda.
17:15_Merienda bien, acto seguido se vuelve a levantar y nuevamente va directo al sillón, se queda super tranquilo, en silenció y con cara sonriente durante toda la tarde, es una de las tardes mas tranquilas que recuerdo hasta la fecha de hoy.
20:15_Lega su hija del trabajo, interactúa con Tomás y se levanta del sillón algo nervioso, deambula diciendo su coletilla hasta la cena, muy despacito se toma dos gelatinas y dos cucharadas de ensalada, se levanta y deambula levemente nervioso, pasadas las diez de la noche se sienta en el sofá, entre medias de Loli y yo, no para de hablar, nosotros no decimos ni una palabra, solo tenemos contacto físico, le tocamos las piernas , el pelo o la tripa, sobre las once cierra los ojos y sigue hablando mas de 15 minutos hasta que se queda dormido.
04-03-2019 Lunes
10:15_Le levanto, (llevo cerca de una hora intentando despertarle, abría los ojos y los cerraba al instante), se deja desvestir bien, entra en la ducha sin problemas, se deja vestir muy bien, conversando y de buen humor, desayuna muy bien, diciendo su coletilla con un tono relajado.
Salimos de paseo, va tranquilo, sin parar de hablar durante todo el trayecto, volvemos a casa, sigue bastante tranquilo y hace caso a todas mis indicaciones, mientras me acompaña en la cocina, colabora y pela una patatas, normalmente le indico yo que las pele, a veces con una pregunta directa también las suele pelar, ¿Tomás, quieres pelar patatas? el responde que si, hoy, sin decirle nada, le enseñé las patatas, le di el cuchillo y se puso a pelarlas.
14:00_Come bien, al ritmo habitual que tenia antes de ponerse enfermo y estar varios días comiendo muy mal, pinta sus dibujos diciendo su coletilla con tono bajo, a las cuatro de la tarde se levanta y deambula moviendo objetos de lugar, le siento otra vez, pinta un rato y se vuelve a levantar hasta la hora de la merienda.
17:00_Merienda bien, hasta las siete de la tarde pinta y deambula intercalando las dos acciones, a las siete de la tarde se acerca al sofá, se sienta a mi lado y se queda tranquilo y en silencio mirando la televisión hasta la hora de la cena.
20:45_Le enseño el plato de la cena desde la mesa, al verlo se levanta el solo, dirección a el, cena tranquilo y en silencio, nada mas terminar de cenar empieza a decir su coletilla y se levanta, se tropieza con la silla y se cae al suelo, su primera reacción es blasfemar, acto seguido me da las manos y le levanto con ayuda de la abuela, medía hora despues hago comentarios sobre la caída, le pregunto si se acuerda, por las respuestas que me da tengo la sensación que si la recuerda, por suerte no se hizo daño ni heridas, mira la televisión un rato diciendo su coletilla y sobre las once de la noche se queda dormido.
05-03-2019 Martes
08:15_Se despierta el solo, esta muy tranquilo y de buen humor, se ríe de cualquier gesto que le hago, es muy temprano, antes de levantarle conversamos un rato hablando nuestras charlas habituales en las que se ríe con frecuencia, se deja desvestir muy bien, simplemente con decirle lo que voy a hacer el colabora quedándose quieto, entra muy bien en la ducha , se deja duchar bien, y vestir aun mejor, en todo momento conversando y de buen humor, desayuna bien, diciendo su coletilla con un tono bajo y pausado, pinta un dibujo durante un buen rato, pasadas las once de la mañana se levanta a deambular y mover objetos de sitio, tiene un tono de voz algo mas alto aunque sigue estando tranquilo.
12:00_Llega la chica de la limpieza, se sienta con el a pintar dibujos, interactúa con el un par de horas, esta tranquilo y conversador con ella, la abuela suele enfadarse cuando viene un desconocido o una persona que habitualmente no esta en el núcleo familiar, se sienta en el sofá, se hace la dormida o deja de hablar hasta que se va, en este caso , la chica intenta interactuar con ella, la respuesta de Dolores es el silencio y mirar para la ventana, en alguna ocasión intenta coger al perro para sacarle de paseo, digamos que esto es una manera de ella para evadirse de los desconocidos, ella no sabe cogerle con la correa o no la encuentra, previamente yo la escondo ya que ella no debe de salir sola a la calle, me suele preguntar donde esta la correa, yo siempre la digo que la cogió Mario, su nieto, al echar la culpa a alguien que no se encuentra en ese momento, desiste de intentar sacar a Pichi y se vuelve a sentar con cara de enfado, si la dijera que no es hora de sacarlo o que ella sola no puede, se enfadaría aun mas, hay que mentirla, decirla lo que necesita oír para evitar desencuentros, cuando la chica se va suele volver a su estado de animo habitual o seguir en silencio dándole vueltas a la cabeza sin hablar ni contestar a cualquier pregunta o conversación que yo inicie con ella, la mejor solución a esta situación es dejar pasar el tiempo y con mano izquierda interactuar con ella poco a poco, a las pocas horas ya no recordara su actitud y por tanto lo negará si surge la conversación, por hacer la prueba en alguna ocasión, pasadas unas cuantas horas y estando ya en su estado habitual, la pregunté el porque de su enfado con la chica o algún desconocido que interactuó con Tomás y no lo recordaba o lo negaba.
Dolores suele tener estas actitudes por varios motivos, cuando alguien interactúa con Tomás lo hace con un tono calmado y con sentido del humor, ella piensa que se están riendo de Tomás, incluso a mi , que estoy a diario con ellos, en varias ocasiones, no muchas, me lo echo en cara y se enfado conmigo, aunque lo mas normal es que al hacerle reír me hago cómplice de Dolores haciéndola colaboradora de esos momentos, otro de los motivos es que ella cree que esta en sus plenas facultades mentales y es ella quien debería estar con tomas cuando no estoy yo, al estar con un desconocido a solas, y ver que están pendiente de el para cuidarle o atenderle se siente desplazada, querría cuidarle ella pero en el fondo y aunque no lo reconozca sabe que a ella también le sucede algo,
14:15_Come muy bien, algo despacito, al terminar su comida se levanta y deambula por la casa, le siento a pintar un par de veces y seguidamente se vuelve a levantar, sobre las cuatro de la tarde se sienta el solo en su sillón y en pocos minutos, mientras no para de decir su coletilla se queda dormido.
17:15_Se despierta el solo, le siento en su silla y merienda muy bien. acto seguido se levanta y deambula por la casa en silencio, a las seis y cuarto le siento en el sofá, a mi lado, se tira toda la tarde tranquilo y en silencio mirando la televisión al mismo tiempo que pinta un dibujo que le pongo en la mano.
20:30_Le enseño la cena desde la mesa, se levanta el solo del sofá y va directo a su silla, cena muy bien, terminando de cenar empieza a decir su coletilla, se levanta y deambula hablando con un tono de voz bastante alto, excepto un par de intentos en el que lo senté y aguanto 2 minutos sentado en cada uno de ellos, no dejo de andar por la casa hasta la hora en que se durmió, sobre las once y media de la noche.
06-03-2019 Miércoles
10:00_Le voy despertando hablándole al oído y tocándole la cara, quience minutos despues abre los ojos por completo, al levantarle empieza a decir su coletilla con un tono bastante nervioso, pone pegas para desvestirle, con paciencia tardo unos minutos en hacerlo, no quiere entra en la ducha, se da la vuelta un par de veces justo al entrar, con mi cuerpo junto al suyo le voy guiando hacia la ducha, con el roce y sin hablarle inicia el camino y no le doy opción a desviarse, le ducho con alguna queja por su parte pero sin problemas, se deja vestir bien aunque sigue algo agitado y desorientado.
Empieza a desayunar, al minuto se levanta y deambula bastante nervioso, le vuelvo a sentar y come un poco mas, repetimos la misma operación varias veces, comiendo un poquito cada vez que se sentaba termino de desayunar bastante bien.
11:30_Aguanta sentado en sus silla, al mismo tiempo que pinta sus dibujos se va tranquilizando, pasada la una de la tarde se vuelve a levantar, deambula aumentando su nerviosismo por momentos.
14:00_Aunque sigue algo nervioso come bien, no cesa de decir su coletilla mientras va comiendo, cuando termina de comer se levanta al mismo tiempo que dice que se esta cagando, le siento en el váter y hace caca, andamos cinco minutos por la casa y le siento en la silla , le doy un dibujo y pinta tranquilo y en silencio, a las cuatro de la tarde se levanta y deambula moviendo objetos en silencio, hasta las seis de la tarde tiene intervalos de movimientos por la casa y y pintar sus dibujos, a dicha hora le siento en el sofá conmigo, esta tranquilo, en silencio y algo adormilado.
20:00_Se levanta del sofá algo nervioso, me levanto con el y lo llevo a la cocina a hacer la cena, algo mas tranquilo cena muy bien, nada mas terminar de comer se levanta muy nervioso e inquieto, le pregunto si quiere mear o cagar y me responde que si, le siento en el váter, ya tiene el pañal mojado y se lo quito cuando esta sentado, se levanta al mismo tiempo que se va subiendo el solo el pantalón, intento evitarlo para poder ponerle el pañal pero esta muy nervioso y se enfada mucho, hace un amago de agredirme con una mano mientras sujeta el pantalón con la otra, dejo que se lo suba , lo intentare minutos despues, siendo casi las once de la noche sigue bastante nervioso y deambulando, le llevo al baño para ponerle el pañal, (es imprescindible ponérselo antes de que se pudiera sentar y dormir), hablándole mucho y despistándole haciendo que mire el espejo y con las manos en el lavabo, le bajo el pantalón de un tirón, se revuelve hacia mi, le indico afirmativamente que ponga las manos en el lavabo, las coloca en el y le pongo rápidamente el pañal, sigue deambulando un ratito mas, le siento en su sillón, hablando con un tono nervioso se le van cerrando los ojos, a las once y media se duerme.
00:30_Se despierta repitiendo su coletilla muy deprisa con un tono de voz muy nervioso, tiene flemas, algunas las escupe y otras se le quedan en la boca las cuales se las sacamos con pañuelos de papel, aunque su sillón esta en posición estirada, saca una pierna por un lado y se consigue levantar, al hacer esfuerzo hacia adelante el sillón se balancea como un columpio de los niños, deambula muy nervios e inquieto, moviendo objetos por todas partes.
Despues de haberle sentado sin éxito en sus sillón en varias ocasiones, nos dan las cuatro de la madrugada, le vuelvo a sentar en su sillón y se queda dormido a la media hora mientras no para de decir su coletilla, cada día que pasa queda mas claro que cualquier molestia física influye negativamente en el estado de Tomás.
07-03-2019 Jueves
10:00_ Tras una noche algo movidita, le voy despertando poco a poco, ya con los ojos abiertos le sueno la nariz y escupe varias flemas en un clínex, al levantarle esta algo agitado, no deja de hablar su coletilla con un tono nervioso y sin pausa, de camino hacia el baño coge cualquier objeto que se encuentra por el camino, al poner yo la mano y sin decirle ni una palabra me los va dando, se deja desvestir bien, le aseo sin meterle en la ducha, le pongo toda la ropa limpia, probablemente hubiera entrado sin ningún problema en la ducha, pero al tener flemas prefiero no ducharle, cualquier precaución con Tomás para que no tenga ninguna molestia física es poca. Desayuna bien, algo despacito y sin parar de decir su coletilla, aun con un tono bastante nervioso y algo inquieto por la mucosidad que tiene.
11:30_ se encuentra algo mas tranquilo, aun sentado en su silla, tiene menos mucosidad, salimos andando ambos de paseo al patio de la urbanización, damos un paseo por el sol, se le nota cansado y descansamos en un banco, pasada una hora volvemos a casa, esta mas tranquilo, le siento a pintar y aguanta pintando tranquilamente hasta la hora de la comida, con un tono de vos mas calmado.
14:15_Le pongo la comida, en principio la mira pero no empieza a comer, no abre la boca cuando le intento dar su medicación escondida en trocitos de pan de molde con un poquito de mantequilla untada, lo normal es que los coja el solo antes de empezar a comer cuando se los pongo a la vista, le encantan, le levanto con la intención de cambiarle de situación, damos un paseo de unos minutos por los pasillos, le vuelvo a sentar y empieza a comer, pocos minutos despues se pone muy nervioso, tiene una flema bastante grande en la boca y no la escupe en el pañuelo cuando se lo indico, le llevo al baño, le afirmo que escupa en el lavabo y consigue expulsarla, le vuelvo a sentar y come muy bien, tomo parte de su medicación en un trocito de pan y el resto en un gajo de mandarina, despues de comer se encuentra muy tranquilo y ya pintando un dibujo,
16:00_Se levanta de la silla y va directo al sofá, se sienta a mi lado y se queda dormido, le despierto a las cinco y cuarto, se toma su merienda muy bien, tranquilo y en silencio, disfrutando del zumo, con el dibujo en la mesa y el lápiz en la mano me mira a mi y a la televisión durante una hora, con semblante de tranquilidad en su cara.
18:00_Se levanta sigiloso como un gato y nuevamente se sienta a mi lado en el sofá, descansa muy tranquilo hasta la hora de la cena, necesita descansar e interactúo lo menos posible con el en toda la tarde, la abuela se dirige a el en varias ocasiones, esta tan tranquilo que solo la mira sin contestarla y sin inquietarse.
20:40_Cena bien, terminando de cenar se le empieza a caer algo el moquillo, algo nervioso empieza a decir su coletilla, se levanta y deambula por la casa, anda bastante encorvado, se le nota un gran cansancio físico, antes de las diez de la noche le siento en su sillón, no deja de hablar pero aguanta sentado, a las once de la noche ya esta dormido.
08-03-2019 Viernes
06:00_Se despierta muy nervioso y sin parar de decir su coletilla con un tono de voz alto y sin pausa, tiene un poco de fiebre, 37 grados, le ponemos un paño húmedo en la frente y al mismo tiempo se levanta, deambula por la casa hablando sin parar, le damos un paracetamol mezclado con gelatina y un chorrito de agua, todo triturado y con una textura ideal para Tomás, se lo vamos dando a cucharadas, puesto que el no lo coge el vaso sus manos, tardamos mas de una hora en conseguir que se tomara por completo el medicamento.
08:00_ Se encuentra mas tranquilo, le siento en su silla y le pongo un descafeinado con una tostada, toma unas cucharadas pero no termina de comer bien, le doy una gelatina y una madalena, lo acepta mejor y se lo come bien, aprovecho la ocasión y le meto su medicación en la madalena.
Inmediatamente después de desayunar se levanta y deambula por la casa, sigue sin parar de hablar pero se le nota mas calmado, sobre las nueve de la mañana le llevo al baño, le cambio el pañal y le aseo lo máximo posible sin desvestirle, por suerte hoy tenia la ropa seca, y al asearle tardo poco en hacerlo y no doy pie a que se pueda a agitar mas de lo que ya esta esta.
Me acompaña en la cocina mientras preparo la comida, diciendo su coletilla tranquilo, sentado en el taburete mirando lo que estoy haciendo y por momentos algo inquieto moviendo algún objeto.
11:00_Le siento en su silla, le pongo un dibujo y pinta tranquilo y en silencio, dejó de hablar a los pocos minutos de empezar a pintar. FOTOGRAFIA PINTANDO.
La experiencia que estoy adquiriendo cuidando a Tomás, me indica que posiblemente lo mas conveniente para el, es que lo cuiden e interactúen con el a diario las mismas personas, ya sea por mi forma de hablarle o el tono de voz que utilizo en cada momento, el acepta en un mayor porcentaje mis indicaciones, en ocasiones me pierde de vista y se levanta para ir a buscarme, me encuentra y no se separa de mi lado, al estar a diario con Tomás intuyo lo que quiere por los movimientos, gestos o palabras que dice.
14:15_Le pongo un plato de arroz, no come ni acepta las cucharadas que yo intento darle, le pongo liquido a la vista y coge inmediatamente el vaso y se bebe muy bien un zumo de piña con gelatina, parece que lo solido no lo acepta, tal vez por el malestar físico al tener algo de mucosidad o por su aspecto visual, digo por su aspecto ya que instantes despues se comió tres boquerones que le puse delante sin problema, algo despacito eso si, y una mandarina, cuando esta constipado muchas de las comidas que normalmente come muy bien y se que le gustan no las come, despues de comer se queda dormido en la silla, por seguridad le coloco una silla a cada lado y varios cojines en cada una de ella, dejo que duerma la siesta en su silla, de hecho, durante toda su vida era habitual en el quedarse traspuesto despues de comer.
17:00_Le despierto y merienda muy bien, tranquilo y en silencio, pinta durante buena parte de la tarde muy calmado. sobre las siete y media empieza a decir su coletilla, expulsa una flema bastante grande, se levanta y deambula moviendo objetos, según avanza el reloj se va agitando cada vez mas.
20:45_Cena regular, se come la mitad de la comida, toma bastante liquido y con eso es suficiente para el, habla con un tono de voz bajo, se le nota cansado, le siento en su sillón y a las diez de la noche ya esta profundamente dormido, no le despiertan ni los ladridos de los perros aunque lo hagan a su lado ni con el sonido de la televisión, es una suerte que Tomás tenga un sueño muy profundo, no quiero imaginar como hubiera sido cuidarle si se despertara al oír cualquier ruido, teniendo en cuenta que los dos perros que conviven con nosotros ladran a cada instante.
Fin de semana 9 y 10 de marzo 2019
El Sábado esta en su linea habitual, nada que recalcar, el Domingo se encuentra muy nervioso e inquieto, moviendo objetos durante todo el día, lleva cuatro días sin hacer caca y se empieza anotar en su estado, el domingo se quedo dormido a las once de la noche.
11-03-2019 Lunes
10:10_Le despierto, se encuentra tranquilo , a los pocos minutos le levanto y empieza a decir su coletilla con un tono bajo y pausado, va muy bien al baño, se deja desvestir muy bien, entra en la ducha sin problemas al mismo tiempo que se niega verbalmente, se deja duchar sin quejarse y vestir muy bien.
Desayuna muy bien, se come todo lo que le pongo a un buen ritmo, al terminar de desayunar y estando aparentemente tranquilo empieza a añadir palabras nuevas a su coletilla, dos, dos, revilon y poro poro revilon, probablemente tendrá alguna molestia leve fisiológica al llevar varios días sin hacer caca.
Tras estar una larga temporada con Tomás, escuchando sus palabras y viendo sus reacciones con las personas, animales y cosas diariamente, me viene a la cabeza una hipótesis de lo que debe sentir una persona con demencia en grado 3 en su día a día.
Cuando una persona sueña, en ocasiones disfruta de la experiencia o en otras tiene una pesadilla y tal vez lo pase mal, en estos dos aspectos hay una cosa en común, y es que nadie tiene el control al estar dormido, mi reflexión es que Tomás vive en un continuo sueño a diario aunque este despierto, cualquier cosa que haga no la controla o será momentáneo dicho control, olvida cualquier cosa que haga instantes despues de dejar de hacerla, hace y dice cosas repetidamente sin tener elección a parar cuando el quisiera, el resto somos actores secundarios que viven dentro de su cabeza, le hacemos reír como podría pasar en un sueño, le hacemos disfrutar, ya sea en los paseos o degustando las comidas y bebidas, imagino que tendrá momentos en los que su mente estará en el limbo, tal vez tenga la sensación de estar dentro de una tormenta en las que las nubes sean grises y negras, nosotros estamos para intentar que estos momentos oscuros sean los menos posibles.
11:30_Salimos de paseo, no para de decir su coletilla pero esta bastante tranquilo, conversamos por el camino hablando nuestro idioma de palabras raras y le hago preguntas concretas a las que responde sonriendo y de buen humor, hablando con las chicas del supermercado se ríe de todo e interactúa con ellas.
13:00_Pide hacer caca, le siento en el váter pero no hace nada, andamos por la casa y repito la acción unas seis veces sin éxito, quiere pero no puede, le pongo un pequeño enema y sigue sin poder hacer de vientre, esta muy nervioso e inquieto deambulando por los pasillos y habitaciones.
14:15_Le siento en la silla y le pongo la comida delante, se levanta en un par de ocasiones antes de empezar a comer, unos minutos andando y le vuelvo a sentar, al tercer intento empieza a comer, come correctamente, terminando de comer se vuelve a levantar y deambula muy inquieto por todas partes, despues de varios intento por sentarle para que pinte y se relaje, a las cuatro de la tarde se queda sentado y en silencio al mismo tiempo que empieza a pintar sus dibujos.
17:15_Merienda muy bien un zumo, sigue pintando tranquilo, diciendo su coletilla en tono normal y con pausa,
18:00_Se levanta, deambula por la casa muy inquieto moviendo todo lo que ve por el camino, hablando sin parar, se tira toda la tarde en este estado, intento sentarle en varias ocasiones pero se levanta rápidamente.
20:30_Adelanto la cena unos minutos con la intención de que se relaje y se siente, cena bien, despacito, no deja de hablar al mismo tiempo que va comiendo, se nota su intranquilidad por no poder hacer de vientre, termina de cenar y se levanta nuevamente, deambula por la casa hablando con un tono de voz en el que se le nota cansado, le siento varias veces en sus sillón y se vuelve a levantar, dejando pasar un tiempo prudencial,(15 o 20 minutos) considero importante insistir la veces que sean necesarias hasta que aguanta sentado, a las once de la noche ya esta dormido en su sillón.
12-03-2019 Martes
09:00_Se despierta el solo, mira al frente tranquilo y en silencio, pasados tres minutos le levanto, empieza a decir su coletilla con un tono de voz suave y pausado, se deja desvestir muy bien, al llevar varios días sin hacer caca le siento en el váter, esta acción la suelo hacer en estos casos, aunque el no lo pida o no haga ningún gesto que me lo pudiera indicar, en alguna ocasión le senté de esta forma y llegó a hacer de vientre.
Se encuentra tranquilo, llevando unos diez minutos sentado en el váter le pongo un micro enema, comienza a hablar en un tono mas alto y empieza a hacer de vientre, hace poca cantidad y según pasan los minutos se va inquietando cada vez mas, se levanta, le vuelvo a indicar que se siente y hace otro poquito de caca, y se vuelve a levantar, así estuvimos cerca de una hora, se levanto y se sentó en unas ocho ocasiones, en cada intento hacia un poco de caca, aun así no expulso mucha cantidad de heces. Del váter va directamente hacia la ducha, entra el solo, le dirijo con una indicación verbal y poniendo mi cuerpo contra el suyo, obstruyendo cualquier otra dirección que pudiera tomar, esta algo nervioso pero se deja duchar, con alguna pequeña negativa, le visto sin problemas.
10:15_Desayuna bien, un poco despacio, diciendo su coletilla sin pausa con un tono bastante nervioso, deambula por la casa un buen rato, le hablo lo menos posible y se va tranquilizando.
11:30_Le siento en la silla y empieza a pintar, pasados unos minutos se queda en silencio y con semblante de relajación al mismo tiempo que sigue con su tarea, media hora antes de comer se levanta y deambula levemente inquieto, diciendo su coletilla con un tono de voz en el que yo dudo si esta nervioso y tranquilo.
14:00_Come bien, de nuevo un poco despacito, al terminar se levanta el solo y se sienta en su sillón, se queda tranquilo y en silencio, la sobremesa es el momento del día en el cual yo me puedo relajar y descansar un buen rato, ya sea por que Tomás esta durmiendo la siesta o por que esta pintando, ya sea en silencio o hablando sin parar, en ambas situaciones se encuentra en el mismo sitio sin deambular.
16:00_Se levanta del sillón, le dirijo a su silla, le siento y pinta sus dibujos, diciendo su coletilla en un tono normal y aparentemente tranquilo, cuando Tomás se encuentra tranquilo y en silencio, el detonante mas frecuente para que se inquiete y se ponga nervioso es la abuela o Pichi, hoy por ejemplo, el perro merodeaba alrededor de Tomás, el lo ve e intenta tocarle, el perro se revuelve gruñendo, ladra e intenta morderle, al mismo tiempo la abuela le dice a Tomás que no toque al perro, ella cree que el perro se enfada por culpa de Tomás, el resultado final es que el se despeja y se levanta, este resultado de hoy es el mas suave que puede ocurrir, en ocasiones se desencadena todo mas o menos del mismo modo y se produce otro resultado mas complicado, Tomás se altera , se va detrás del perro para darle una patada, insultándole al mismo tiempo, la abuela se enfrenta a Tomás y el se enfrenta también a la abuela, la solución es llevarme a Tomás a otra instancia de la casa y esperar que pase la tormenta,
17:00_Merienda bien y sigue pintando hablando sin pausa, pasadas las seis de la tarde se levanta y deambula por la casa, hasta las siete de la tarde le siento en varias ocasiones , pinta unos minutos y se vuelve a levantar a deambular, en el trascurso de la tarde va aumentando su nerviosismo y su tono de voz.
19:00_Le llevo a la cocina, empiezo a preparar la cena, interactúo con el diciéndole que mire cualquier cosa que estoy haciendo y así se vaya tranquilizando mientras mira, por momentos parece estar mas tranquilo pero no cesa en su empeño de mover objetos y deambular por la cocina y el pasillo. La abuela interactúa con el, le dice que se siente en su sillón, el se pone mas nervioso al escucharla, tras haber terminado un tratamiento en el cual tomaba una medicación bastante fuerte la cual la dejaba agotada, cada día que pasa ella tiene mas fuerza física e interactúa mas de lo normal con el a diario.
20:30_Cena bien, despacito, no deja de decir su coletilla mientras cena y se le nota nervioso, termina de cenar y se levanta a deambular bastante inquieto al mismo tiempo que va moviendo objetos que se encuentra por el camino, poco antes de las diez le siento en su sillón, aguanta sentado hablando sin parar, a las diez de la noche se duerme.
13-03-2019 Miércoles
08:30_Se despierta el solo, se encuentra muy tranquilo y en silencio mirando fijamente el techo, no le hablo y dejo que este así una media hora, en el momento de levantarle empieza a decir su coletilla, al llevarle al baño se encuentra muy desorientado, da una vuelta ala mesa, quiere ir hacia la puerta de la calle, la cocina y el pasillo, quiere dirigirse a todas partes excepto al camino que yo le indico, dejo que haga todo el recorrido que desea hacer y por ultimo acepta entrar en el baño, no deja de moverse cuando le intento desvestir, lo intento en un par de ocasiones, al tener el pantalón seco, simplemente le cambio el pañal y le aseo con rapidez para que no se ponga mas nervioso e inquieto de lo que ya está.
Desayuna una tostada con mermelada y una gelatina, el zumo y el café no los toma, dice que están amargos, normalmente el zumo se lo toma muy bien a diario y de ahí que todos los días le de su medicación dentro del zumo triturándolo con la batidora, excepto la quetiapina y el rivotril que se lo doy a parte mezclado con otros alimentos, con el descafeinado estoy viendo que cada día que pasa desde que tomó antibióticos y jarabe le cuesta mas terminarlo, cada día que pasa deja mas cantidad en el plato, lleva desayunando su café desde que le conozco.
Se encuentra muy inquieto y algo nervioso, mientras preparo la comida me acompaña en la cocina sin parar de hablar y de moverse, sobre las once, le siento en la silla y pinta su dibujo sin levantarse hasta la hora del paseo.
11:40_Salimos de paseo, aparentemente nervioso y sin dejar de hablar en todo el trayecto, le voy diciendo palabras y frases con rima, el repite cada cosa que digo y eso me da entender que se encuentra tranquilo aunque aparente estar nervioso, volvemos a casa, deambula unos minutos bastante tranquilo aunque no deja de hablar, le siento en su sillón y mira la televisión tranquilamente, por momentos comenta lo que ve en ella.
14:00_Come bien, tranquilo y en silencio, tras comer pinta sus dibujos igual de calmado hasta la hora de la merienda.
17:00_Merienda bien, al terminar se levanta y empieza a deambular, le siento en varias ocasiones y a los pocos minutos se vuelve a levantar, en el trascurso de la tarde se va poniendo cada vez mas nervioso e inquieto, llega un momento en el que la abuela interactúa con el y le dice que deje de dar vueltas y se siente en el sillón a ver la televisión, el se enfada con ella, la grita y la insulta, ella se enfrenta a el verbalmente y eso le agita aun mas, me lo llevo al pasillo y a las habitaciones para separarlos, volvemos al salón y la abuela vuelve a decirle las mismas palabras, Tomás esta alterado, le doy la vuelta para que no vea a la abuela y al ver la televisión empieza a insultar con un tono de voz muy alto a cualquiera que salga en ella, se enfrenta ala televisión como del mismo modo que se enfrentaría con Dolores, me lo vuelvo a llevar a las habitaciones y pasillo, no para de moverse muy nervioso en toda la tarde, no aparecemos por el salón hasta la hora de la cena.
20:35_Le siento a cenar, mientras cena se va tranquilizando, cuando termina de cenar sigue sentado diciendo su coletilla con un tono de voz bajo, se le nota agotado, sobre las diez de la noche le siento en su sillón, diciendo su coletilla sin pausa se va adormilando, a las diez y media se duerme profundamente.
14-03-2019 Jueves
08:30_Se despierta el solo, esta tranquilo y en silencio, como aun es temprano le dejo media hora mas en su sillón, al contrario que ayer, hoy si interactuó con el, le doy los buenos días y el me los da a mi, le digo alguna tontearía y se ríe, esta de buen humor.
Le levanto, va tranquilo y en silencio hasta el cuarto de baño, se deja desvestir muy bien, entra en la ducha directo y se deja duchar, ya esta diciendo su coletilla con un tono normal y pausado al mismo tiempo que conversamos y se ríe de vez en cuando, se deja vestir bien , colabora aceptando todas mis indicaciones.
Empieza a desayunar, lleva buen ritmo, a mitad del desayuno se levanta y pide hacer caca; me cago, me cago, dice Tomás, le siento en el váter, tras varios minutos sentado no consigue hacer nada, le llevo a la silla y sigue desayunando pero algo mas despacio,, se vuelve a levantar y lo llevo otra vez al baño, esta vez pasados unos minutos le pongo un pequeño enema, «Micralax», aun así tampoco es capaz de hace de vientre, a cada momento que pasa se va poniendo mas nervioso e inquieto, andamos por la casa unos minutos, tras de sentarle en el váter en varias ocasiones y no poder hacer caca nos han dado las diez y media de la mañana, me da unas palmadita en la espalda y me pide la mano a su manera, me demuestra su agradecimiento con esos gestos, se podrían interpretar como un acto de lucidez, en pocas ocasiones tiene estas reacciones de agradecimiento, mi padre con alzhéimer también me las demostró y en momentos inesperados por mi. despues de este agetreo matutino se sienta en su sillón y se queda muy tranquilo y en silencio mirando la televisión.
12:00_Salimos de paseo al patio de la urbanización, no hemos dado 50 pasos y se pone algo nervioso, vuelve a pedir hacer caca, volvemos rápidamente a casa, le siento en el váter y esta vez tampoco consigue hacer nada, andamos de nuevo por la casa a ver si esperando que al moverse le sea mas fácil evacuar, le siento a pintar un dibujo y un poco nervioso aguanta sentado hasta la hora de la comida.
Ya van varias semanas en la cuales le cuesta hacer caca y cuando lo consigue han pasado varios días entre una y otra, los micro enemas y el duphalac diario no parecen ser de gran ayuda.
14:00_Come muy bien, a buen ritmo y sin pausas, cuanto mas días lleva sin hacer caca menos cantidad de comida le doy, tras comer pinta un dibujo bastante tranquilo, diciendo su coletilla en tono bajo y pausado.
16:00_Se levanta y deambula por la casa, pasados unos minutos le vuelvo a sentar y sigue pintando, a los 10 minutos se vuelve a levantar, aparentemente no esta nervioso pero si muy inquieto, hasta las siete de la tarde en cada ocasión que le siento a dibujar no aguanta mas de diez minutos y se levanta, pasadas las seis de la tarde le siento en el sofá un par de veces pero se levanta del mismo modo pasados unos minutos, a las siete de la tarde, en un nuevo intento, ya se queda tranquilo y en silencio en el sofá, le doy un dibujo y un lápiz y pinta muy tranquilo sin apoyar el papel en ningún sitio, lo sujeta con una mano y con la otra usa el lápiz.
20:30_Cena bien, nada mas empezar comienza a decir su coletilla en un tono algo nervioso, terminando de cenar se levanta y pide hacer pis, le llevo al baño y le siento en el váter, hace caca, poca cantidad, despues se va tranquilizando, anda por la casa ya con un tono de voz mas calmado, le siento en su sillón poco antes de la diez de la noche, en media hora se duerme.
15-03-2019 Viernes
09:30_Le despierto hablándole en voz baja al oído, se encuentra tranquilo y de buen humor, va muy bien al baño, se deja desvestir, duchar y vestir sin poner ninguna pega ni enfado, colabora y se ríe mientras conversamos.
Al empezar a desayunar ya esta diciendo su coletilla, se come muy bien la tostada con margarina y mermelada pero el zumo y la gelatina no se lo toma, le doy una cucharada de zumo y ya no acepta mas, dice que esta picado, normalmente el zumo se lo toma sin problemas y del tirón, para hacer una prueba, le preparo otro zumo en el cual no echo ninguna medicación, tampoco lo quiere, en las ocasiones que no se toma el zumo sea el motivo que sea, en el transcurso de la mañana se lo voy ofreciendo y al final termina tomándoselo. Hasta la hora del paseo me acompaña en la cocina mientras preparo la comida y ponemos y tendemos una lavadora, no se separa de mi.
12:00_Salimos de paseo, esta tranquilo y hablando sin pausa, describe las cosas que nos vamos cruzando por el camino, coches, autobuses, etc, también saluda a algunas personas que se nos cruzan, repite las frases o palabras que yo voy diciendo, por ejemplo: cara huevo , cara huevo, cara huevoo pinki pinki, le hacen gracia y al decirlas el se ríe.
13:15_Volvemos a casa, al levantarle de la silla empieza a decir su coletilla con un tono de voz levemente nervioso, le siento a pintar un dibujo y aguanta sin problema hasta la hora de la comida.
14:00_Come muy bien, a buen ritmo, despues de comer deambula por la casa sin parar de hablar, le siento en la silla a pintar en un par de ocasiones, a los pocos minutos se levanta y sigue deambulando.
16:00_Le vuelvo a sentar, en esta ocasión ya se queda sentado pintando sus dibujos y al mismo tiempo que los agujerea con el lápiz y va haciendo añicos el folio y tirando los trocitos al suelo, hablando sin pausa con un tono de voz bastante alto, la abuela le dice que se calle y que no tire papeles al suelo, el no la hace caso , esta en su mundo y no le llega alterar, ella recoge los papeles del suelo y desiste de seguir diciéndole cosas.
Habitualmente, despues de comer, Tomas se suele levantar a deambular, hago algún intento por sentarle y se este quieto y tranquilo mientras pinta, hasta pasadas las cuatro de la tarde no suele aguantar sentado mucho tiempo y se vuelve a levantar, tengo la impresión que esta situación es provocada por la presencia de su hija, ya que ella viene a comer a las dos de la tarde y se vuelve al trabajo poco antes de las cuatro, en esas dos hora ella interactúa con el, le habla como una hija hablaría a un padre, con mucho cariño y amor, Tomás suele reaccionar de diferente manera cuando le habla Loli, la abuela o yo, cuando le hablan ellas, en numerosas ocasiones el reacciona respondiendo con un tono enfadado, yo le hablo de una forma u otra dependiendo del estado de nerviosismo que le veo y pocas veces me contestó enfadado, curiosamente minutos despues de irse Loli a trabajar, en el siguiente intento por sentarle suele aguantar sentado pintando ya sea en un estado de nerviosismo o estando mas tranquilo, pudiendo estar sin levantarse un par de horas o mas si nadie le levanta.
19:00_Le siento a mi lado en el sofá, se encuentra mas tranquilo, conversando conmigo sin pausa, de buen humor, en algunas ocasiones que tomas esta hablador y riendo conmigo o cualquier otra persona, la abuela se enfada y se queda en silencio, ella piensa que cuando ocurre esto es por que se están riendo de el.
20:40_Le enseño el plato desde la mesa, tranquilo y en silencio se levanta del sofá y se sienta en su silla el solo, cena muy bien, a buen ritmo, despues de cenar se queda tranquilo y en silencio saboreando su chupachup mientras mira la televisión, pasadas la diez de la noche se levanta de la silla, empieza a hablarnos a Loli y a mi que estamos en el sofá, se sienta entre los dos, mientras le escuchamos se queda dormido en una media hora, hoy duerme en el sofá.
18-02-2019 Lunes
09.15: Aunque lleva durmiendo mas de 11 horas se encuentra bastante dormido y le voy despertando poco a poco, hablándole al oído y con contacto físico, va bien al baño y se deja desvestir sin problemas, al indicarle que entre en la ducha se desvía hacia las bisagras de la puerta del baño e intenta abrirla, interponiéndome en su camino, hablándole lo menos posible y con algún gesto le reconduzco hacia la ducha, entra bien , se deja duchar bien y vestir bien.
Desayuna muy bien, hoy es el primer día que le doy toda su medicación machacándola y esparcida por los trocitos de sus tostada, por encima del polvillo de la medicación le echo mermelada y se lo come muy bien, se bebió todo el zumo y no noto nada extraño en la tostada.
Pinta un dibujo, aunque aparentemente esta tranquilo diciendo su coletilla sin pausa en algunas ocasiones pinta los dibujo rellenando lo que ve en ellos dibujado, en el día de hoy no tiene en cuanta los dibujos y pinta todo el folio rellenándolo por todas partes descontroladamente, yo deduzco que esta algo nervioso aunque este sentado sin levantarse de la silla en ninguna ocasión, cuando ocurre esto interactuó lo menos posible con el hasta que se vaya tranquilizando, si veo a la abuela merodeando por su campo de visión la distraigo y la busco algo que hacer, por la mañana no suele interactuar con el mucho ya que ella, por costumbre , realiza tareas de la casa, pero no es descartable.
11.30: Salimos de paseo, esta diciendo sin pausa su coletilla con un tono bastante nervioso desde el comienzo, va repitiendo palabras y frases que yo le digo desde el principio, a mitad del paseo hacemos una parada y le doy un boleto de quiniela, se pone a leer los partidos y se va tranquilizando, el resto del camino esta tranquilo y en silencio.
Llegamos a casa, como casi siempre le intento levantar de su silla de ruedas antes de entrar en casa, aunque esta en silencio y aparentemente tranquilo al intentarlo no colabora y se enfada, dice con un tono alto que no, tras varios intentos, dejando unos minutos entre ellos, colabora y le levanto, se deja quitar muy bien el abrigo y complementos, mientras lo hago le hablo diciéndole tontearías y haciéndole preguntas, cualquier cosa que le diga le hace gracia, le enseño la mano abierta pregunto: Tomás, cuantos dedos ves? responde 5 y se ríe, en ese momento me pareció que había tenido un segundo de lucidez, hasta despues de comer se encuentra calmado y de muy buen humor, riendo por cualquier cosa que le diga o haga, desde el momento en el que salimos de paseo y hasta que termino de comer habían pasado unas 3 horas, cambio de estado mental unas 5 veces, para saber las ocasiones en las que cambia de estado diariamente sea cual sea el motivo, tendríamos que apuntarlas, son innumerables.
14.00: Come muy bien y a buen ritmo, al terminar de comer se levanta, empieza a decir su coletilla con un tono bastante nervioso y deambula por la casa, pasadas las 3 pide hacer pis, le intento bajar el pantalón al mismo tiempo que le indico que se siente en el váter y se enfada, ya se lo había hecho en el pañal, (según van pasando las semanas pide en menos ocasiones hacer sus necesidades) , tras varios intentos consigo sentarle en el váter, le quito el pañal, le levanto y se lo pongo de nuevo, se va tranquilizando, le siento en su silla siendo ya casi las 4 de la tarde y pinta sin levantarse sus dibujos, diciendo su coletilla en un tono mas bajo.
17.00: Merienda bien, sigue pintando, sobre las 6 se levanta de la silla y pita un buen rato estando de pie, recorre el perímetro de la mesa pintando todos los dibujos que se encuentra.
19.00: Coge sus dibujos y algún lápiz y deambula por la casa con ellos en las manos, le siento en el sofá en un par de ocasiones y se vuelve a levantar, poco antes de las 8 aguanta sentado conmigo, se queda en silencio y muy tranquilo, sin soltar sus bártulos, mirando la televisión.
20.45: Cena muy bien, tranquilo y en silencio, tras la cena se levanta y deambula por la casa muy tranquilo, conversando con todos, sobre las 10 le siento en su sillón y en media hora ya esta dormido.
19-03-2019 Martes
10.00: Lleva durmiendo cerca de 12 horas, le despierto hablándole al oído, al levantarlo dice que esta mojado, colabora al desvestirle por eso mismo, no quiere entrar en la ducha, se da la vuelta un par de veces, indicándole que entre y poniendo la mano en su espalda al mismo tiempo que le indico el camino con la mano, entra bien, aunque esta bastante nervioso hablando en un tono de voz alto se deja duchar bien.
Aunque está algo inquieto y hace amagos de levantarse, desayuna bien, lleva varios días sin ir bien al baño, cuando hace caca, es poca cantidad, ni los pequeños enemas ni el duphalac le parecen ayudar en este aspecto.
12.00: Vamos al geriatra, tiene la tensión alta, aunque según la geriatra, en su estado puede ser normal tenerla así, le receta MOVICOL para el estreñimiento y nos dice que tenemos que ponerle un enema de cuarto de litro, también añade a su medicación otra pastilla, LYRICA, en principio esta pastilla le debe tranquilizar, ( La geriatra marca unas pautas con toda la medicación de Tomás, pero también nos dice que somos nosotros los que tenemos que decidir que cantidad le daremos diariamente ya que somos quien convive con el y vemos los resultados, en principio le dábamos la menor cantidad posible de medicación, según pasaban los meses íbamos variando la cantidad, a veces le subíamos ligeramente la dosis y pasados los meses y ya con menos fuerza física se la bajábamos)
15.00: Llegamos a casa, se encuentra muy nervioso e inquieto, antes de empezar a comer se levanta de la silla en varias ocasiones, empieza a comer y se va tranquilizando, le doy una gelatina triturada con un chorro de agua mezclado con su primer movicol, aunque despues de comer esta algo adormilado, se levanta, intenta tocar al perro y este le intenta dar un mordisco en la mano, Tomás se altera, grita y se va hacia el perro para darle una patada, le doy una vuelta por la cocina y le siento en su silla, le pongo unos dibujos, empieza a pintar y en pocos minutos se tranquiliza, se queda en silencio garabateando los dibujos.
17.00: Le doy un par de gelatinas solamente, una de ellas batida con un chorro de agua, mi intención es darle poca comida hasta que consiga hacer caca, la ultima vez que hizo fue el domingo, pero muy poca cantidad.
18.00: Se levanta de la silla muy nervioso, aunque no pide ir al baño, percibo por sus movimientos y gestos que es lo que necesita, (últimamente la mayoría de las veces se enfada al intentar bajarle el pantalón y lo agarra tirando hacia arriba), con insistencia y despistándole con palabras y gestos consigo bajarle el pantalón y cambiar el pañal, le vuelvo a sentar y sigue pintando, esta vez hablando sin parar con un tono muy nervioso, pasado un rato se levanta y la abuela interactúa con el diciéndole que se siente en el sillón, Tomás se pone mas nervioso aun y se enfrenta ala abuela gritándola, le cojo de la mano y lo llevo a andar por la casa, deambula estando muy inquieto moviendo objetos.
20.25: Le adelanto la cena unos minutos, es probable que pueda estar agitado por que tenga hambre y mas al no haber comido nada solido en la merienda, cena bien, según va comiendo se tranquiliza y se queda en silencio, 10 minutos despues de cenar se levanta y deambula por la casa levemente nervioso, (al escuchar el tono de voz que tiene cuando habla deduzco en que grado de nerviosismo se encuentra), pasadas las 10 de la noche le siento en su sillón y en media hora de queda dormido.
20-03-2019 Miércoles
10.00: Llevo una media hora intentándole despertar con caricias en la cara y hablándole al oído con un tono bajo de voz, nuestra intención era ponerle hoy al despertar el enema, en nuestro pensamiento esta la idea de que Tomás se pondrá muy agresivo, cambiamos de opinión y le daremos tres Movicol hoy por si le hace efecto.
Le llevo al baño sin problemas, tiene el pantalón empapado y se deja desvestir muy bien, pone alguna objeción verbal al entrar en la ducha pero entra sin problemas, aunque no deja de hablar se deja lavar la cabeza sin enfadarse.
Desayuna bien, el Movicol se lo mezclo con una gelatina, un chorro de agua y un poquito de sirope de agave, se lo bebe muy bien, le doy su nueva medicación, (liryca), esta nueva medicación, con la quetiapina y el rivotril nunca se las trituro en gelatinas o zumos, al triturarlas es probable que pierdan algo de efectividad.
Se levanta al terminar su desayunos y deambula algo inquieto durante media hora, sin yo indicarle nada se sienta en su sillón, no deja de hablar pero esta tranquilo.
11.45: Salimos de paseo, no deja de hablar en con un tono bajo, se encuentra aparentemente tranquilo, en ningún momento hizo amago de intentar elegir una dirección, al volver a casa esta muy tranquilo y en silencio, hace caso a todas mis indicaciones a la primera y se encuentra de buen humor mientras me acompaña en la cocina.
14.00: Come bien, le doy bastante liquido para que le haga efecto el Movicol, tras comer se encuentra muy tranquilo y en silencio sentado en la silla, le pongo un dibujo y pinta muy calmado, (desde el lunes la abuela esta yendo a un centro de día, hay un ambiente mas tranquilo), pasadas las cuatro se levanta muy nervioso pidiendo hacer pis, «me meo, me meo», al bajarle se da la vuelta enfadado y gritándome, » que haces, me desnudas» me dice, se intenta subir el pantalón y antes de que lo llegue a coger le despisto haciendo que mire algo que hay en el techo, me invento lo que sea, el mira, le cambio el pañal y dejo que se suba el pantalón el solo, hasta las seis de la tarde deambula por la casa bastante nervioso, entre medias se bebe un zumo de pera y gelatina y le siento en alguna ocasión pero se vuelve a levantar a los pocos minutos.
18.00: pinta sin parar de hablar con un tono algo nervioso, con la nueva pastilla estuvo mas tranquilo por la mañana y atendía mejor mis indicaciones, pasadas las cuatro todo volvía a ser como cualquier día sin esa nueva medicación.
19.00: Se levanta y se dirige hacia el perro, le da una patadita y el perro le gruñe y ladra, el intenta tocarle y le lanza un bocado, yo estoy atento y le aparto el brazo, Tomás se altera, al intentar cogerle la mano para llevármelo a la cocina se da la vuelta y me pincha en la barriga con el lápiz que tiene en la mano, me pincha unas 5 veces, yo me echo para atrás en silencio, me grita y me insulta, me aparto un par de metro y le subo el tono de voz, sin llegar a gritarle le afirmo que me de la mano y venga conmigo, me hace caso y se viene, sin parar de hablar con un tono muy nervioso me acompaña mientras preparo la cena, poco a poco y hablándole lo menos posible se va tranquilizando.
20.00: Nos sentamos en el sofá, se queda muy tranquilo y en silencio, a la hora de la cenar le enseño el plato desde la mesa, se levanta y se sienta en la silla el solo, cena muy bien, sobre todo liquido y el kiwi, despues aguanta sentado y en silencio hasta las 10 de la noche que le llevo a su sillón y se duerme en pocos minutos.
08.30: Se encuentra dormido, le quitamos el pantalón, vamos a ponerle un enema de cuarto de litro, al estar encajado en su sillón cama, por miedo a su reacción y al ser la primera vez que Loli y yo ponemos un enema no lo realizamos de la manera correcta, mientras duerme yo le levanto las dos piernas y ella le pone el enema, se despierta en ese momento, empieza a decir sin parar su coletilla pero sin ponerse nervioso, le llevo al baño y le siento en el váter, atiende muy bien mis indicaciones, pasados 15 minutos expulsa poca cantidad de caca, no echa la cantidad se excremento que esperábamos, lógicamente el no sabe que le hemos puesto un enema y no hace el esfuerzo de aguantar las ganas durante unos minutos y relajarse despues para que haga efecto.
Se deja desvestir, duchar y vestir bastante bien, desayuna muy bien y luego pinta sin parar de hablar, se encuentra tranquilo.
11.30: Salimos de paseo, durante todo el trayecto esta muy tranquilo y en silencio, hoy es el segundo día que toma su nueva pastilla(lyrica), al igual que la quetiapina en su momento parece que se notan los resultados desde el primer día, y del mismo modo le damos la dosis mas pequeña posible, a día de hoy le damos 3 Quetiapinas de 25 mg y una Lyrica de 25 mg al día.
13.00: Volvemos a casa, en un estado muy tranquilo me acompaña mientras preparo la comida, come bien, verdura y bastante liquido, despues de comer pinta tranquilo hablando con un tono bajo y algo adormilado.
17.00: se bebe sin pausa un zumo de pera con avena y despues un par de gelatinas, sigue pintando muy tranquilo y en silencio, sigue perfectamente los trazos del dibujo que le hice, en ocasiones, cuando habla sin pausa también los sigue perfectamente, eso es un indicador de que en esas ocasiones y aunque hable sin parar también se encuentra tranquilo, en otras ocasiones pinta los dibujos de tal forma que mueve el lápiz como se fuera un detector de mentiras, en esos casos se deduce que se encuentra nervioso.DIBUJO EN EL QUE SIGA LAS LINEAS Y OTRO RAYADO.
18.00: Sube su tono de voz aunque sigue sentado pintando, desvía su lápiz de las líneas de los dibujos, se encuentra algo nervioso pero menos inquieto que otros días, no deja de decir su coletilla sin pausa.
20.00: Se encuentra mas tranquilo aunque sigue hablando si parar, su tono de voz es algo mas suave, al igual que ayer, la nueva pastilla parece tener un buen efecto por las mañanas pero por las tardes, a simple vista no se notan sus efectos.
Cena muy bien, tranquilo y en silencio, aguanta sentado en la silla hasta las 10 de la noche, le siento en su sillón y en pocos minutos se queda dormido.
22-03-2019 Viernes
09.15: Se despierta el solo, esta muy tranquilo y en silencio tumbado en su sillón, le desvestimos de cintura para abajo y le inclino hacia el lado izquierdo, Loli le pone otro enema de algo menos de un cuarto de litro, para nuestra sorpresa, Tomás colabora aguantando la posición en la que le sujeto, no se enfada ni se pone nervioso, su reacción es empezar a decir la palabra agua en repetidas ocasiones, pasados unos minutos le llevo al baño y le siento en el váter sin problemas, durante 15 minutos le doy un masaje en la tripa en dirección de las agujas de un reloj, nos gusta pensar que eso le relajará y le ayudara a evacuar aunque tal vez eso no sirva para nada., pasado este tiempo consigue hacer caca, mucha cantidad, pondría un emoticono sonriente para describir la sensación que tenemos Loli y yo en estos momentos, nos entró una sensación de alivio por el y por nosotros.
Entra en la ducha muy bien, se deja vestir muy bien, esta muy tranquilo sin dejar de hablar su coletilla con un tono tranquilo, desayuna muy bien y pinta su dibujo tranquilamente mientras dice su coletilla.
12.00: Salimos de paseo, se encuentra tranquilo, conversador y de buen humor, intenta dirigir el paseo en alguna ocasión pero se le convence con mas facilidad para que acepte mi dirección, cuando hago alguna parada inmediatamente me indica que siga hacia delante, no quiere estar parado, del mismo modo y con una indicación acepta muy bien lo que yo le digo y hacemos nuestras paradas habituales.
13.15: Volvemos a casa, colabora muy bien al quitarle el abrigo y complementos, esta tranquilo al mismo tiempo que conversa conmigo, con su gran pulso pela varias patatas, remueve el rehogado para un puré que estoy preparando, se encuentra relajado.
14.00: Come muy bien, al terminar toda su comida mira para los lados intentando encontrar mas comida, Tomás siempre fue de buen comer en su vida cotidiana, al rato de terminar de comer se empieza a agitar levemente, pide hacer pis, le despisto y le convenzo fácilmente para bajar el pantalón y sentarle en el váter, (hoy es el primer día que le doy la segunda Lyrica diaria, en la comida), seguidamente pinta su dibujo , tranquilo y diciendo su coletilla con un tono normal.
17.00: Merienda bien, al terminar se levanta de la silla y se viene a mi lado en el sofá, se encuentra tranquilo y en silencio, por momentos comenta lo que ve en la televisión y nos reímos los dos, durante toda la tarde se encuentra de esta manera, esta de buen humor.
20.40: Cena muy bien, cuando acaba tiene un tono de voz ligeramente nervioso, conversa conmigo, no deja de hablar, responde a cualquier pregunta que le hago respondiendo a su manera, damos un paseo por la casa, le siento en su sillón sobre las 22:00, sin parar de hablar se queda dormido sobre las 10:30.
Fin de semana 23 y 24 de Marzo 2019
Tras haberle puesto el enema el viernes pasa el fin de semana bastante tranquilo y hablador, sobre todo comentando las cosas que observa, se deja reconducir bastante bien.
Sin pedirlo hizo caca en el pañal el sábado y el domingo, Loli le dio la nueva pastilla únicamente por la mañana, llegado el lunes volveré a darle una pastilla en el desayuno y otra en la comida como nos indico la geriatra y compararemos sus reacciones a la misma, como bien dijo la doctora, somos nosotros quien debemos hacer las pruebas con la medicación y darle la cantidad mas apropiada para el según nuestro criterio.
25-3-2019 Lunes
09.30: Le despierto, en silencio le llevo al baño estando aun algo adormilado, pasa de largo y se dirige a la habitación del fondo, hablándole lo menos posible, acepta muy bien todas mis indicaciones, se deja desvestir bien, duchar bien, vestir bien y desayuna muy bien, todo esto sin parar de decir su coletilla en un tono normal.
11.20: Salimos de paseo, con un tono bastante relajado va hablando sin pausa su coletilla habitual al mismo tiempo que entremezcla palabras nuevas, tras hacer una visita a las chicas de la frutería del supermercado y echarse unas risas y conversaciones con ellas se queda en silencio y muy tranquilo, de vuelta a casa me comenta todo lo que va observando por la calle, saluda a gente que se nos cruza, responde a mis preguntas aunque sean palabras incoherentes en la respuesta, se ríe a menudo con nuestras conversaciones, esta de muy buen humor. FOTOGRAFIAS DE LA PELOTA EN EL OJO
12.45: Volvemos a casa, esta muy tranquilo, colabora al quitarle el abrigo y complementos, mientras preparo la comida Tomás esta sentado en un taburete tranquilo y en silencio mirando todo lo que hago, empiezo a silbar la melodía que se solía escuchar hace muchos años cuando se hacia el servicio militar, Tomás al escucharla se ríe y dice «quinto levanta», reconoce el estribillo.
Por momentos percibo que en algunos momentos del día Tomás esta mas lúcido, tranquilo y atiende mejor a mis indicaciones, parece que la nueva pastilla le esta sentando bien, digo parece por que con el tiempo se la quitamos de su medicación diaria, sin duda para darse cuenta de estos cambios hay que estar a diario con el.
14.00: Come muy bien, tranquilo y en silencio, tras terminar de comer se levanta algo inquieto, hablando su coletilla, deambula media hora por la casa, le siento en su silla y le pongo un dibujo, pinta sin parar de hablar y aparentemente algo nervioso hasta la hora de la merienda.
17.00: Merienda bien, sigue pintando hablando sin pausa y con algo de inquietud, se levanta en varias ocasiones con sus dibujos y lápices en la mano, nos lo enseña a la abuela y a mi, le vuelvo a llevar a su silla con nuevos dibujos y sigue pintando.
19.00: Andamos unos minutos por la casa, nos sentamos en el sofá, se queda tranquilo y en silencio, mira fijamente la televisión y por momentos describe lo que ve en ella, en principio las tardes parecen iguales que cuando no tomaba la nueva pastilla «Lyrica», con las apreciaciones ya explicadas despues del paseo.
20.35: Cena bien, tranquilo y en silencio, desde la silla mira la televisión y comenta lo que va viendo, sobre las 10 de la noche le llevo a su sillón, sigue tranquilo observando y comentando lo que ve y en media hora se queda dormido.
26-3-2019 Martes
09.30: Se despierta el solo, se encuentra muy tranquilo, le doy su medicación escondida en pequeños trocitos de pan de molde con margarina y un pegotito de mermelada sin azúcar, le dejo media hora sentado en su sillón, ya sabemos que al levantarle nada mas despertarse suele hacer mas caso a las indicaciones, quiero probar que ocurre con la nueva medicación.
Vamos sin problemas al baño, se deja desvestir bien, entra el solo en la ducha e incluso no pone oposición ni enfado al lavarle la cabeza, desayuna muy bien, pinta muy tranquilo sus dibujos, ya hablando su coletilla con un tono de voz bajo, hasta las 13:00 pinta tranquilamente, andamos por la casa hasta la hora de la comida.
14.00: Come muy bien, tranquilo y en silencio, despues de comer saborea su chupachup con semblante de tranquilidad, pasadas las 3 de la tarde se levanta y deambula por la casa algo inquieto y nervioso, le siento en varias ocasiones a pintar pero no aguanta 5 minutos sentado.
16.00: Salimos a la calle a recoger a Dolores que viene del centro de día, al regresar le siento en la silla, le pongo un dibujo y se va tranquilizando al mismo tiempo, se encuentra algo adormilado mientras pinta.
17.15: Merienda bien, continua pintando tranquilo y en silencio, pasadas las 6 de la tarde le noto algo inquieto, le llevo al baño y le siento en el váter, hace pis y caca, últimamente no suele pedirlo, probablemente por la ingesta diaria de Movicol el cual solucionó su problema de estreñimiento y mas despues del enema que le pusimos hace unos días, le vuelvo a sentar a pintar, continua con su tarea, esta vez hablando sin pausa su coletilla.
18.50: Se levanta a deambular por la casa, sube su tono de voz, esta algo inquieto, pasados 25 minutos le siento a mi lado en el sillón , aguanta sentado aunque no para de hablar, poco antes de las 20:00 se queda en silencio a mi lado, mira tranquilo la televisión.
20.30: Cena bien, en silencio, despues de cenar se queda en la silla muy tranquilo saboreando su chupachup y mirando la televisión, de vez en cuando nos mira a la abuela y a mi, le hacemos gestos raros con las manos y sonríe, antes de sentarle en su sillón le llevo a andar por la casa, esta tranquilo, conversamos y se ríe de las tonterias que le voy diciendo, a las 22.30 ya esta dormido.
27-03-2019 Miércoles
09.30: Le despierto, inmediatamente reclino su sillón y le pongo delante trocitos de pan de molde con su medicación dentro, sin decir una palabra las va cogiendo con su mano y se las come, se despierta con mucho apetito y si por el fuera se comería todo su desayuno antes de levantarse.
En 5 minutos le llevo al baño, aunque tiene el pantalón empapado se encuentra tranquilo y en silencio, se deja desvestir muy bien, ( en mas de un año hoy es el día en el que mejor se dejo desvestir, los dos en silencio y el con cara de tranquilidad, al mismo tiempo colaborando con movimientos de sus brazos y cuerpo en general que facilitaban su desvestir), con una indicación con mi brazo entra muy bien en la ducha, pone alguna pega verbal pero se deja duchar muy bien, se deja vestir muy bien.
Desayuna muy bien y aun en silencio, (no recuerdo un día en el que haya aguantado tanto tiempo en silencio desde el momento en el que se despertó), terminando de desayunar empieza a decir su coletilla con un tono normal, le pongo un dibujo y pinta hasta la hora del paseo hablando ya sin pausa.
11.20: Salimos de paseo, durante todo el trayecto no deja de decir su coletilla en un tono bajo, se encuentra tranquilo, a mitad del paseo entramos en el supermercado, las dependientas le hablan sin estar frente a el pero el no contesta, le noto algo desorientado, le pongo frente a ellas y si las ve hablar si las contesta.
12.45: Volvemos a casa, sigue tranquilo y hablando con un tono bajo, preparamos la comida juntos, pela patatas, corta tomates con mucho cuidado y grandes reflejos y remueve un rehogado con una cuchara de madera, en ocasiones como hoy se tira un buen rato moviendo la comida en circulo o haciendo montones con lo que hay en el la surten o cualquier recipiente que usemos para hacer la comida.VIDEO CORTANDO TOMATES.
14.00: Come bien, en silencio, mientras está comiendo hace un amago de levantarse a deambular, le pongo la mano en el pecho sin decirle nada y desiste de levantarse, sigue comiendo en silencio, pocos minutos despues de terminar de comer se levanta de la silla en silencio, se dirige hacia la puerta de la calle e intenta abrirla, le pregunto a donde va y me responde que al rio, le dirijo en otra dirección, deambula en silencio moviendo objetos y abriendo y cerrando grifos, le hablo a unos metros de distancia y cambia de dirección preguntándome que donde estoy.
Le cuesta entender mis indicaciones, se las tengo que repetir de diferentes maneras y formas, esta algo nervioso, no deja de andar por toda la casa, su estado de hoy me recuerda a la época en la que aun no tomaba ninguna medicación para la demencia, «Quetiapina», y de esto hace casi un año, se le nota muy cansado e inquieto y su cabeza no le permite dejar de moverse por todas partes.
16:00: En otro intento por sentarle se queda tranquilo y en silencio pintando un dibujo, sobre las 17:00 merienda bien y acto seguido se vuelve a levantar a deambular por la casa, inquieto aunque en silencio durante un rato, pasada media hora empieza a hablar sin pausa, esta nervioso e inquieto al mismo tiempo, comenta cualquier cosa que ve por la casa o ve en la televisión, hay que insistir en varias ocasiones cualquier indicación que le de.
19.00: Le siento en el sofá y yo me pongo a su lado, no es el primer intento que hice durante la tarde pero esta vez si aguanta sentado aunque sin parar de hablar, aparentemente esta algo mas tranquilo.
20.15: Se levanta llevándose un cojín en la mano, la abuela interactúa con el diciéndole que suelte el cojín, el se pone nervioso y agresivo y se enfrenta a ella insultándola, me lo llevo a la cocina tras insistir en varias ocasiones, por el motivo que sea hoy por la tarde le cuesta atender o entender mis indicaciones a la primera, por mi cabeza pasa que tal vez tenga algo que ver la nueva medicación la cual lleva tomando pocos días, en los próximos días veremos como se encuentra y decidiremos que hacer respecto a la nueva pastilla, una de las mayores dificultades a la hora de cuidar a Tomás es que no haga caso a las indicaciones o le cueste entenderlas, como ya he comentado, estas situaciones no se daban desde los días en los que aun no tomaba la quetiapina.
20.40: Cena bien, sin dejar de hablar, despues de cenar se levanta y deambula por la casa algo nervioso e inquieto, sobre las 22:00 le siento en su sillón y en unos 15 minutos se queda dormido.
Llama la atención en el día de hoy el cambio drástico que tuvo Tomás respecto a la mañana y la tarde, si por la mañana fue el día en que mas tranquilo estuvo a la hora de ducharle, por la tarde me recordó a la época en la que mas complicado fue cuidarle, esto es la demencia en grado 3,
28-03-2019 Jueves
09.15: Le hablo al oído, le acaricio la cara y las manos, muevo ligeramente su sillón, esta profundamente dormido y no se despierta y eso que lleva 11 horas durmiendo, tras intentar despertarle durante unos 20 minutos, abre los ojos, reclino su sillón, esta muy tranquilo y se toma su medicación en silencio, va bien al baño, se deja desvestir muy bien y sin decirle nada ni hacer ningún gesto indicándole el camino entra el solo en la ducha, al salir de la ducha y una vez seco le indico que se siente en la taza del váter, no entiende la indicación y hay que insistir, le doy una vuelta sobre si mismo y se lo vuelvo a indicar que se siente, al mismo tiempo le agarro la mano dirigiéndole con suavidad al asiento, ya sentado se deja vestir muy bien, acepta todas mis indicaciones sin problemas.
Desayuna muy bien y muy deprisa, se bebe su zumo como si llevara sin beber una semana y nada mas terminarlo me enseña el vaso y me dice: ya esta vacío, interpreto que tiene mas sed y le doy una gelatina extra que se toma al mismo tiempo que empieza a decir su coletilla con un tono normal y pausado, le pongo un dibujo y pinta tranquilo sin parar de hablar.
11.00: Mientras estoy preparando la comida no tengo a la vista a Tomás, le controlo sonoramente, escucho que se levanta de su silla y viene a la cocina por su cuenta con el dibujo en la mano, lo coloca en la encimera y sigue pintando de pie a mi lado, se que esta tranquilo por que habla con un tono normal y no se sale con el lápiz de los dibujos que le hice, hoy en particular unos circulos.
13.00: Salimos al patio de paseo, sin la silla de ruedas, al salir por la puerta se queda en silencio y muy tranquilo, damos una vuelta de unos 10 minutos y nos sentamos al sol, se queda adormilado unos minutos, al levantarle pierde el equilibrio a causa del sueño, volvemos a casa y le siento en su sillón, se encuentra muy tranquilo y en silencio mirando la televisión.
Tras el día de ayer decidimos cambiar la lyrica de la comida por una quetiapina, de momento tomará 1 lyrica y 1 quetiapina en el desayuno, 2 quetiapinas en la comida y 1 quetiapina en la cena, veremos los próximos días como responde a este cambio.
14.00: Come bien, tranquilo y en silencio, tras comer pinta su dibujo con un semblante de calma en la cara, pasadas las 3 de la tarde viene Loli a comer, nada mas verle interactúa con el, Tomás comienza a hablar con ella, no se agita pero se pone algo inquieto, se levanta de la silla y deambula por el salón, en cada intento por sentarle el no aguanta 5 minutos sentado y se vuelve a levantar a deambular.
Pasadas las 4 de la tarde le siento en su sillón y en pocos minutos y mientras no deja de hablar se queda dormido.
Ya lo comente días atrás pero no esta demás repetir las cosas, cuando se encuentra tranquilo y alguien interactúa con el es como si le cambiaras el chip o quebraras su tranquilidaden ese momento, probablemente si no interactúa en ese momento su hija con el, hubiera seguido pintando tranquilamente y en silencio, la demostración de amor y cariño de Loli a su padre es inevitable y comprensible y hay que aceptarlo así por que somos humanos, para solucionar las consecuencias de estas acciones simplemente hace empatía y paciencia, con el tiempo se va cogiendo la experiencia.
17.15: Le despierto, desde su silla le enseño su merienda y nada mas verla se levanta el solo del sillón, al acercarse le señalo la silla con la mano y se sienta, merienda tranquilo y en silencio y despues sigue del mismo modo pintando un circulo hasta cerca de las 8 de la tarde, se levanta hablando con un tono muy nervioso, bastante inquieto busca la salida mientras no deja de hablar, acepta bien mis indicaciones y le reconduzco por toda la casa.
20.35: Pongo la cena en la mesa, el la ve y quiere comérsela de pie, le indico que se siente al mismo tiempo que le quito la tortilla de su vista y lo hace, cena bien, come muy deprisa, se deduce que tiene mucha hambre, termina en un periquete su cena y a su manera me pide mas, su manera de pedirlo es acercar su cuchara a mi plato para comerse mi tortilla, le doy un trozo mas, una gelatina y un kiwi, mientras cena parece que se va tranquilizando.
5 minutos despues de haber terminado toda su cena se vuelve a levantar, esta muy nervioso e inquieto, deambula por toda la casa hablando sin pausa, acepta mejor mis indicaciones que en el día de ayer aunque en alguna de ellas parece no entenderme.
21.15: Sigue deambulando y hablando algo mas tranquilo, le siento en un par de ocasiones en su sillón y en pocos minutos se vuelve a levantar, pasadas las 10 de la noche le vuelvo a sentar y en pocos minutos se queda dormido.
29-03-2019 Viernes
09.35: Le intento despertar hablándole en voz baja y con caricias en la cara, aunque lleva durmiendo casi 12 horas esta profundamente dormido, pasados 10 minutos bajo el reposa pies de su sillón y abre los ojos, se encuentra muy tranquilo mientras me mira y toma su medicación, converso con el y sonríe, esta de buen humor, le levanto y va muy bien dirección al cuarto de baño, no se desvía en ningún momento del camino como suele ser habitual en el, se deja desvestir muy bien, entra en la ducha muy bien y por su cuenta, se deja vestir muy bien, todo el proceso del aseo en silencio.
Desayuna muy bien, al mismo tiempo empieza a decir su coletilla con un tono bajo, pinta un dibujo bastante tranquilo, hasta la fecha de hoy es de los días que mejor despertar tuvo que yo recuerde.
11,15: Salimos de paseo, va hablando su coletilla con un tono de voz normal, repite cualquier palabra o frase corta que yo le voy diciendo y al mismo tiempo se ríe, le hago alguna pregunta directa y sus contestaciones tienen algo de lucidez, durante todo el paseo se encuentra de buen humor.
13.10: Una vez en casa y pocos minutos despues de levantarse de su silla de ruedas pide hacer pis y caca, le llevo rápidamente al baño y hace sus necesidades en el váter, (como ya comente días atrás últimamente no lo pide siempre, hoy no se dio este caso), sigue de buen humor mientras habla sin pausa su coletilla y nuestras conversaciones.
14.30: Come muy bien y bastante rápido, instantes despues se levanta muy nervioso e inquieto, deambula por la casa buscando objetos y moviéndolos de sitio, le siento en su silla con en varias ocasiones para que empiece a pintar y se tranquilice pero en todos los intentos se levanta a los pocos minutos o segundos, no para de moverse hasta la hora de la merienda.
17.30: Le pongo la merienda en la mesa, hoy le doy únicamente liquido, un zumo con la textura ideal y una gelatina, (tengo la sensación que al comer tan deprisa le pudo provocar alguna molestia gástrica y tal vez por eso estuvo toda la tarde muy inquieto), tras merendar singue hablando sin pausa aunque aguanta sentado pintando un dibujo, concretamente un circulo, sin salirse de el. Pasadas las 6 de la tarde se levanta en silencio y se sienta en su sillón, se lleva consigo su dibujo y su lápiz y sigue pintándolo muy tranquilamente y sin decir palabra.
19.00: Aunque esta muy tranquilo sentado en su sillón le llevo conmigo a hacer la cena, la abuela esta dándole indicaciones y ordenes que pueden llegar a alterarle, durante una hora esta conmigo sentado en el taburete de la cocina, mira muy tranquilo y en silencio lo que hago, al haber estado deambulando durante unas 3 horas despues de comer creo conveniente no interactuar con el y que este tranquilamente sentado, tras una hora en la cocina le vuelvo a llevar a su sillón, mira la televisión igual de tranquilo, diciendo su coletilla en tono normal y comentando lo que ve en la televisión. VIDEO SENTADO EN SU SILLON CON LA MANTITA BLANCA.
20.45: Cena muy bien, como en la comida también bastante deprisa, como comúnmente se diría, con ansias, al mismo tiempo que va cenando se le va notando mas nervioso, nada mas terminar se levanta y deambula del mismo modo que al terminar la comida, tras varios intentos por sentarle y pasadas casi 2 hora se queda sentado en su sillón y en unos 10 minutos se queda dormido, pasadas las 11 de la noche.
30-31 Marzo 2019 fin de semana
Transcurre mas o menos del mismo modo que la semana completa, momentos de tranquilidad y otros de inquietud y sin parar de hablar, hace de vientre el sábado y el domingo,( Despues de haberle puesto el primer enema en una posición incorrecta echo un pequeño trozo de excremento duro como una piedra, solidificado, tras el segundo enema, este bien puesto, volvió a echar otro trozo de caca muy dura y vació bien su estomago, a partir de ahí y tomando Movicol a diario hace de vientre casi a diario, lo pida el para ir al váter o no lo pida y lo haga sin darse cuenta).
01-04-2019 Lunes
09.30: Le intento despertar pero esta profundamente dormido, durante media hora lo intento en varias ocasiones, le quito la manta y pongo su sillón en posición normal, con los ojos aun cerrados y conversando conmigo se toma su medicación,( Al acercarle los trocitos de pan de molde con las pastillas dentro y sin abrir los ojos, de alguna manera el lo presiente y abre la boca, de esta forma se toma toda su medicación, curiosamente los últimos días de vida de mi padre, cuando estaba en la cama de un hospital, se repetía con el esta misma circunstancia, le acercaba la comida a su boca y sin abrir los ojos y antes de que la cuchara tocara sus labios también abría la boca y comía, ambos dos disfrutaban de la comida en ese momento si era algo que realmente les gustaba mucho, mi padre con un yogur de chocolate decía «mmm que bueno», Tomás con sus trocitos de pan de molde con su mantequilla y mermelada movía las mandíbulas y se le notaba que disfrutaba)
Al dirigirle al baño empieza a hablar e intenta llevar su propio camino en la dirección que le marca su cabeza, tengo que repetir las indicaciones en varias ocasiones pero en ningún momento hace amago de enfadarse y las acepta sin problema, le intento bajar el pantalón suavemente y lo agarra tirando de el hacia arriba, dejo pasar unos segundos y se lo bajo de golpe al mismo tiempo que le despisto hablándole al oído, intenta cogerlo de nuevo pero no le da tiempo, con alguna pequeña pega pero sin enfadarse acepta bien mi indicación de sentarse en el váter y se deja desvestir bien, entra bien en la ducha, con alguna protesta verbal, del mismo modo se deja duchar bien, para vestirle le tengo que que repetir la indicación de sentarse en la taza del váter varias veces, se encuentra algo desorientado, una vez conseguido se deja vestir muy bien.
Desayuna muy bien, se le ve disfrutar de su comida como suele ser habitual en el, de unas cosas mas que de otras, mientras desayuna se le nota mas tranquilo y con el tono de voz mas bajo, pinta un dibujo apretando fuerte el lápiz contra el folio u sin parar de decir su coletilla con un tono suave de voz.
11.30: Salimos de paseo, en un principio no quiere dejar de dejar de pintar y levantarse, le pongo la silla de ruedas a la vista y agarrándole una mano y volviéndole a indicar que nos vamos de paseo se levanta y se sienta en su silla, durante todo el paseo no deja de hablar con un tono de voz con el cual aparenta algo de nerviosismo, por momentos se ríe de alguna tonteria que le digo, luego sigue hablando sin pausa, en algún otro momento le vuelvo a hablar y es como si no escuchara, no se ríe ni contesta.
12.45: Llegamos a casa, le levanto de su silla y al intentar quitarle los complementos se enfada mucho, le quito rápidamente el gorro, la braga y las gafas y antes de que vaya a mas su enfado, le devuelvo únicamente las gafas y queda conforme, ya se olvido del resto de cosas que le quité, intento quitarle los guantes y no quiere, pasado un rato le consigo quitar el abrigo sin que se enfade, al sacar sus manos de las mangas le quito los guantes y no se da cuenta,(espero el momento indicado para realizar cualquier acción con Tomás y así evitar que se enfade)
Se encuentra mas tranquilo, deambula por la casa hablando sin pausa y conversando conmigo a nuestra manera, la abuela interactúa con el ordenándole sentarse y el le da un grito, se agita y me lo llevo a andar por las habitaciones, hay que insistir en las indicaciones mas de lo habitual pero al final las acepta.
14.00: come muy bien, mas despacito que estos días de atrás,(no sabría explicar el ansia de los días anteriores, tal vez haya sido por la nueva pastilla), mientras come sigue hablando sin pausa su coletilla, poco a poco va bajando su tono de voz, cuando termina de comer le pongo unos dibujos y pinta bastante tranquilo y un tono de voz muy bajito y pausado, durante toda la tarde esta sentado pintando tranquilamente, pasadas las 6 de la tarde sigue pintando pero ya en silencio, se levanta de la silla sigilosamente sin decir palabra y se dirige a la cocina, me acompaña en silencio, sentado en el taburete mientras observa como preparo la cena.
20.40: Cena bien, a buen ritmo, como al medio día, tras cenar se encuentra tranquilo y de buen humor, hace monólogos y conversaciones con la familia, se ríe en cada charla, despues deambula tranquilamente por la casa un rato, pasadas las 10 de la noche le siento en su sillón y en media hora se queda dormido.
02-04-2019 Martes
09.50: Llevo 20 minutos intentando despertarle con suavidad, una vez abre los ojos le doy los buenos y días y el a mi, le digo alguna tontearía y se ríe, se toma su medicación escondida en los panecillos de tal forma que parece que no ha comido en varios días, antes de haber tragado un trocito ya está llevándose otro a la boca, es un placer para mi verle comer de esa manera.
Le dirijo al cuarto de baño, se encuentra muy tranquilo y colaborador en todas mis indicaciones, se deja desvestir muy bien, se dirige el solo a la ducha, se deja duchar sin poner ninguna pega, se deja vestir muy bien, en menos de 15 minutos ya nos estamos dirigiendo a desayunar, desayuna muy bien, le pongo un dibujo, lo pinta muy tranquilo al mismo tiempo que empieza a decir su coletilla con un tono normal.
Al encontrarse muy tranquilo despues de ducharle le tomé la tensión, tenia 12,7 y 88 pulsaciones, bastante bien para el, hace meses le tomaron la tensión de visita al geriatra y la tenia en 18, muy alta para una persona, en ese momento la geriatra nos dio a entender que para una persona en el estado de Tomás, tener tan alta la tensión podría ser considerada normal o habitual, por lo menos en opinión de esta doctora.
11.30: Salimos de paseo, durante todo el camino se encuentra tranquilo al mismo tiempo que no deja de hablar, cualquier palabra o frase corta que yo le digo la va repitiendo y riéndose si le hace gracia.
De vuelta a casa nos encontramos en el patio a la abuela y la chica que en ocasiones viene para estar un rato con ella, interactúan con Tomás y poco a poco le va cambiando el tono de voz, lo va subiendo, sobre todo cuando escucha la voz de la abuela, el dirigirnos los 4 a casa y ya en la puerta de entrada, la abuela intenta ayudar a Tomás a levantarse de la silla, le coge las manos y le dice que se levante, el la dice que no con un tono elevado y enfadado, le digo a la abuela que yo lo levanto en unos minutos y se mete en casa, ella suele hacerme caso en todo lo que yo la digo, para que no se sienta mal la digo cualquier motivo que se me ocurra del por que Tomás debe seguir sentado un rato mas en su silla antes de levantarse, ella lo suele aceptar bien y de esta manera no se desanima ni se enfada con Tomás, cuando la abuela insiste en levantarle al no aceptar lo que yo le digo, la distraigo haciéndola creer que el perro esta haciendo algo que no debe hacer dentro de casa y ella rápidamente quiere solucionarlo o tal vez que me ayude con alguna tarea como colocar la compra, a ella le gusta sentirse útil y cambia el intentar levantar a Tomás por otras tareas con las que ella se siente útil.
Pasados unos minutos y con la abuela fuera de su vista le levanto de la silla, se enfada al intentar quitarle el abrigo o los complementos, le doy su gorra de chulapo y al mismo tiempo le quito el gorro y la braga del cuello, de esta manera no se enfada y se pone su gorrita en la cabeza, pasados unos 15 minutos y despues de haber andado un ratito por las habitaciones se encuentra mas tranquilo, se deja quitar bien el abrigo, (estas acciones y dependiendo de como se encuentre Tomás las realizo en silencio o como es mas habitual, conversando con el, despistándole con palabras que le llamen la atención o gestos corporales míos que le distraen)VIDEO O FOTOGRAFIA EN EL PATIO CON LA ABUELA Y KARINE,CON BRAGA PUESTA.
14.00: Come bien, diciendo su coletilla sin pausa, mientras va comiendo sube poco a poco su tono de voz, cuando termina se levanta y deambula por la casa aparentemente nervioso e inquieto, sobre las 3 y media aguanta sentado pintando sus dibujos hablando con un tono de voz bajo, se encuentra mucho mas tranquilo.
17.00: Le pongo la merienda a la vista, lo normal es que suelte el lápiz y se lo tome como un niño se tomaría un chocolate, en el día de hoy mete la punta del lápiz dentro del zumo y como si fuera tinta sigue pintando su dibujo, se encuentra desorientado, le quito el lápiz y con un tono de voz muy suave le digo que se tome el zumo y luego sigues pintando, al mismo tiempo le indico con mi mano el zumo y la cucharilla, responde positivamente con un «VALE» y se lo toma despacito y en silencio. Tras merendar sigue pintando en silencio una media hora mas, se levanta y muy calmado deambula por la casa.
18.30: despues de haber andado durante una hora le siento a mi lado en el sofá, se encuentra tranquilo y y por momentos conversando conmigo y riéndose, hasta la hora de la cena esta ahí sentado, hace algún amago de levantarse pero simplemente con poner mi mano en su hombro se vuelve a echar para atrás y continua tranquilo, sentado y de buen humor.
20.35: Cena bien, despacito y en silencio, durante la cena la abuela interactúa con el, le dice que coma mas deprisa en repetidas ocasiones, le quiere dar pan o agua, cosa que Tomás no puede tomar, al estar tranquilo hoy no le llega a enojar y sigue cenando a su ritmo, no todos los días la abuela interactúa en tantas ocasiones con Tomás mientras comemos, y cuando lo hace por muchas veces que le digamos a la abuela que el no puede beber agua liquida o comer pan común y corriente se le olvida a los pocos segundo y lo vuelve a intentar, en estas situaciones solo podemos armarnos de paciencia y repetir las cosas las veces que hagan falta.
Al terminar la cena se levanta en silencio y se dirige a su sillón, se sienta y muy tranquilo y en silencio mira la televisión, sobre las 10 de la noche empieza a decir su coletilla sin pausa, hoy no se levanta a deambular pero no se duerme hasta casi las 12 de la noche
Aunque ya tenía síntomas desde 2011, mi padre fue diagnosticado de Alzheimer en el año 2014. Tras estar cuidándole a diario las 24 horas desde finales de 2012, en agosto de 2016 decidí ingresarle en una residencia de ancianos. En el momento en que tomo esa decisión, yo me encuentro agotado física y mentalmente, aunque el mayor detonante para tomarla es que ya no reconoce a ningún familiar cercano. Con el paso de los años, y contando con la experiencia que he adquirido hasta la fecha de hoy (julio del año 2020), sin duda alguna me arrepiento de haberlo hecho.
El día de su ingreso en la residencia todo parecía perfecto, y que iba a estar bien cuidado, con profesionales cualificados e instalaciones ideales para el y demás usuarios. Nada más lejos de la realidad, y más siendo una residencia privada. Él entró andando por su propio pie, ya que estaba en buenas condiciones físicas. En la primera visita que le hicimos, una semana después de su ingreso, dos auxiliares tuvieron que traerle, agarrándole uno de cada brazo. Apenas podía andar e iba con la cabeza echada hacia un lado. En ese momento, sentí una frustración que jamás había sentido.
Mi reacción a los pocos segundos de esta primera fue ir directamente a hablar con el médico de la residencia, en este caso una doctora (por llamarla algo). Después de mantener una conversación con ella, ya se podía ver que mejor se podría dedicar a buscar moscas por encima de su cabeza. Le preguné qué había pasado para que mi padre estuviera en el estado en que se encontraba. Su contestación es que se ponía muy nervioso y agresivo, y según ella le habían dado algún tranquilizante. Llevaba conmigo varios años y lo único que le daba era algún Lexatin, Memantina y sus pastillas habituales, comunes en cualquier persona de su edad. Sobra decir que ni mucho menos estuvo nunca en ese estado tan lamentable bajo mi cuidado. Sin duda, fue mucha más cantidad de la que ella sugirió, y probablemente alguna inyección. También pudo deberse a falta de personal, cualificado o no, para atender a personas con cualquier tipo de demencia. Aunque, lógicamente, no puedo demostrarlo.
También pregunté a la ‘doctora’ si le habían dado tabaco. Él fumaba casi dos paquetes diarios, y al ingresarle hice hincapié en ello, dejando suficientes para varios días. Su respuesta textual fue »No ha pedido nada». Enfadado, yo le respondí »¿Y usted se dedica a esto? ¿Como le va a pedir nada teniendo Alzheimer grado 3? ¿Cree que que es capaz de pedirle tabaco o un filete con patatas?». Con la cabeza medio agachada. y hablando con un tono que solo se oía ella misma, se dio la vuelta y se marchó. Esta fue la primera y única vez que hable con esa doctora. La gente que fuma sabe lo mal que se pasa intentando dejarlo: nervios, irritación, etc. Para saber sus reacciones por la falta de nicotina, lo único que podemos hacer es imaginárnoslo.
En la siguiente visita se encontraba algo mejor. Andaba solo, aunque bastante más despacio de lo que lo hacía en el momento de ingresarle, y estaba tranquilo. En estas dos semanas dio un importante bajón físico. Lo único positivo que saco de toda su estancia en esa residencia es que dejó de necesitar el tabaco. Fumar es de los pocos placeres que le quedaban en la vida, aunque hubiera sido más correcto ir bajándole poco a poco la dosis de cigarrillos hasta dejarlo del todo. Lo que sí tengo muy claro es que obligarle a dejar el tabaco de golpe no fue bueno para él, pero sí muy cómodo para la residencia. Era una preocupación menos para ellos.
En las siguientes visitas, se veía claramente que cada semana que pasaba le costaba más andar y hablar. A partir de la tercera, cada día que íbamos le faltaba una parte de su dentadura postiza. Informábamos de ello a auxiliares o en recepción y la buscaban. A veces aparecía en su habitación; otras, en su bolsillo. Nos comentaban los trabajadores que se la quitaba en muchas ocasiones. Me sonaba a excusa, aunque no llegué a dar mi opinión al respecto en la residencia. Para que no ocurriera, deberían estar atentos los trabajadores de la misma residencia, siendo responsable de dicha deficiencia en el cuidado la dirección del centro.
Se me ocurren dos motivos por los que en cada visita le faltaba parte de la dentadura o incluso entera. Uno es que no había el suficiente personal para tener controlado todo lo que sucede a los usuarios. El otro es que tal vez les interese tener sin dientes a las personas con demencia, para que la elaboración de su comida sea mas sencilla y económica. Total, ellos no se pueden quejar ni defender.
Tras varias visitas, llego el día en el que no fueron capaces de encontrar la dentadura. Ese día nos fuimos y aúno había aparecido. Que la buscarán, nos decían. En la siguiente visita tampoco la tenía, y nunca apareció.
Por suerte, le concedieron una plaza pública en una residencia de la Comunidad de Madrid. Tenía que ingresar en esta nueva residencia a primeros de octubre, así que decidí sacar a mi padre de la otra el último día de septiembre. Estuvo en casa una semana. Me llevé una sorpresa muy desagradable, increíble pero cierta. Después de que mi padre llevara varias semanas sin dentadura, al irnos definitivamente de esta residencia privada, les exigí días antes que la localizaran y nos la entregaran. Me aseguraba la dirección que no habría ningún problema. Estando todo predispuesto para irnos, mi padre en el coche con todas sus pertenencias, y yo esperando a la recepcionista, que me acababa de decir que ya tenían la dentadura, me la entregó en una bolsita de plástico. Ese mismo día iba a dar de comer a mi padre, y al intentar ponérsela, descubrí que no eran sus dientes postizos. No encajaban, y a simple vista yo no los reconocía, cuando estuve varios años limpiando su dentadura a diario. Confié en la palabra de la residencia y no lo comprobé delante de ellos. Les llamé para informar del posible mal entendido. pero ellos no aceptaban la equivocación, y no se hacían responsables, ya que yo ya había firmado su salida de la residencia. Solo hay dos posibles motivos para que me dieran una dentadura que no era la suya: o se la quitaron a otro usuario (dejando sin dientes a otro usuario) o era la dentadura de alguien ya fallecido. Cada cual que saque sus conclusiones. Puse una denuncia en Dependencia. En la respuesta a esta denuncia, me daban a entender que la Comunidad de Madrid hacía inspecciones regularmente a centros privados, y si quería denunciar a la residencia, tenía que hacerlo en los juzgados por mi cuenta. No quise hacerlo porque eso me provocaría mas estrés, frustración y quebraderos de cabeza.
En el centro, mi padre. Es evidente que todos los usuarios estaban mezclados, ya estuvieran en sus plenas facultades o con algún tipo de demencia.
Llegó el día en el que ingresó en su nueva residencia, pública esta vez. Nada que ver con la privada en la que estuvo. Se encontró infinitamente mejor cuidado y atendido. En menos de dos meses casi acabaron con mi padre en aquel lugar. En los centros de la Comunidad de Madrid, por norma general intentan dar la menor cantidad de medicación posible. Al contrario que en el otro lugar, tienen a las personas con cualquier tipo de demencia separadas del resto de usuarios que estén en sus plenas facultades mentales. También disponen grupos de trabajadores específicos para ellos (auxiliares, enfermeros, médicos). Incluso disponían de peluquería y protésico dental, aparte de diferentes espacios para el ocio y de los usuarios sin demencia: biblioteca, iglesia, etc.
Aprovechando que había una protésica dental en la residencia, le llevé y le hice una dentadura postiza nueva. Tardó unas semanas en terminarla pero, por desgracia, no la pudo utilizar. Al ponérsela y darle una galleta para que la probara, no se hacía a ella. Parecía que se le había olvidado masticar. Y es que, entre unas cosas y otras, llevaba casi dos meses sin comer con dientes. Hablando con auxiliares sobre el tema de la dentadura, decidimos que a partir de ese momento no la volvería a usar. Se puede tener una buena alimentación sin dentadura, aunque lógicamente con ella podría haber degustado comidas que ya no pudo volver a comer.
Estuvo unos tres años en esta residencia. Las primeras semanas, y después de dar un gran bajón físico en la primera residencia, se mantenía en el mismo estado. Con el paso de los meses, su degeneración se iba notando. Se veía claramente que era por la demencia, y no por que no estuviera lo suficientemente atendido.
Por mi experiencia, pienso que en las residencias públicas las personas con demencia están mejor atendidas que en las privadas, pero aún así se podría hacer muchísimo más por ellos. Como ejemplo pongo a Tomás y todo lo que hemos hecho su hija y yo con él, con un cuidado personalizado. En cualquier residencia, privada o pública, es inviable realizar las acciones que yo he llegado a hacer con Tomás, ya que para ello las autoridades competentes deberían triplicar o incluso cuadruplicar el personal. Por lo que yo vi en la residencia de la Comunidad de Madrid, están bien atendidos pero poco estimulados. Meten en un recinto a unas 25 o 30 personas con demencia, y la mayoría del tiempo están sentados o deambulando solos por las instalaciones. Para todo ese grupo de personas hay 4 o 5 auxiliares pendientes de ellos, para atenderles en sus necesidades básicas.
José Cobo López (1936-2019)
Hermano de Tomás, soltero y sin hijos, vivió sus últimos años (salvo sus últimos meses) en la casa-residencia en donde casi acaban con la vida de su hermano en algo mas de un mes. Era un hombre tranquilo y poco hablador, aparentemente bien atendido. Fui en varias ocasiones a visitarle con su sobrina Loli y su hermano Tomás. Por las preguntas que le hacíamos, parecía estar contento. Tenía una amiga en la residencia, y creía ser su novio. No le hacia ningún mal pensar así, y le seguíamos la corriente.
Aparte de nosotros, nadie más le hizo alguna visita, pese a que tenía tres hermanas más y varios sobrinos. Loli era quien se encargaba de suministrar cualquier cosa que solicitara la residencia. En definitiva. los años que estuvo viviendo ahí estuvo bien atendido.
A mediados del año 2019, José fue diagnosticado con principio de demencia. Empezó a tener agresividad, desorientación y todos los síntomas derivados que suele tener una persona al padecer algún tipo de demencia. La dirección del centro habló con Loli al respecto, y le comunicó que tenia que buscar otra residencia para José. De esta manera, quedó claro que cuando admitieron a Tomás ya sabían que no estaban capacitados ni preparados para atender personas con demencia.
En pocas semanas, Loli encontró otra residencia. El propietario, que también era el médico de esta nueva casa-residencia, le aseguró que estaban preparados para atender a personas con demencia. Había allí unos 20 usuarios.
Fuimos a visitarle en un par de ocasiones. Al verle, parecía estar bien. Se comportaba del mismo modo que cuando estaba en la anterior residencia y aún no estaba diagnosticado de demencia. El médico hablo con Loli y le comentó que todo estaba controlado; en ese momento solo mostraba enfados al querer desvestirle o decirle que guardara sus objetos personales. Eso sí, por las noches, al acostarle, salía de la habitación y bajaba a la planta de abajo sin hacer caso a las cuidadoras/es.
Loli fue sola a verle en alguna ocasión días o semanas antes de fallecer. Me comentó que le veía muy apagado, y pasados cuatro meses desde su ingreso, José falleció.
En las dos ocasiones en las que fui a visitarle con Loli, me fijé en líneas generales de lo que es una residencia de este estilo. Tienen dos o tres cuidadores o auxiliares para toda la casa y ellos mismos se encargan de la limpieza, cocina y usuarios, conviviendo en los espacios comunes las personas con toda su capacidad mental y los que tienen algún tipo de demencia. Desconozco si había alguna persona más con algún tipo de demencia, pero yo saco mis conclusiones de lo que sucedió con José. Estando bien físicamente, cuatro meses después falleció.
Tomás Cobo López 1931-
Tomás estuvo poco más de un mes viviendo en la misma residencia donde su hermano José estuvo varios años. Ingresó con demencia grado 2 diagnosticada, y salió como ya hemos visto en la historia y en su día a día. Pese a casos así, la dirección del centro, como es lógico, describe el lugar como un sitio ideal y con profesionales cualificados. Se autodefinen como un centro preparado para atender y cuidar a cualquier persona independientemente del estado cognitivo que padezca.
Poco hay que explicar del caso de Tomás. Viendo el resultado, está muy claro que no estaban preparados para atender a ninguna persona con demencia. Es un negocio, y su única pretensión es tener un nuevo usuario y ingresos que proporciona. Cuando las personas están en sus plenas facultades físicas y mentales, tal vez se puedan apañar con el mínimo de personal para así tener mas beneficios económico. Pero cuando se encuentran en la situación de atender y cuidar a una persona totalmente dependiente, y tiene que ser supervisada y atendida las 24 horas del día, se dan cuenta de que no están capacitados para ello, simplemente por falta de personal o tal vez por no estar cualificado para ello; personalmente, me decanto por lo primero, ya que el estar cualificado en este campo, en mi opinión, se adquiere con experiencia y siendo empático al 100 por 100.
Al no estar preparados para atender a Tomás, buscaron la solución más sencilla para ellos: atiborrarle a pastillas o lo que el médico del negocio creyera oportuno.
El lugar y el nombre de todas estas residencias de la que hablo me lo reservo para mí. Lógicamente, yo no puedo demostrar qué les administraron en su cuerpo, pero sí puedo narrar estas experiencias verídicas que viví en primera persona.
Experiencia personal mía en un centro de personas con discapacidad física e intelectual de la comunidad de Madrid (julio-diciembre 2017).
El día antes de empezar a trabajar como técnico auxiliar sociosanitario, estuve en el centro recogiendo la uniformidad y la llave de la taquilla. Después de eso, conocí al que durante algo más de un mes sería mi jefe, llamémosle JC JATA. En un principio, apenas me miro a la cara, y me indico que le siguiera a su despacho para explicarme algunas cosas y darme el cuadrante. Los dos estábamos en silencio dentro del despacho mientras preparaba lo que me tenía que dar e informar.
No recuerdo como empezó nuestra conversación en ese momento, pero le conté mi experiencia con mi padre durante varios años. En ese mismo momento, le cambió el semblante de la cara, y acto seguido se levanto de su silla para darme la mano. Me dio a entender que mucha gente que pasaba por ese centro para trabajar no tenia empatía, no querían aprender e incluso algunos no trataban como se deberían de tratar a los usuarios de este centro de discapacitados. Tuvimos una charla fluida de lo que una persona debe de tener para dedicarse a cuidar personas dependientes, y al contarle mi experiencia dedujo que yo lo tenía. Tras esa conversación, entendí su actitud fría y distante al conocerme a mí o a cualquier otra persona que fuera a empezar a trabajar allí.
Mi primer día de trabajo transcurrió con normalidad. Era algo parecido a cuidar a mi padre, pero en compañía de otros muchos usuarios y compañeros. Yo no sabía ni que existían pañales para personas dependientes, y lógicamente tampoco cómo ponerlos. Con alguna indicación de los compañeros, y algún día de práctica, se aprende sin ningún problema. Cada usuario tenía sus peculiaridades; día a día, y al mismo tiempo que vas conociéndolos sabes como tratar a cada uno de ellos en todos los sentidos.
Mi segundo día de trabajo transcurrió también con normalidad hasta la hora de acostarles. Cada usuario tiene sus peculiaridades, y hay que hacerlo de diferentes maneras y formas. A algunos los puede acostar una persona sola, pero para la mayoría se necesitan dos técnicos. Me pusieron de compañera a una técnico auxiliar con unos 25 años de experiencia. Ya que era mi segundo día esperaba que me fuera indicando cómo hacer las cosas con cada uno de los chavales (así los llamábamos, un apelativo cariñoso) que íbamos a acostar juntos.
Antes de empezar a acostar a los usuarios, aún están cenando, y hay que subirlos una planta por el ascensor. En este momento comenzó mi odisea en este centro de trabajo. Vi a la compañera que hoy iba a acostar conmigo a los chavales lanzar una silla de ruedas con un usuario sentado hacia dentro del ascensor, y chocó contra la pared del mismo. Acto seguido, volvió con otra persona y lanzó la silla también, chocándose con la otra. Me quedé sorprendido, pero no dije nada en ese momento.
Estando todos los chavales ya en las habitaciones, empezamos a acostarlos. Unos nos esperaban sentados en su silla de ruedas; otros, sentados en la cama o en algún asiento. Al empezar a acostar a la primera mujer, ya noté que mi compañera estaba de mal humor. No me hablaba, y a mí entender estaba. muy quemada. Se suponía que me debía indicar cómo hacer las cosas para enseñarme y acostarles, sin peligro para ellos y de buenas formas.
Entre los dos cambiamos a otra mujer desde su silla de ruedas hasta la cama, sin dirigirme la palabra. La compañera, a toda velocidad, la empieza a desvestir, al mismo tiempo que refunfuña. Al quitarle el pantalón, vio que tenía caca en el pañal. Sus palabras textuales fueron »¡Vieja asquerosa, ya te has vuelto a cagar, voy a dejar la ventana abierta para que te vea el viejo de ahí enfrente!». Yo me quedé nuevamente sorprendido, y con ganas de decirle algo. Primero vi lo de las sillas, ahora esto. En mi segundo día de trabajo, me encontraba algo desubicado.
Procedimos a acostar a otra mujer que también estaba en silla de ruedas, indefensa y sin poder ni siquiera hablar. La idea es colocar su silla a la altura de la cama, y empujarla rodando sobre su cuerpo hasta que esté tumbada en ella. Yo dije a la compañera que podíamos cogerla como a la anterior, y colocarla de un movimiento en la cama. Me respondió que pesaba mucho, y antes de yo poder colocarme en un lado de la mujer, para hacerla rodar con suavidad y seguridad, esta técnico la pegó un gran empujón sin contar conmigo, y la hizo rodar hacia la cama. Yo vi que mientras rodaba entre la silla y la cama, se le iba torciendo el cuello, y corría peligro de hacerse daño en la maniobra. Acto seguido, la dio un un golpe en la nuca con la mano, y se dirigió a acostar a la siguiente usuaria. En ese momento yo me puse bastante nervioso, y le pregunté que si quería que yo me fuese y que viniera otro compañero. Ella me respondió que no, que me han puesto con ella y es lo que hay. Intuyendo yo que me daría esa respuesta, mi reacción fue decirle que no le iba a permitir lo que estaba haciendo. Mientras ella intentaba acostar a otra mujer, yo le pregunté su nombre. Se quedó en silencio. Ante mi insistencia y su falta de respuesta, fui a la habitación de al lado y pregunté a dos técnicos que estaban ahí el nombre de mi compañera. Ninguna me lo quiso decir. Que no querían problemas, decían. Eran cerca de las diez de la noche, y no sabía quién era el responsable del centro en ese momento. Se lo pregunte a las dos técnicos de la habitación contigua, y eso si me lo dijeron. Era el enfermero quien estaba al mando.
Fui a enfermería, le conté todo lo que había hecho esa técnico, y los dos fuimos a buscarla. No la encontrábamos por ninguna parte, y él tampoco sabía su nombre. Fuimos preguntando a los compañeros que veíamos por el centro, pero ninguno nos los dijo. Preguntamos a otra técnico que nos cruzamos por las escaleras, y ésta sí que nos dijo su nombre con apellido (al día siguiente, resultó que el nombre era correcto pero el apellido no). Con ayuda del enfermero, puse una denuncia contra ella por escrito. Hice una copia para la directora y otra para el JATA.
Momentos antes de escribir la denuncia, la misma compañera que nos dio su nombre mal me insistía en que no lo hiciera, que luego los compañeros me darían de lado. Yo le respondí que si algún compañero permite los malos tratos, estoy de acuerdo en que no me dirija la palabra.
Al día siguiente, la técnico a la que denuncié no fue a trabajar. Casualmente, se puso enferma. Tuve una reunión con la directora y el JATA. Ella me preguntó si me ratificaba en lo que había descrito y le respondí que sí. La tarde siguiente volvió a trabajar esta mujer, Sonsoles se llamaba. En el despacho del JATA nos reunieron a ella, a la representante de los trabajadores y a mí. Como era de esperar, Sonsoles minimizó lo que pudo algunas de sus acciones e incluso negó otras. Era mi palabra contra la suya, pero aún así JC JATA le recordó que él mismo la había visto por los pasillos hablando de malos modos a los usuarios. Después de esa reunión. me llamo la directora y me dijo que. al ser mi palabra contra la suya, solo podía abrir un expediente sin ninguna consecuencia laboral para Sonsoles. Mi respuesta a la directora fue que hiciera lo que creyera conveniente.
El JATA se fue de vacaciones, pero al volver había pedido el traslado a otro centro de la Comunidad de Madrid. Tengo entendido que dejó su puesto para ser educador, por petición propia. No se si será cierto, pero según algunas habladurías que se oían por el centro, el motivo de esa solicitud de traslado fue que no estaba de acuerdo en cómo se solucionaban las incidencias allí. Acabado mi periodo en ese centro meses después, yo también pienso de la misma manera que él, si es que fue ese el motivo por el que pidió su traslado.
A partir del tercer día de trabajo es cierto que varios compañeros me miraban mal, no me hablaban o incluso cuando me lo hacían era de malas formas. Por supuesto, la mayoría de ellos, al menos los buenos profesionales, me daban su apoyo en lo que hice. Tengo que decir que, a excepción de alguna manzana podrida, los chavales están muy bien cuidados y atendidos. Quiero destacar a Carmen, gran compañera y profesional que me enseñó muchísimas cosas, en lo técnico y humano, de este trabajo, y en estos momentos sigue siendo amiga mía.
Del transcurso de mi estancia trabajando en este centro me llevé muchas cosas positivas: buenos compañeros, un gran aprendizaje en lo personal y por supuesto el placer conocer a estos chavales y poder haberlos cuidado como creo que se merecen, aunque hago un matiz en que las administraciones podrían poner más medios humanos para poder realizar más actividades con ellos.
Pero también me llevé alguna cosa negativa. Desde que denuncie a Sonsoles, tuve la sensación de que me podían despedir en cualquier momento. No sabría explicarlo bien ya que es una sensación provocada por inacciones de los responsables del centro. No vi ni sentí ningún apoyo de la dirección con la situación, sino más bien lo contrario. La responsable de residencia (RR), si no me informaron mal, había sido técnico y excompañera de Sonsoles. Cuando las veía hablar por las instalaciones, notaba cierta camaradería que a mi me inquietaba y me daba que pensar. Si eso era cierto, no creo conveniente que al subir de categoría sigas trabajando en el mismo centro, ya que eso puede ser un problema de neutralidad de un jefe hacia sus subordinados.
Otro motivo por el cual me sentí desplazado por los responsables de residencia fue la renovación de contratos de todos los compañeros técnicos que entraron al mismo tiempo que yo en verano. Éramos 6 o 7, y a todos ellos excepto a mí les renovaron el contrato hasta finales de diciembre. Cuando me vi en esa situación, fui a hablar con la RR. No me decía claramente si iba a seguir trabajando allí, ni el porqué renovaron a todos menos a mí. En otra visita a su despacho me dijo que probablemente tenía otro contrato diferente en la oficina pero no me lo aseguraba. En el ultimo día de mi contrato en septiembre, fui a la oficina y pregunté sobre mi situación. El administrativo me dijo que tenía un contrato preparado para empezar una semana después de acabar el primero. No lo entendí, pero imagine el motivo, y era que tal vez no interesan trabajadores que denuncian por escrito acciones de malos tratos. Tal vez sea una gran molestia para la reputación de alguien.
En esa semana que esperé a que me llamaran para firmar el nuevo contrato, tuve mis dudas de que fueran a hacerlo. Pero finalmente lo hicieron y trabajé hasta finales de diciembre. Tal vez se lo estaban pensando. Por supuesto, si no me hubieran hecho ese contrato, después de haber visto que renovaban a todos los demás, siendo yo el único que puso una denuncia de ese tipo, hubiera sospechado aún mucho mas, y lo hubiera movido por las oficinas centrales de Dependencia. Todo esto igual son imaginaciones mías, pero estas son las sensaciones que tuve y probablemente no esté muy desencaminado en lo que aquí escribo.
Curiosamente, conocí en persona a una funcionaria pública relacionada con el tema de la dependencia mientras trabajaba en este centro. Me contaba que querían humanizar los centros y residencias de ancianos. y hablábamos sobre el tema de las habilitaciones que entrarían en vigor en el año 2018 para poder trabajar en cualquier centro estatal. Lo que verdaderamente me llamo la atención de ella es que, cuando le conté lo que me había pasado en este centro, y una vez acabado mi segundo contrato, comentándola que estaba pensando en llevar la denuncia a dependencia para averiguar que repercusiones hubo para Sonsoles, ella me dio a entender que no lo hiciera. Me daba a entender que si lo hacía, no me llamarían de ningún centro de personas con discapacidad. Si lo dejaba así, podía probar en otros centros , que había muchos. Añado aquí todo lo que me contó esta funcionaria a todo lo que yo había imaginado sobre los responsables del centro en el que yo trabajé, y tengo mis conclusiones mucho más claras, quien lea esto también las tendrá.
Experiencia personal mía en otro centro de personas con discapacidad física e intelectual diferente al anterior de la comunidad de Madrid,(VIVIDA EN SEGUNDA PERSONA)Agosto 2020.
A finales de Julio empiezo a trabajar en este centro terminando mi contrato el 31 de agosto, mi categoría es de auxiliar de control en el turno de noche por lo tanto no tengo trato directo con ningún usuario del centro, mi tarea consiste en controlar el registro de salidas y entradas de los trabajadores, proporcionar material, atender al teléfono y estar pendiente de solucionar y apuntar cualquier tipo de incidencia que se pudiera producir.
Este mismo mes comienzan a trabajar en mi mismo turno varias personas nuevas con la categoría de técnico auxiliar, es una de ellas la que me contó en persona lo que a continuación voy a describir, también me enseño las denuncias escritas por la dirección de el siguiente contenido que relato
El día 21 de agosto dicha técnico, llamémosla «Angelita», coincide con el técnico que llamaremos «Demonio» en el mismo modulo,(son 3 módulos en total y cada noche hay 2 auxiliares por cada uno), a las dos de la madrugada Demonio se acerca a la sala de convivencia donde se encuentra angelita y sin apenas conocerla lo primero que le dice es: «¿sabes contar?» ella contesta «si» y la dijo «no cuentes conmigo hasta las 6 y media».
Esa misma noche sobre las 4 de la mañana Angelita escucha chillar a un usuario en una habitación, ella va atenderle y se lo encuentra hecho un ovillo en el borde de la cama, pegado a la barandilla que en este caso no la tiene pautada, el chaval esta empapado y asustado, Angelita al no poder contar con Demonio despues del comentario que le hizo horas antes y que además se encerraba en alguna habitación a dormir acompañado de algún otro usuario y con la puerta cerrada, intenta bajar las barandillas para hacerle el cambio de pañal y de cama, con el ruido de estas se despierta Demonio y aparece en la habitación, le pregunta de malas formas a Angelita que esta haciendo, Demonio baja las barandillas de golpe, levanta al usuario de la cama bruscamente y le propina 3 fuertes golpes en la nuca al mismo tiempo que le grita y le habla de forma despectiva, en ese momento Angelita se quedó bloqueada, es su primera experiencia en un centro de esta índole y Demonio lleva lustros trabajando con personas discapacitadas y probablemente se crea que es intocable haga lo que haga.
Mientras realizan el cambio de pañal de las 6 de la mañana un usuario distinto al anterior se levanta de la cama y se dirige al a control del modulo, coge 2 galletas que había allí, Demonio se dirige hacia el, lo dirige a su habitación zarandeándole bruscamente, lo empuja y cae encima de la cama, al mismo tiempo le llama («Hijoputa»).En otro momento de la noche Angelita ve como sale Demonio de una habitación con usuarios durmiendo en ella subiéndose el pantalón, cuando Angelita me contaba todo esto me dijo también que ella tenia la sensación de que Demonio estaba bebido.
El día 23 de agosto vuelven a coincidir Angelita y Demonio en el mismo modulo, nada mas verse el le dice a ella refiriéndose al la noche anterior que sea la primera y ultima vez que hace un cambio de pañal a las 4 de la mañana.
Este mismo día Angelita presencia como Demonio levanta a otro usuario para hacerle el cambio de pañal, (este usuario como muchos otros, en su día a día se suele tirar al suelo para recostarse en colchonetas).Tras cambiarle el pañal se echo al suelo y acto seguido Demonio le da patadas continuadas para que se suba a la cama mientras le insulta («hijoputa, cabrón»).
Angelita me contó lo que había ocurrido con Demonio la primera noche que coincidí con ella trabajando, escuchando todo lo que me contaba en ese momento yo le comente mi experiencia personal en otro centro de la comunidad de Madrid cuando fui yo quien vivió una experiencia similar aunque no tan dura como la de ella, la propuse escribir yo en ese mismo momento esa incidencia completa en el libro de control del centro, ella quería denunciar pero tenia alguna duda de como hacerlo, finalmente no llegue a escribirlo por esas dudas que ella tenia y mas cuando yo le conté que no vi ningún apoyo por la dirección y responsables del centro donde yo denuncie a una mujer años atrás.
Finalmente Angelita decidió contar todo a la directora del centro, su denuncia fue escuchada y puesta por escrito en el centro de trabajo por varias personas, el psicólogo, subdirectora y directora, se podría decir que se llevaban las manos a la cabeza y daban todo su apoyo a Angelita, comentaban que esa persona no volvería a trabajar en ese centro y que tomarían las medidas necesarias para ello, tras esta reunión ella me contó como fueron sus sensaciones ya que ella sabia de mi experiencia y el nulo apoyo que tuve yo cuando pase por una situación parecida en el otro centro, yo personalmente tenia muchas dudas de que fueran a hacer lo correcto pero por suerte parece que a partir de esa reunión todo se estaba moviendo para inhabilitar a Demonio.
Trascurrida esta reunión, los días posteriores los responsables del centro empezaron a hablar con todos los trabajadores de la noche, al igual que me paso a mi muchos de ellos apoyaban a Demonio y el resto no sabia nada o no querían saber, excepto 2 personas, una técnico del turno de noche y otra del turno de tarde, llamémoslas Nefertiti y Cleopatra. Las dos dieron un testimonio de lo que ellas habían visto en su turno de trabajo, también por escrito.
Nefertiti: trabajadora del turno de tarde coincidente con Demonio en el cambio de turno, cuando Demonio llega los usuarios ya están en su mayoría dormidos o acostados, ella ve como el enciende todas las luces de las habitaciones y sube todas las barandillas aunque no estén pautadas a los usuarios, acto seguido coloca las camas de tal manera que ningún chaval pueda salirse de la cama si se despertara, Nefertiti escucha esas acciones a diario ya que Demonio ni se molesta en quitar el freno de las ruedas de las camas y hace un ruido que se escucha en todo el modulo, aunque Nefertiti no coincide en el mismo turno que demonio, ella suele quedarse unos minutos despues de acabar su turno, una noche de este mismo verano, tras oír unos ruidos va a echar un vistazo a una habitación, el usuario estaba arrinconado entre la pared y la cama, colocada de tal forma que no tenia ninguna salida y las barandilla subida. Parecen claras las intenciones de Demonio, debe colocar a todos los usuarios a su conveniencia para poder dormir mas tranquilo, sin preocuparse de que ningún usuario se pueda mover de su cama si se despierta, si yo me equivocara en esta conclusión solo me viene a la cabeza otra cosa por la cual se encerraría en una habitación con los usuarios, prefiero no describirla pues me parecería muchísimo mas grave y no hay pruebas ni testigos de ello.
Cleopatra: La noche del día 31 de agosto cleopatra se dirige al modulo donde esta Demonio y su compañera, la cual llamaremos Cruela, Cleopatra es técnico auxiliar de enfermería y tiene que hacer un cambio de colostomía a un usuario, Cruela le dice a Cleopatra que no entre al modulo por que a dicho usuario le acaban de limpiar y cambiar,, ella insiste y entra a la habitación, se encuentra al chaval totalmente empapado y deduce sin sin ningún tipo de duda que Cruela la había mentido, Cleopatra pide ayuda a Demonio para realizar el cambio y este se niega a hacerlo con la excusa de que estaba cenando.
Cleopatra se dirige a otra habitación tras oír unos quejidos de otro usuario, al entrar se lo encuentra empapado y sentado en una esquina de la cama, ninguno de los 2 había sido cambiado.
En el mes y unos días en los que yo estuve trabajando en este centro y al mismo tiempo coincidí en jornada laboral con Demonio y Cruela, fui en varias ocasiones pasadas las 12 de la noche, a esas horas todos los trabajadores habían hecho su primera ronda de cambios de pañal y solucionar cualquier circunstancia que se hubiera podido producir con los usuarios, la mayoría de compañeros del turno se reunían a conversar, tal vez a cenar o simplemente estar acompañados, lo cual a mi no me parece mal siempre que se haga bien el trabajo y este todo controlado, en ningún día de los que yo me acerque a hacerles una visita y estar un rato con ellos vi en el grupo a Demonio.
Terminado mi contrato Angelita me iba contando periódicamente las consecuencias que estaban ocurriendo despues de haber denunciado a Demonio, aunque ella no lo decía abiertamente a los compañeros de la noche, ellos ya sabían quienes habían sido, la dirección del centro habló con todos los trabajadores del turno de noche, algunos niegan que Demonio haya hecho cosas así comentando que a veces es un poco brusco, otros no saben nada y tal vez sea cierto o tal vez no quieran tener problemas con Demonio y demás compañeros, la directora la subdirectora hablan a menudo con Angelita sobre lo que van averiguando y ellas mismas reconocen que varios compañeros le están tapando.
Angelita termino su contrato el 15 de septiembre y hasta ese día se sintió desplazada del grupo, escuchaba cuchicheos entre compañeros, la hablaban lo menos posible y cuando lo hacían era con un tono de desprecio, se sentía triste, estaba nerviosa y tenia ansiedad, yo tuve sensaciones parecidas cuando yo denuncié a una persona por malos tratos y la entiendo perfectamente.
Cleopatra sigue trabajando en el mismo turno y le ocurre lo mismo que a Angelita, esta estresada, nerviosa y se siente desplazada, cuando Angelita trabajaba, Cleopatra tenia en ella un apoyo ahora cada noche se enfrenta ella sola a esta situación. En mi humilde opinión, si una persona que denuncia a otra por malos tratos a algún usuario se encuentra en esta situación de estrés y desplazamiento por parte de algunos compañeros es consecuencia de que algo no se esta haciendo bien.
La confirmación de que en este caso el centro estaba haciendo lo correcto para impedir que Demonio volviera a trabaja en este centro fue cuando la Directora en persona y acompañada de angelita fueron a denunciarle a comisaria, las tomaron declaración, en esa declaración angelita observo que cuando la directora hablaba con la policía, daba a entender que algún trabajador mas y tiempo atrás, los cuales ya no trabajaban en esos momentos en el centro se habían quejado de las maneras y formas de tratar a los usuarios por parte de Demonio, aunque ninguno lo denuncio por escrito.
Una vez denunciado, la policía fue a tomar declaración a Demonio en el mismo centro de trabajo, sin entrar en detalles lo que pasó es que fue suspendido de empleo y sueldo por parte de la Comunidad De Madrid y le pusieron una orden de alejamiento de 200 metros respecto al centro de trabajo. A finales del mes de octubre se celebró la vista de este caso en los juzgados, fueron a declarar lo que vieron angelita, cleopatra, nefertiti y otra compañera mas desconocida por todos nosotros hasta ese momento que también vio malos tratos hacia los usuarios, a dicha vista únicamente acudió el abogado de Demonio, desconozco si fue por voluntad propia o no.